sábado, 12 de mayo de 2012

LA PLAGA DEL MOSQUITO DEL TRIGO QUE ARRASABA EXTREMADURA

 El Mosquito del trigo (Mayetiola destructor) es uno de los parásitos más peligrosos del trigo


Ocurrió no hace mucho que en La Campiña Sur, un lugar de Extremadura, apareció una espantosa plaga que arrasaba los campos de trigo de la comarca, que era el granero de la región.
El insecto que formaba la plaga era un Mosquito que se situaba en la base de las plantas y las marchitaba, y los agricultores no sabían cómo evitar aquella calamidad. 
Los labradores sentían que, de no acabar con la plaga, tendrían que abandonar sus tierras y sus casas y emigrar, por lo que pensaron que quizá los científicos del país podrían encontrar algún remedio, de modo que se dirigieron a un centro donde aquellos trabajaban y les expusieron su problema.
Los científicos comprendieron la gravedad del asunto y, rápidamente, empezaron a desarrollar experimentos en los campos de los agricultores.
Al cabo del tiempo, después de mucho trabajo, las investigaciones realizadas dieron su fruto: se diseñaron nuevas técnicas que evitaban el parásito y, sobre todo, se obtuvo una variedad nueva de trigo con la cual se producía más grano que con las cultivadas antiguamente. A la nueva variedad de trigo la bautizaron con el nombre del pueblo donde habían realizado la mayoría de los experimentos –Maguilla–, nombre que se pasearía por todos los países del mundo en donde sus agricultores sembraran  la variedad.
En adelante, los labradores de la Campiña Sur pudieron seguir cultivando sus tierras para producir el pan con que se alimentaban los extremeños, por lo que el Concejo, como agradecimiento a aquellos científicos que los habían salvado de la emigración, decidió nombrarlos Hijos Adoptivos del pueblo de Maguilla.



 La nueva variedad de trigo, bautizada con el nombre de Maguilla, supera en producción a muchas de las cultivadas por los agricultores en los Valles del Guadiana y Guadalquivir.


–Cuando pase mucho tiempo, y los abuelos de Maguilla les cuentan esto a sus nietos, terminarán diciendo: y esta historia que acabas de oir no es un cuento,  sucedió de verdad en el pueblo entre 1990 y 2012–




Los investigadores que han resuelto la plaga del Mosquito en Extremadura han sido nombrados Hijos Adoptivos de Maguilla.

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

viernes, 27 de abril de 2012

EXTREMADURA, UNA SORPRESA



Panorámica de un bellísimo valle situado en Las Villuercas, una comarca de Extremadura.

Avanzamos en el conocimiento, principalmente, memorizando generalidades. Una de esas generalidades, referidas al nivel de humedad en España, es que existe una diagonal imaginaria que marca la diferencia entre la zona húmeda, en la que predominan los bosques, al norte de esta línea, y la zona seca, al sur, donde lo que se encuentran son pastizales y superficies esteparias.
Pero la generalización nos suele ocultar la verdad de las pocas excepciones que se salen de la misma. En lo que respecta a las zonas secas y húmedas de España, la cuarta Comunidad por superficie boscosa es Extremadura, situada, paradojicamente, en la España seca.
¿A qué se debe ese fenómeno? A que el bosque existente en Extremadura es el Bosque Mediterráneo, un bosque extraordinariamente adaptado a la escasez pluviométrica, y a la transformación que ha hecho el hombre de ese bosque: la dehesa.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega


domingo, 8 de abril de 2012

HEMOS VISTO AL SEÑOR


En mi pueblo, el domingo de Resurrección es un día grande.  A la Virgen la visten de azul y la llevan a buscar a Jesús, que ha resucitado, y en el encuentro, los jóvenes elevan sobre sus cabezas la imagen de Jesús y la giran una y otra vez, representación espontánea de que el cristianismo no es otra cosa que la alegría de descubrir que la vida, con el amor, triunfa sobre la muerte.  
A decenas de miles de km., una orquesta china interpreta el “Gloria” de Vivaldi
 y las flores del patio de mi casa “que todo lo saben pero nunca hablarán” aparecen con unos colores vivísimos.

¡¡¡Gloria in excelsis Deo!!!

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

domingo, 1 de abril de 2012

EL CRISTO DE OREA, MUCHO MÁS QUE UNA ESCULTURA


En este Cristo de Orea, de enormes proporciones, todo, incluso la belleza, está subordinado a la espiritualidad.

A Jesús Mendoza que, entre otras cosas,
me enseñó a mirar.

La cruz se puede relacionar con uno de los instrumentos fundamentales de nuestra civilización: la brújula, una aguja que, sobre la superficie del suelo, siempre marca el norte y, por ende, los otros tres polos geográficos; pero que si se levanta, de forma que el eje norte-sur se coloca perpendicular al suelo, el norte ya no mira al horizonte, sino al cielo, y lo que antes eran cuatro direcciones se transforman en seis, al aparecer lo elevado –lo sagrado– y lo telúrico –lo profano–. Y así, examinada a la luz de la física, la cruz se podría definir como una brújula orientada al cielo; pero Cristo murió en una cruz, y para los cristianos esta es un pilar de su religión, razón por la cual ese tema ha motivado las más grandes obras de arte de la humanidad.
No hace mucho pudimos contemplar en el Prado el Descendimiento de Cristo, de Caravaggio, un cuadro asombroso en el cual su autor ha representado un Cristo muerto, aunque sin las marcas del suplicio a que fue sometido. Cuando Orea, en el año1960, talla el crucifijo que preside la iglesia de la SAFA en Úbeda (España), también esculpe un cuerpo sin heridas, sin rastros de sangre, sin gestos de dolor. Las espinas las transforma en una corona de héroe; pero todavía da un paso más, y suprime la cruz. En este crucifijo no hay cruz, o mejor, esta ha sido sustituida por el propio cuerpo de Cristo con los brazos abiertos. La inclinación de la cabeza, hacia abajo, y los pies, sin sujeción a nada, confieren a la figura una idea de elevación. Aquí, la compasión que produce el dolor, ha sido sustituida por la admiración que suscita el triunfo: la alegría se impone al sufrimiento.
Esta imagen es una representación de la esencia del cristianismo: lo más abyecto, la cruz con la que se martirizaba al hombre, se puede transformar en lo más glorioso cuando este vive orientado al amor.
Para los creyentes del tercer milenio, el Cristo de Orea, en la SAFA de Úbeda, es una lección de cristología, para los agnósticos, esta obra de arte tiene un profundo y bellísimo valor semiótico.

Texto de José Del Moral De la Vega

viernes, 23 de marzo de 2012

EL FOLCLORE


En muchos pueblos de España, el carnaval es una explosión folclórica de música y color en el que participan grandes y chicos.

A veces pensamos que nuestro folclore es único por su alegría y espontaneidad; pero al conocer el de otros países comprobamos que eso es, cuando menos, una exageración. Este grupo húngaro, especializado en interpretar música zíngara, hace una magnífica demostración de ello. Es una música para cantar en corro, donde la espontaneidad supera toda normativa, y donde los participantes, a medida que avanzan en su interpretación, se van emocionando y aceleran el ritmo. Al oírla, el alma, como queriendo entrar en sintonía con su ritmo, se llena de alegría y experimenta una extraña sensación ¿Se podrá emborrachar el alma de música?

Imagen y texto de José Del Moral De la  Vega

domingo, 18 de marzo de 2012

El lugar donde siempre sucede un milagro en primavera

Badajoz está llena de ciruelos japoneses (Prunus pisardi) que, todos los años, en el tiempo exacto, anuncian la llegada del equinoccio de primavera.

Los hombres más sabios que he conocido saben disfrutar con pequeñas cosas que los demás califican de triviales: el olor del campo después de una tormenta, un vaso de vino compartido con unos amigos,  la lectura de un libro a la sombra de un árbol…
Badajoz está llena de Prunus pisardi y, todos los años, como un milagro, cuando llega el equinoccio de primavera la ciudad aparece llena de flores moradas. Un fenómeno mágico y maravilloso que solo unos pocos son capaces de disfrutar.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega.

domingo, 19 de febrero de 2012

Forma de cortar el jamón


Dibujo en el cual se muestra la manera de cortar un jamón. (Dibujo original del profesor Ramón de Arcos Nieto-Guerrero)

El jamón ibérico de bellota es un alimento tan perfecto que habría que sospechar que tiene su origen en el soplo de la Virgen a alguna persona buena. No solo es uno de los más selectos manjares que se pueden disfrutar, sino que posee unas  propiedades químicas tan saludables, que ha sido declarado como alimento cardiosaludable, al  reducir significativamente las tasas altas de colesterol de aquellos que lo ingieren.
Existen algunos “mal entendidos” que confunden al comprador, y que es necesario aclarar:
·         Los jamones malos están cubiertos de hongos de color negruzco; -los hongos que tapizan la cubierta del jamón aparecen en el proceso de madurado en la bodega, no tienen ninguna peligrosidad y no son indicativos de ninguna descomposición o contaminación del jamón, aunque ellos no se comen.
·         La carne se encuentra entreverada de tocino, que es muy malo -el jamón se encuentra infiltrado de tocino, que tiene una composición lipídica excelente, y esa es una propiedad positiva que distingue a estos jamones, aunque no cabe duda que el nivel de calorías del tocino es el doble que el del jamón-.
·          En la superficie del jamón aparecen unas bolitas de color blanco que corresponden a algún “bicho” -las bolitas blancas son acúmulos del aminoácido tirosina y, precisamente, su presencia es garantía de una buena calidad-.
En la actualidad, el jamón tiene un precio muy asequible, pero muchas personas desisten de comprar una pieza entera porque no saben cómo cortarlo, aunque ello es bastante fácil, y con un soporte jamonero para sujetarlo y un buen cuchillo, todo está solucionado.

Un buen loncheado del jamón es un aliciente más en el disfrute de este manjar. Plato de ibérico preparado por Antonio, uno de los mejores cortadores de jamón del mundo, en el restaurante “La Dehesa “, Azuaga (España). (Imagen del profesor Juan A. Martín Sánchez)

Texto de josé del moral de la vega

sábado, 4 de febrero de 2012

Lola Lugo



Imagino que una de las cosas que más le costó dejar a Lola cuando se marchó de Azuaga fue su casa. Una auténtica casa de pueblo, con su limonero y su alberca, que ella había ido convirtiendo en una encantadora y particular rábita. Lola trabajaba sobre una mesa camilla, con tapete de punto y enagüillas, en el luminoso comedor, que era el único lugar de la casa que conservaba parte de esa decoración demodé, un poco mustia, que suelen dejar en las casas sus anteriores propietarios. Pero allí era donde prefería trabajar. Lola es poeta, y no parece darle tanta importancia a su obra plástica. Por entonces me enseñó unos collages hechos con telas, y unas misteriosas cajas, recubiertas de hilo, que guardaban en su interior un mensaje. En el instituto les pidió a sus alumnos calcetines, esos calcetines desparejados que pierden para siempre, no sabemos cómo, a su compañero. Con ellos planeaban hacer un gran mural, ya habían recolectado muchos, una sociedad de calcetines de todos los géneros, tamaños y colores, todos con algo en común: el haberse quedado solos, singulares e inútiles para sus dueños. Creo que Lola hace bien en resistirse a exponer sus obras, en preferir hacerlas aparecer poco a poco y por sorpresa en la Red, como aparece un día en el árbol del jardín el nido de un pájaro; o una tela de araña en mitad de la ventana… Siempre serán un misterio, y eso es lo bueno.



Texto: Diego
Imagen: Obra de Lola Lugo

domingo, 29 de enero de 2012

LA CIUDAD DE COLOR ROJO


En Badajoz, las puestas de sol constituyen un espectáculo natural e inigualable, y  todas las tardes, siguiendo una liturgia mágica y exacta, los cormoranes las contemplan  desde una pajarera del río con esa reverencia natural y elegante que solo muestran las aves.

Las ciudades están hechas por el hombre, y es este el que decide qué es lo que las distingue; pero hay algunas que, como si de un regalo de los dioses se tratara,  tienen  una cualidad excepcional. Badajoz es una de ellas, y todos los días, al atardecer, se viste de rojo.


Imagen y texto originales de josé del moral de la vega

viernes, 6 de enero de 2012

WHAT A WONDERFULL WORLD (Next year, will be Christmas always)


Para la mayoría de los niños, la Navidad es una fiesta mágica que nunca debería acabar. En un corro de niños con el que ayer me topé, uno de ellos decía, muy convencido: «mi abuelo me ha dicho que, desde ahora, la Navidad durará todo el año».
Estos días pasados, como felicitación, un amigo me envió la canción “What a wonderfull world”. Y estas Navidades también, en una visita a Baeza, me senté en el lugar donde don Antonio Machado daba sus clases, y sin querer, fui recordando poemas suyos …/yo amo los mundos sutiles, /ingrávidos y gentiles /como pompas de jabòn…/
Hay poemas que son como luminarias en nuestra vida, y cada vez que los evocamos nos encienden una y otra vez los sentimientos.
Hay melodías con propiedades ajenas a la física o la química, y al escucharlas, los sonidos se transforman en sustancias capaces de catalizar nuestras hormonas.
Y hay canciones hechas con poemas y melodías que tienen una razón extraña; y toda la gente, de cualquier parte y sin saber por qué, las entiende, y se emociona. Símbolos que hacen, a los hombres, buenos.
“What a wonderfull world” es uno de esos símbolos mágicos que nos hacen pensar, como a los niños a los que yo oía ayer, que la felicidad es posible, y que llegará un día a partir del cual durará, por lo menos, todo el año. 


Imagen y texto de josé del moral de la vega

sábado, 31 de diciembre de 2011

EL VILLANCICO, UN CANTO DEL PUEBLO


La cantante americana Lhasa de Sela, con el conjunto de cuerda que la acompaña, ha sabido captar la frescura y encanto de este villancico español y presentarlo como una pieza de su destacada oferta musical.

Los españoles solemos mostrar un complejo extraño, una supervaloración de lo extranjero, y casi como consecuencia de lo anterior, una especie de chovinismo al revés: nos parecen carentes de valor muchos de los elementos o símbolos de nuestra cultura.
La Navidad nace en Europa  como fruto del cristianismo, y es una fiesta del pueblo. En España, las canciones que se cantan en ese tiempo se llaman villancicos –lo cantaban los “villanos”, y de hecho Felipe II los prohibió dentro de las iglesias–, poemas con la frescura de lo auténtico, entre los cuales encuentro éste del siglo XVII, bellísimo, que se canta en mi pueblo: En el portalico, el niño duerme/ San José vela./ Del seno de la Virgen/ se ha caído un clavel./  Qué orgulloso que está el heno/ porque ha caído sobre él.
El villancico es una pieza esencial en el acervo musical del flamenco, que está considerado patrimonio cultural de la Humanidad, pero para los cantantes españoles actuales de la autodenominada progresía, es una “cutrería”, y o bien lo ignoran o lo ridiculizan. Y tiene que ser una cantante americana de primera fila, Lhasa de Sela, –desaparecida no hace mucho- la que haga una magnífica interpretación de uno de los villancicos más populares que se cantan en España.

Enrique Morente, sin otra cosa que su voz y su mano, interpreta un villancico con el que nos toca el fondo del alma, provocándonos un turbión de emociones. –¿Hay alguien que, desde una supuesta progresía, pueda creerse con razones intelectuales suficientes para calificar esta joya del folklore español como “cutre”?–

Texto de josé del moral de la vega




sábado, 17 de diciembre de 2011

LA FIESTA DE TODOS


A Alfonso Cantero y Pedro Polo, que todos los años, al anochecer de estos días,
cantaban canciones de Navidad por las calles de mi pueblo
.


Entre Belén y el Gólgota se desarrolla la vida de Jesús, una invitación al amor como razón suprema de convivencia, y en la cual el discurso y la acción son una sola cosa.
«El amor nos salva» es la propuesta, y la Navidad la celebración de ese comienzo.


La vida de Jesús ha inspirado las obras cumbres del arte y, por ello, la Humanidad no puede ser entendida sin conocer esa vida. Esta canción –Noche sagrada- es, para muchos, la canción más bella y, al oírla, sin razón aparente alguna, se siente como si el alma quisiera volar a Dios sabe dónde.

Imagen y texto de josé del moral de la vega

domingo, 20 de noviembre de 2011

LA ALEGRÍA


La alegría es un estado de máxima plenitud del alma, independiente del placer, la riqueza o la salud (Spinoza, siglo XVII). Con la alegría el alma se siente colmada, y la persona, incluso en medio de los mayores problemas, es dichosa.
El hombre tiene la capacidad de descubrir la alegría a su alrededor y, muchas veces, para captarla, solo hace falta salir a la calle, pasear y saber mirar: una mujer que vende flores, un perrillo que juguetea con un trapo, dos que hablan en la acera y se ríen…
La alegría es como una lluvia que viene para todos, pero solo el que quiere se empapa de ella.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

martes, 1 de noviembre de 2011

CONGRESO CIENTÍFICO DE ENTOMOLOGÍA EN LA UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA

Actualmente, el coleóptero Cerambyx welensii forma plagas que amenazan seriamente el arbolado de la dehesa de la Península Ibérica, agrosistema que la FAO considera de máximo valor en el mundo.

Se acaba de celebrar en Baeza (España) el VII Congreso de la Sociedad Española de Entomología Aplicada. En el mismo, más de doscientos asistentes han debatido sobre otras tantas comunicaciones acerca de ese mundo misterioso y potente de los insectos; unos seres de los cuales la Humanidad obtiene inmensos beneficios por actividades tales como la polinización, o enormes perjuicios, al formar plagas que ocasionan hambrunas en países enteros.
A mediados del siglo XX, con el descubrimiento del DDT se inició un procedimiento eficacísimo para controlar las plagas de insectos mediante la utilización de fitosanitarios de síntesis; pero ese procedimiento tiene efectos no deseables sobre el medio ambiente y, para evitarlo, los científicos buscan alternativas que sean eficaces contra los insectos pero, al mismo tiempo, respetuosas con los ecosistemas donde se utilizan.


La Universidad Internacional de Andalucía, heredera de la Universidad de Baeza, que se fundó en 1538, es un paradigma de la solemnidad y elegancia que caracteriza el Renacimiento español, y por lo cual esta ciudad ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad otorgado por la UNESCO.

Entre los estudios presentados a este congreso, la biotecnología se ha manifestado como una herramienta potentísima para su utilización en la entomología y, consecuentemente, en los programas de Sanidad Vegetal, disciplina con la cual la agricultura podrá ser más eficaz para alimentar a la población humana.

Asistir a un acto desarrollado en la Universidad Internacional de Andalucía es como viajar a un mundo, mágico y dichoso, en el que se puede soñar con que, a la vuelta del pasillo, uno se va a encontrar con el maestro Juan de Avila, san Juan de la Cruz, don Antonio Machado…


Texto e imágenes de José Del Moral De la Vega

sábado, 15 de octubre de 2011

LOS CORTIJOS DEL SUR DE ESPAÑA, JOYAS DEL TURISMO RURAL


El restaurante San Benito es un paradigma de la arquitectura rural del sur de España en el siglo XVIII.

El mundo rural es el alfar donde se ha cocido gran parte de lo que somos. Y si queremos progresar en armonía con la naturaleza estamos obligados a detenernos y, de vez en cuando, mirar para atrás, volver al pasado y huronear en ese mundo y en las cosas viejas que encierra.
Entra esas cosas viejas, hoy ya casi desaparecidas, están los cortijos. En ellos se asentaba una parte de la población dispersa alrededor de las poblaciones del sur de España (Andalucía y Extremadura).
Esa construcción es la heredera, o quizá mejor, aquello en que se transforma la “quinta romana” y que llega a nosotros, con actividad, hasta el segundo tercio del siglo XX. En la actualidad, la mayoría de los cortijos no tienen actividad agrícola, pero su situación, arquitectura y belleza los hacen extraordinariamente útiles para su explotación como industrias turísticas del mundo rural.
El cortijo de San Benito, joya de la arquitectura rural andaluza, es un restaurante situado junto a la autovía de Córdoba a Málaga, cercano a Antequera. Entrar en este restaurante es como sumergirse en el ambiente rural del siglo XVIII.


Uno de los pilares del turismo rural es el gastronómico. En el cortijo San Benito se pueden disfrutar de unos excelentes menús, entre los que se encuentran los elaborados con recetas mozárabes.

Texto e imágenes originales de José Del Moral De la Vega

viernes, 16 de septiembre de 2011

Septiembre

Françoise Hardy, Des ronds dans l'eau (1967)

La mañana en que la familia dejó el apartamento de al lado, aproveché un descuido de las limpiadoras y entré. Buscaba algún rastro de la chica. En uno de los dormitorios vacíos, sobre la mesilla de noche, un calendario de bolsillo de la Caja Postal. Eso era todo. Fin de las vacaciones, al día siguiente volvíamos a casa.


Texto: Diego

sábado, 3 de septiembre de 2011

El vino de Extremadura


Cuando en el campo se araba con yuntas de mulos, los labradores andaluces, por Vva. de la Reina, animaban el trabajo con un cante difícil y bellísimo, llamado “mulera”, un palo del flamenco donde, como en la nana o el martinete, no hay más que la voz del que canta.

Cuando la tierra se labraba con yuntas de mulos, a los “lejíos” del pueblo por donde jugábamos los niños llegaban, desde la Campiña, los cantes con que los labradores entretenían su labor. Esos cantes se llaman muleras, y como otros palos del flamenco, el cantaor no puede ayudarse de más instrumento que los ruidos del trabajo –el hombre, la tierra, el arado, los mulos, los arreos…–. Una muestra musical de la pureza –voz, sentimiento y naturaleza– que surge en el mundo rural y donde descubrimos que, precisamente, en lo sencillo es donde se esconde lo valioso.
Los vinos de la Tierra de Extremadura son un ejemplo más de esa sencillez que, aparentemente, muestran las cosas valiosas del mundo rural, y cuando los bebo no puedo evitar el recuerdo de una de las muleras que yo oía cuando niño:
El vino de mi tierra
es bronco al primer tiento,
pero al siguiente
suave y jugoso como tu aliento.


Vino joven de la Tierra de Extremadura

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

domingo, 21 de agosto de 2011

LA FÍSICA CUÁNTICA Y LOS DEMONIOS


La Gumersilda me contaba, muy convencida, que el demonio se mete por las rendijas y se esconde en los rincones, y para espantarlo nada mejor que las campanas, y ello, según decía el prior viejo, porque les recordaban los golpes de escudos y espadas de aquella feroz batalla que perdieron contra San Miguel y sus legiones.

A todos aquellos que han colaborado
en la visita del Papa a España
y han demostrado, una vez más, que
este es un país generoso con los visitantes
y respetuoso con las ideas de los otros.


Me contaba la Gumersilda, de quien se decía que estuvo de criada con un judío de Toledo, y de donde volvió al pueblo con la gracia de poner a la gente en contacto con sus muertos, que a lo que más temen los demonios es al toque de campanas, y es por eso que todas las iglesias cristianas tienen un campanario desde donde espantan a los malos espíritus. Y para dar crédito a lo que aseguraba, me decía que los mayores crímenes siempre se realizan de noche, cuando los sacristanes duermen, y los campanarios callan.
Y con esa razón me secreteaba que la causa de tanta atrocidad como se cometió en este pueblo de Vva. de la Reina durante la última guerra, se debió a que al principio de la contienda, alguien tiró las campanas al río. Desde entonces, los demonios señorearon por el lugar entre aquellas buenas gentes que, confundidas, se mataron unos a otros.
Con la ausencia de campanas desaparecieron las cigüeñas que siempre habían vivido en la torre, y un día alguien se dio cuenta de que un enorme pajarraco había ocupado aquel nido. La Gumersilda no tuvo duda alguna: Satanás nos acompaña.
Para resolver aquello se le encomendó al Grajo, un albañil temerario, que subiera allí adonde anidaba “El Enemigo”. Encaramado en todo lo alto, el Grajo encaró la bestia y le arrojó el agua bendita que la Gumersilda le había preparado en una botellica que había sido de jarabe para la tos. Los que presenciaron desde el suelo la operación lo aseguran: Se vio un fogonazo, y un olor a pescado podrido lo impregnó todo.
El Grajo colgó allí mismo un trozo de vía del tren para que hiciera de campana, y a la hora del Ángelus, un monaguillo le dio doce golpes a la viga con una barra de hierro. El sonido llegó a todas las casas, y el vecindario salió a la calle convencido de que un milagro había devuelto las campanas a su lugar.
Me contaba la Gumersilda que, con el tiempo, llegó la paz. Se compraron cuatro hermosas campanas, y a los pocos días volvieron las cigüeñas al lugar.
El cura joven que hay ahora, más partidario de la física que de los ensalmos, no se cree del todo esta historia, pero como es hombre de pensamiento, dice que la duda es el cimiento de la verdad, y “por si acaso”, nada más llegar instaló un sistema eléctrico para tocar las campanas a cada instante: los cuartos, las medias, las enteras, al Ángelus, a las Animas…
Dice mi amigo Luis el Cabrero que nunca podremos saber la certeza de esto que contaba la Gumersilda, pero lo que es innegable es el descubrimiento que surgió poco después de tanto campaneo: al hacer unos remiendos en una capilla sin mucho valor, escondida debajo de ella apareció una iglesia mudéjar de una extraordinaria elegancia, prueba inequívoca de la importancia del demonio que allí se debía ocultar.
Casi todo lo que me ha contado la Gumersilda ha ocurrido de verdad, otra cosa es la razón que ella quería darle a sus historias; aunque ahora, al oír campanas, me siento seguro. –¿Nos desvelará un día la física cuántica que las campanas sirven también para espantar demonios?–


En los pueblos, a las cigüeñas les gusta vivir en lo más alto, junto a las campanas, y ellas son, en nuestra cultura, un símbolo de paz y fertilidad, por eso, en aquellos lugares donde habitan cigüeñas predomina la gente feliz.

Imágenes y texto originales de José Del Moral De la Vega