domingo, 17 de marzo de 2013

VALENCIA, UNA COMUNIDAD FANTÁSTICA


El himno de Valencia es, probablemente, el himno más bonito de las comunidades españolas.

A mis amigos valencianos que son,
como su tierra, fantásticos.
 
Cuando yo era pequeño, en mi pueblo (Vva de la Reina, Jaén) se estrenaban algunas películas de la casa CIFESA antes que en Sevilla, Jaén o Andújar, y muy poca gente conocía la causa de aquel privilegio que enfurecía a los andujeños al tener que venir al cine de mi pueblo si querían verlas. De aquellas películas yo recuerdo muy bien la imagen con la que empezaban –una torre con un sol y unos rayos– y el himno que la acompañaba.
En Villanueva hay una finca en un meandro del Guadalquivir (El Cortijuelo) que durante la primera mitad del pasado siglo fue declarada finca modelo en España y comparada, por sus adelantos en agronomía, a las mejores granjas inglesas. Su dueño era el ingeniero y ministro don José Del Prado y Palacios. Algún tiempo después fue adquirida por la familia valenciana Casanova Bonora, y aquella finca mejoró aún más: se plantaron naranjos, perales, manzanos; tenía granja de vacas lecheras y cebadero de terneros; sembraban cacahuete para alimentación del ganado; fabricaron silos para forraje; se cultivaba lino del cual extraían linaza para una fábrica de pinturas; en las márgenes del río plantaron mimbreras, de las cuales obtenían mimbre para muebles, etc. El Cortijuelo, totalmente mecanizado y bien dirigido, empleaba a cientos de trabajadores de mi pueblo y era uno de los motores de su economía, actividad que era posible por la mentalidad empresarial y calidad humana de la familia Casanova Bonora. Aquellos extraordinarios valencianos también eran dueños de la casa de películas españolas CIFESA, y esa era la razón por la que, en el cine de mi pueblo, se estrenaran películas antes que en Sevilla.
El otro día, un amigo me envió un vídeo sobre el himno de Valencia. Oír esa música es emocionante, pero mucho más para mí, al descubrir que los sones con los cuales comenzaban las películas de CIFESA, que yo veía cuando era niño, correspondían al comienzo del himno de Valencia, un himno que habla de cantos de amor, de paz, de campo… y que comienza: “Per a ofrenar noves glòries a Espanya”.
La cultura es la palanca en la que se apoya la Humanidad para progresar y los símbolos los que nos informan de la marcha de ese progreso. El himno de Valencia es un magnífico símbolo, su letra y música son una medida de la sensibilidad, creatividad, voluntad y solidaridad del pueblo valenciano, un pueblo que está empeñado en ser líder en Europa y, sin lugar a dudas, y para bien de todos los españoles, lo será.

 
 

Desde los años veinte, en El Cortijuelo, una finca de la familia Casanova Bonora en Vva de la Reina (Jaén), se emplearon las técnicas más avanzadas de agronomía, razón por la cual fue declarada finca modelo en España. La imagen corresponde a un ensilado mecanizado de forraje para alimentación del ganado de la explotación.

Texto e imagen de José Del Moral De la Vega

domingo, 10 de marzo de 2013

Cómo acabar con la plaga del Gusano cabezudo (Capnodis tenebrionis L.) de los frutales

 
Los adultos del Gusano cabezudo (Capnodis tenebrionis) se alimentan mordisqueando los brotes de las partes altas de los frutales.

Los frutales de hueso en España tienen una producción valorada en más de 1.100 millones de euros y una considerable importancia social debido a la gran cantidad de mano de obra que interviene en su producción y comercialización. Riqueza que se encuentra seriamente amenazada por la plaga del Gusano cabezudo, un coleóptero cuyo adulto se alimenta de los brotes de los árboles, mientras que sus larvas viven en las raíces de los frutales, actividad que llega a producir la muerte de los árboles parasitados.  
El control de esta plaga se hace aplicando fitosanitarios específicos (imidacloprid es un eficaz producto contra el Gusano cabezudo) en el periodo de máxima actividad del insecto, fenómeno que, España, suele ocurrir en  los meses de julio y agosto.
En investigaciones realizadas en Extremadura (España) se ha descubierto que en los días soleados y encalmados de final de invierno y principios de primavera, con los árboles sin protección foliar, los adultos invernantes suben a la parte alta de los frutales con la finalidad de solearse y mordisquear los brotes, momento idóneo para realizar un tratamiento, ya que los coleópteros  serán fácilmente impactados por el insecticida.



Investigadores españoles han desarrollado estudios sobre la forma de controlar las plagas de este insecto y el  Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, del Reino de España,  ha editado una pequeña monografía con las conclusiones obtenidas.

Texto y figuras originales de José Del Moral De la Vega

domingo, 10 de febrero de 2013

LA PRIMAVERA QUE LLEGA A CUBA


Cuba es un extraordinario ejemplo de mestizaje cultural



La música es un lenguaje difícil de explicar, pero con una capacidad de comunicar emociones inigualable. Al oír la Comparsa, de Lecuona,  uno siente estar en una calle de La Habana, y sentirlo con la misma o mayor intensidad que si estuviera realmente allí.  

Los hechos históricos importantes, al igual que los volcanes o los tsunamis, son fenómenos que casi siempre nos toman por sorpresa. Los últimos han sido la caída del “Muro de Berlín” y la crisis económica mundial. No obstante, estos hechos suelen dar avisos, aunque casi siempre los reconocemos una vez que el fenómeno se ha producido.
Ahora, es muy probable que estemos en la antesala de uno de esos fenómenos de importancia histórica: la transformación del régimen dictatorial cubano en una democracia.
Aparentemente, Cuba es un pequeño país de América con un gran valor estratégico en el pasado, aunque ahora sin importancia; pero el valor de los pueblos no tiene que ver, necesariamente, con su situación o sus riquezas naturales. Lo podemos comprobar con el esplendor de Tombuctú, en Africa; Petra, en Asia; Albarracín, en España. Ciudades que llegaron a cotas altísimas de civilización a pesar de estar situadas en medios de desiertos o eriales, y cuyo éxito está basado en razones antropológicas no siempre bien conocidas.
Cuba es un ejemplo de ello. Enturbiado su paisaje actual por la dictadura que sufren, se nos olvida que en el siglo XVIII, lo que hoy es la zona más desarrollada del mundo, California, era entonces un corral comparado con el nivel socioeconómico de Cuba. Se nos olvida que Cuba tuvo ferrocarril antes que España. Y se nos olvida que Cuba tenía Diputados a Cortes en el Reino de España con el mismo poder que Barcelona o Cuenca, por ejemplo.
No es fácil descubrir el potencial cultural de Cuba, aunque hay un fenómeno que puede dar pistas: en los últimos Juegos olímpicos, competición donde la valoración humana es bastante real, Cuba tuvo más éxito que países como España, Dinamarca, Suiza, Noruega, Canadá, Suecia, etc. ¿Cuál es la almendrilla de ese éxito antropológico del pueblo cubano? Difícil dar con ello, pero es innegable que los cubanos son una magnífica conjunción de americanos, europeos y africanos; y, científicamente, sabemos que el mestizaje es una fuente potentísima de mejora de  cualquier especie biológica­.
Realmente, es muy difícil conocer las variables socioeconómicas o culturales que definen el valor de un pueblo. En el caso de este país, yo me quedo con Lecuona, un cubano cuya música trae recuerdos de las culturas de los tres continentes que originan ese pueblo. Lecuona, uno de los más importantes compositores del pasado siglo  está enterrado en  New York. Seguro que cuando sus restos vuelvan a su isla será señal de que una primavera lujuriante ha comenzado en esa tierra.
Es muy probable que dentro de muy poco, en Cuba comience una etapa de progreso que podría marcar un nuevo compás en el desarrollo de América y el mundo. Los europeos, y sobre todo los españoles, deberíamos estar muy atentos a ese momento.




Esta versión de Siboney, junto a un buen ron, son el pasaporte a un paseo celestial. Solo hay que cerrar los ojos, y…¡a volar!

Texto original de José Del Moral De laVega


domingo, 27 de enero de 2013

El pan (I)



Una hogaza de pan recién horneada es un elemento de placer por su olor, su sabor y su textura; pero las cosas también parecen tener alma –su historia–,  y cuando esta se conoce, los objetos adquieren una dimensión mucho mayor de la aparente. 


Somos, esencialmente, ADN y cultura, de su mano hemos llegado a nuestro actual estado. Mejorar nuestra condición por el camino de la selección genética es un procedimiento impensable por su peligrosidad, solo la cultura parece que nos pueda hacer mejores. Conservarla, analizarla y enriquecerla es el destino del hombre.  Pero la cultura no es otra cosa que un sistema de símbolos de los que están llenas nuestras vidas (en la alimentación, el vestido, el arte, la construcción, la religión, etc.),   y si dejamos de conocerlos, los símbolos se quedan en puro gesto y pierden su valor.

En la actualidad, el hombre es cada vez más ignorante, y no solo por falta de interés o incapacidad de aprender, sino por la inmensa cantidad de conocimientos acumulados desde nuestra adquisición de racionalidad.
Desde los griegos, y hasta no hace mucho, los conocimientos se adquirían en lugares especiales (Academia, Liceo, Escuela, Universidad, etc.), pero con la masificación de los medios de comunicación, el aprendizaje se hace desde cualquier sitio y en cualquier momento, y lo que es más importante, con una presentación tal, que su compresión es relativamente fácil, con lo cual lo que se adquiere tiende a la superficialidad, dejando de lado conocimientos sin los cuales difícilmente se puede comprender lo que somos, de dónde venimos y adónde vamos. Entre esos conocimientos está el pan, un alimento que tomamos todos los días, de vulgar consideración, y cuyo valor en nuestra civilización es más que importante, es fundamental.
Hasta el descubrimiento del trigo, el hombre se desplazaba de un lugar a otro detrás de las fuentes de alimentación, pero en el valle de Mesopotamia, el hombre descubrió que, de manera espontánea, en el suelo nacían plantas con abundantes semillas, gozosas de comer, y que se podían guardar durante meses. Entre esas semillas predominaba  el trigo. A partir de ese momento, el hombre dejó de ser nómada. Algo después, descubrió que el trigo molido y mezclado con agua se convertía en masa que, en poco tiempo, fermentaba y aumentaba de tamaño, y cuando se acercaba al fuego se transformaba en una hogaza de pan. Todo esto ocurría en Abu Hureyra (Siria) en el 9.500 a de C., y los trabajos arqueológicos que nos ha contado el profesor Rowly Conwy, nos han permitido conocer esa etapa fundamental de nuestra civilización.
El gesto de pellizcar una hogaza de pan, llevárselo a la boca y disfrutarlo, es mucho más que un gesto rutinario de alimentación, es un signo que nos permite navegar por el túnel del tiempo si conocemos la carta de navegación que nos enseña la historia del pan.

Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega

domingo, 30 de diciembre de 2012

Ciencia y religión, dos vías a un mismo lugar (Higgs, su Bosson, y san Juan)

El camino es, probablemente, la metáfora perfecta del sentido de la vida


El físico Higgs, descubridor del Bosson, ha dicho: "soy agnóstico, pero entiendo que ciencia y religión son perfectamente compatibles".
Hay muchos que dan a la religión un sentido mágico y, por ello, cuando la ciencia hace un nuevo descubrimiento comprueban que la magia solo es truculencia, y la religión se les disuelve; pero cuando la religión es, entre otras cosas, una contemplación humilde y emocionada del Universo, los descubrimientos científicos son más leña para avivar ese fuego del que nos habla Teresa de Ávila y Juan de la Cruz.
La  física nos descubre el camino desde la energía a los elementos. Desde ahí a la piedra se encarga de explicarlo la química, la biología lo hace desde la piedra a la vida. La antropología nos describe las fases que van de la vida al grito, y la filología lo hace desde el sonido al signo –las palabras–, símbolos con los que construimos la ciencia, hacemos las leyes y componemos poemas –la técnica, el derecho y el arte–. 
La ciencia nos ha explicado el trayecto de la energía desde el Bosson de Higgs a la vida; pero desde esta a la poesía, lo que aparece es un camino inverso al del Bosson, son los átomos los que se transforman en palabras, ideas carentes de materia y capaces de crear.
Dice Juan (Cap. 1, vers.1-2): In principio erat Verbum et Verbum erat apud Deum et Deus erat Verbum… (En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios…)

Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La alegría nace en Nochebuena



La Nochebuena es, para los cristianos, la llegada de Dios a la tierra, y para cualquiera, esta noche es el recuerdo del punto inicial de nuestra civilización.
Este acontecimiento nos llega repleto de datos históricos y de matices tradicionales, de los cuales surgen ideas sobre muchas cuestiones que van desde los valores humanos, como la humildad, hasta actitudes sociales, como el sentimiento ecológico; pero la emoción  más frecuente que  miles de generaciones han sentido ante la Nochebuena es la alegría.
Ahora, los neurocientíficos nos descubren lo que la gente sencilla ya había intuido hace miles de años: que con el sentimiento de alegría la persona es dichosa, incluso en medio de los mayores problemas.
¡Que la Nochebuena sirva para recordarnos que la alegría nos salva!

La Nochebuena despierta la alegría, y de ella, espontáneamente, surge la canción de Navidad, que en España llamamos villancico. La interpretación de esta Holy Night es verdaderamente emocionante. Al escucharla, uno se imagina estar ante un coro de ángeles, y Picasso decía:  Todo lo que puedas imaginar es real.
 Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega

martes, 4 de diciembre de 2012

LA CONTEMPLACIÓN COMO POSTURA CIENTÍFICA

Los sonidos de los instrumentos, traducción de un mensaje abstracto de signos garrapateados en un papel, se transforman en nuestro cerebro en millones de moléculas que nos excitan y emocionan, evidencia de que materialidad y espiritualidad son como un trayecto cósmico de venida y vuelta, dos caras de una esencia que no conocemos.


A mi amiga Pepa, que trabaja en los conflictos de mentes y cerebros para recomponer  fronteras y pactos con los demás o con uno mismo.


Muchas de las hipótesis sobre mente y cerebro que esbozaron Pauli y Jung son ahora traídas, de la mano de la física cuántica, a lo que todavía nos parece fantasía, y que antes que la ciencia nos lo haya contado, lo hicieron los poetas, lo que confirmaría la profecía: Cuando un día los científicos estén cercanos a las puertas de la Verdad, les saldrán al encuentro los poetas.

Somos energía, aire, agua y tierra que en millones de años llegaron a ser cuerpos y a los que un día les brotó la palabra, y con ella la mente y el pensamiento, y de este la poesía, la ciencia y la canción. 

Y la melodía, formada por ondas intangibles, se hace de nuevo materia en mi cerebro, millones de moléculas que en los sistemas neuronales me excitan y emocionan, y me hacen mirar a lo alto, justo a un punto, Altísimo, donde solo parece haber luz.



Magnífico concierto para trompeta, de Hummel, en el cual el solista español Manuel Blanco, un joven de Ciudad Real, confirma la expectación que está causando en los ambientes musicales internacionales.

Texto e imágenes originales de José Del Moral De la Vega

lunes, 12 de noviembre de 2012

Úbeda, para reflexionar contra la crisis


La arquitectura renacentista, como una manifestación más de la lógica que todo lo impregnaba, es simetría, y hasta las sombras de los elementos parecen estar calculadas con plomada, cartabón y escuadra. Pasear por las calles de Úbeda y contemplar sus edificios es como sumergirse en aquel formidable ímpetu que caracterizó la adolescencia de nuestra cultura.


Occidente está sumido en un gran pesimismo por la crisis, más que económica, de pérdida de confianza en las instituciones, de falta de claridad en los objetivos de desarrollo y de inversión de muchos principio morales.
Hasta la Edad media, el hombre vivió unido a Dios por el cordón umbilical de la fe, y toda su actividad estuvo proyectada a la otra vida. Los quehaceres  diarios, como el trabajo, el comercio o la política solo servían para sobrevivir, pero no interesaban, y el arte estaba dirigido a motivos exclusivamente religiosos. Igual que un bebé solo ve la cara de la madre que le cuida y alimenta, el hombre, hasta el Humanismo, tenía toda su vida depositada en manos de Dios.
En el siglo XIII, Santo Tomás descubre que no solo la fe es un instrumento para descubrir a Dios, también sirve el juicio, y cuando el hombre utiliza la razón y lo busca a su alrededor se topa con la naturaleza, y su asombro es igual al de un niño que empieza a andar, se suelta de la madre y se sumerge en el ambiente. A partir de ese momento, los clérigos, que eran depositarios de la verdad, son sustituidos por Dante, Petrarca, Bocaccio, etc., que ahora la traen por medio de la literatura, y de su mano regresan a los griegos y al silogismo aristotélico.
–Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo –había sentenciado Arquímedes. Y los humanistas descubrieron ese punto de apoyo mágico: la lógica de Aristóteles. Con ella, la observación de la naturaleza permite expresar los fenómenos mediante fórmulas matemáticas, y el embrión de la ciencia ya aparece nítido con Galileo (s. XVII).
Desde el siglo XIII al XVII el hombre experimenta una profunda metamorfosis. Con la fe y la razón se siente re-nacer, la vida teocéntrica es sustituida por otra antropocéntrica, y el hombre, que se protegía de la naturaleza cubierto por la sombra divina, ahora se guía por la proyección de esa sombra en la naturaleza para llegar a Dios, con lo cual el vivir pasa de cumplir un sistema de normas (deber), a descubrir los misterios de la naturaleza (ilusión) –parece incuestionable que la cultura avanza más por la ilusión que por el deber–. Probablemente, ese momento cultural no haya sido superado por ningún otro en la historia de la Humanidad.
Desde Nietzsche y su influenciada Escuela de Frankfurt hasta los movimientos ecologistas actuales, las más importantes propuestas para el progreso de la sociedad son enormemente pesimistas, y el resultado de algunas de ellas se evidencia en la vulgaridad desinhibida e insolente que muestran muchos de los medios de comunicación.
A la crisis cultural se añade en estos momentos la económica, y mientras que los políticos centroeuropeos apuestan por el deber como solución, el pensador Habermas lo hace por la ilusión, y propone una vuelta al Humanismo, convencido de que si al final del medievo este condujo a Occidente a su “re-nacimiento”, quizá ahora consiga la resurrección del estado al que nos ha conducido la modernidad  –paradójicamente, regresar es una acción que, en algunas ocasiones, conduce al progreso–.
De todas las manifestaciones artísticas del Renacimiento, probablemente sea la arquitectura la que mejor nos ayude a valorar el pálpito de ese momento, y Úbeda es una de las ciudades más bellas para bucear en el hondón de aquella cultura. Pasear por esta ciudad podría ser un camino para recuperar la ilusión perdida.
Texto y figura de José Del Moral De la Vega

jueves, 1 de noviembre de 2012

La exaltación de lo particular, un peligro para los europeos

El nacionalismo es, antropológicamente, el seguidismo de lo tribal basado en lo puramente reptiliano que duerme en el hombre, en detrimento de lo racional.


A finales del siglo XV, los Reyes Católicos fundan el primer Estado europeo (Ortega, 1933). Cinco siglos después se pone la primera piedra de lo que llegará a ser la UE, una unión de países construidos sobre una cultura común de origen greco-romano y cristiano (Humanismo), pero que contempla y preserva  las particularidades  de las distintas regiones que integran los Estados que la componen.
Los europeos somos libres de orientar nuestro destino, pero exaltar las particularidades culturales de las regiones europeas en detrimento de los valores comunes de la Unión conducirá, antes o después, a la transformación de numerosas  regiones –Cataluña, Vascongadas, Flandes, etc.– en Estados, de manera que siendo el interés principal de la UE la cohesión de los pueblos que la componen a fin de ser un potente eje de progreso, con esta deriva, Europa se perderá en particularismos y perderá eficacia en su competición con las otras zonas de desarrollo mundial.
¿Ganaría con este “experimento” el pueblo europeo? No es fácil predecirlo, pero quien indudablemente sí ganaría sería  la casta de los políticos, que tendrían así una magnífica razón para justificar su “dificilísimo” trabajo y, consecuentemente, los privilegios inherentes a su colaboración;  y los políticos nacionalistas, además, serían considerados unos héroes por sus comunidades, aunque fueran conducidas por estos a la catástrofe social.



Es muy probable que el tremendo costo económico de las experiencias nacionalistas en la UE  no serán pagadas por los dirigentes que las promueven, sino por los segmentos más desvalidos de la población.

Texto e imágenes de José Del Moral De la Vega

jueves, 25 de octubre de 2012

El aire que cura las enfermedades (II)

Croquis realizado a principios del siglo XVII por Ximena Jurado en el que se localiza la ermita de Santa Potenciana e Iliturgi junto a uno de los meandros del Guadalquivir cercano a Villanueva de la Reina (Andalucía). En este lugar, desde hace más de veinte siglos, se han producido una extraordinaria cantidad de fenómenos antropológicos importantes.


Los meandros del curso medio del Guadalquivir tienen una altísima concentración de iones con propiedades curativas, capaces de neutralizar los radicales libres nocivos que hay en el aire. Algunos de esos meandros están poblados de eucaliptos, un árbol que llegó a España en la época Victoriana de la mano, principalmente, de misioneros españoles en Australia.
El eucalipto, a pesar de ser denostado por determinados grupos de opinión, tiene unas excepcionales cualidades:  produce sustancias de interés farmacológico y cosmético, genera extraordinarias cantidades de polen –es el árbol que más rendimiento da a la producción de miel–, es un extraordinario fijador de CO2 y, consecuentemente, generador de O2, la sustancia fundamental de los animales –en términos de estricta ciencia biológica, la vida no es otra cosa que una cadena de electrones al oxígeno–, pero sobre todo es un árbol depurador del ambiente, no solo porque absorbe y transforma el gas tóxico monóxido de carbono (CO), sino porque su follaje fija peligrosísimos elementos tóxicos como cadmio, plomo, níquel, etc.  
Esas cacterísticas, alta concentración en el ambiente de iones con propiedades curativas, alto nivel de O2, y un aire depurado de elementos tóxicos, hacen que los meandros del Guadalquivir con eucaliptos sean una especie de sanatorios ambientales contra enfermedades somáticas y psíquicas.
Pasear por uno de estos meandros es como entrar en un lugar salvífico donde se curan enfermedades y tristezas; y es casi seguro que llegará un día que se venderá embotellado, y muy caro, el aire del meandro del Guadalquivir donde está Santa Potenciana. 



El eucaliptal existente actualmente junto a la ermita de Santa Potenciana (Villanueva de la Reina) se puede considerar un auténtico sanatorio contra las tristezas del alma y las miserias del cuerpo.

Texto e imágenes de José Del Moral De la Vega

lunes, 22 de octubre de 2012

El aire que cura las enfermedades (I)

Los meandros del Guadalquivir en Villanueva de la Reina (Andalucía) tienen unas características ambientales especiales. En uno de ellos, junto a la antigua ermita de Santa Potenciana, se han sucedido una extraordinaria cantidad de fenómenos antropológicos.


En los procesos orgánicos de los humanos se producen unas sustancias, denominadas radicales libres, que son muy peligrosas para la salud al provocar una serie de alteraciones tales como envejecimiento precoz, depresión, alergias, cardiopatías y, lo más peligroso, cáncer.
En estos procesos naturales aparecen, también, unos “exaltadores del mal” o elementos perniciosos, y unos “correctores” o elementos buenos que se conocen como antioxidantes. Entre los primeros se encuentran: grasas saturadas, contaminación, radiaciones, determinadas sustancias químicas, drogas, etc, y entre los segundos están algunas vitaminas, resveratrol (en el vino), selenio (en el pulpo), flavonoides (en la granada), etc.
Para suerte del hombre, dentro del grupo de los elementos defensores de la salud existen, además de los citados anteriormente, unos iones “buenos” cuya presencia está en el ambiente, aunque no todos los ambientes tienen igual cantidad de ellos –en el interior de una casa su concentración es de unos 100/cm3, mientras que a la orilla de un río se contabilizan unos 70.000/cm3
Es cierto que nuestros abuelos  experimentaban que a la orilla de un río, en una montaña, dentro de un bosque, se tiene una sensación de bienestar; ahora conocemos, científicamente, las razones que mejor pueden explicar el fenómeno.  
En el curso medio del Guadalquivir, por Villanueva de la Reina, el río traza una serie de meandros por los cuales la corriente discurre rapidísima o remansada, y donde aparecen zonas de sedimentación llenas de una vegetación lujuriante. En uno de estos lugares está el Batán de Santa Potenciana, un espacio que hoy podemos asegurar, con argumentos de la física, que ayuda a curar las enfermedades del cuerpo y del alma, y donde a lo mejor no es por casualidad que, desde hace más de veinte siglos, aquí se han sucedido extraordinarios fenómenos antropológicos.



En mitad del Guadalquivir, frente a la antigua ermita de Santa Potenciana, existe un batán que ha desafiado la corriente del río durante cientos de años. Encastrada en sus paredes, una lápida proclama que en sus inmediaciones estaba Iliturgi, afirmación que coincide con el lugar que señala Antonino para esa ciudad en el itinerario romano entre Córdoba y Cástulo. 
Texto e imágenes de José Del Moral De la Vega

jueves, 11 de octubre de 2012

De lo infinito a la belleza

El científico actual se asombra al desvelar el poder de una planta para transformar lo infinito en finito, pero mucho antes, el labrador descubrió que esa planta era bella, y nada más. ¿Será tan  valiosa la eficacia como la belleza, o serán dos caras de la misma esencia?


La planta, merced a su DNA, cambia lo infinito de la naturaleza –el aire, el agua, los minerales y la luz– en materia finita. La vaca se nutre de la planta,  el hombre se come a las dos, y el alimento se transforma en pensamiento, palabra y hechos buenos o bellos que nos emocionan, sin que alcancemos nunca  a descubrir cuánta es su energía ni a dónde irá esta a parar. 


La maceta que ha colocado mi hermana al borde del mirador del jardín, con el sol de las once haciendo sombras en la cal de la pared, crea un cuadro que emociona ¿De dónde vendrá y adonde irá esta belleza sencilla y gratuita del patio de mi casa?

Texto y figuras de José Del Moral De la Vega

martes, 25 de septiembre de 2012

NACIONALISMOS


El nacionalismo es un fenómeno social aberrante que engrandece a los líderes nacionalistas y “aborrega” al pueblo que se deja engañar.

Todo aquel que opine que el hecho inevitable y trivial de haber nacido en un determinado país y de pertenecer a tal raza es un privilegio singular y un talismán suficiente, no puede ser calificado de otra manera que de mental y moralmente tonto.

Borges


Actualmente, el nacionalismo en Cataluña es una cuestión que divide a sus habitantes y crea desasosiego, sensación que se extiende al resto de España y exacerba la preocupación económica que afecta hoy a toda Europa.
Hay muchas personas que piensan que el nacionalismo es la reacción natural de un pueblo que ha sido sometido por otro. Esa puede ser una razón que interviene en el fenómeno, aunque la mayoría de las veces no es la principal, y casi siempre es una razón “manipulada”.
¿Cuál es la génesis de este fenómeno y cómo afecta a las personas de aquellos lugares donde se produce?
En la primera mitad del pasado siglo, el profesor Maslow desentraña las necesidades básicas y comunes a todos los hombres, entre las cuales se encuentra la de pertenecer a un grupo, a una cultura: los de un lugar, una religión, un idioma, un folclore… -los míos, mi tribu-. Y el lugar, la religión, el idioma, el folclore… se convierten en símbolos que caracterizan a los miembros de la tribu y con los cuales estos se identifican.
Y así parece ser como el hombre de cualquier cultura se convierte en un “Homo tribalis” con un subconsciente colectivo, cuyo dogma es: Somos únicos, nuestra cultura es la mejor. Dogma que, una vez establecido, en caso de conflicto se sitúa por encima de cualquier código de carácter ético, estético y religioso, y hace que los individuos que componen la tribu estén fuertemente cohesionados, formando como un solo ser frente a los individuos de otra tribu, y por lo cual se mitifica el origen de la tribu, se exaltan los hechos gloriosos y se silencian o se distorsionan los hechos vergonzosos.
El sentimiento tribal es un fenómeno antropológico, común a todos los hombres, y por tanto normal, pero si se exalta, lo que aparece es el nacionalismo.
Desde el siglo XX conocemos la génesis del nacionalismo y su estructuración en símbolos, y Freud y Jung previnieron contra el peligro que supone el conocimiento y manejo de estos símbolos de manera interesada y falaz. El peligro anunciado se produjo. A comienzos del siglo XX aparecieron líderes políticos –nacionalistas– que manejaron sin escrúpulos el dogma central de la tribu: “Tu formas parte de la mejor tribu del planeta”. Hitler les dice a los alemanes: la raza Aria, a la que pertenecéis, es la raza Herrenvolk –la raza de los señores– y como tal debéis señorear al mundo. Y de forma taumatúrgica, una gran parte del pueblo más instruido de Europa, en aquel momento, fue capaz de participar en el crimen más abominable organizado por un Estado.
El nacionalismo, en la búsqueda obsesiva de su diferenciación con lo próximo, huye del mestizaje y se instala en la pureza de lo endogámico, y eso, además de aberrante, genera xenofobia en los de dentro y odio en los de fuera.
En Europa, y particularmente en España, hay líderes políticos nacionalistas que tratan de conseguir y mantener el poder convirtiéndose en figuras simbólicas –tótem– de su tribu, a base de exaltar sus particularismos y encanallar a su pueblo contra un supuesto enemigo –el vecino–, al que se presenta como un peligro que quiere destruir la tribu, por lo cual,  una de las fullerías de los gobernantes nacionalistas, en España, es exigir “lo imposible” al gobierno central; con ello se exaltan los sentimientos tribales y se genera el odio de las demás Comunidades, fenómeno que se produce actualmente.
Ortega, en el pasado siglo, y ante el mismo problema, argumentaba que responder a los nacionalistas con el odio o el desprecio es hacerles el juego, y otorgarles lo que “exigen” es alimentar lo diferencial que ellos pretenden.
Catalanes y españoles tienen que aprender a respetar lo que les diferencia y a laborar por lo que les une, teniendo muy presente que los canallas poderosos siempre estarán detrás de la exaltación de lo diferencial.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega 

lunes, 17 de septiembre de 2012

UN CONCIERTO CON MENSAJE, EN SABADELL


Los músicos, capaces de transformar unas frotaciones, unos golpes o unos soplidos en sonidos bellísimos y emocionantes, son un ejemplo de que en el virtuosismo –la virtud-, fundamento de la aristocracia espiritual, hay un principio natural de autoridad para el gobierno de la humanidad –Humanismo-.

Escucha hermano/ la canción de la alegría/ el canto alegre del que espera/ un nuevo día.
Ven, canta, sueña cantando/ vive soñando el nuevo sol/ en que los hombres/ volverán a ser hermanos/…Es una parte de la letra del último movimiento de la novena de Beethoven, movimiento que interpreta la Orquestra Simfònica del Vallès en un vídeo que recoge el concierto. En este, realizado en una plaza de Sabadell, aparece primero un músico vestido de rigurosa etiqueta. Una niña le mira sorprendida y, como si se tratara de un vagabundo, le da una moneda. Poco a poco van apareciendo más músicos, cada uno con su instrumento, aunque vestidos de manera informal. La música suena cada vez más compleja y perfecta, y el público que hay en la plaza, cuyas caras asombradas va recogiendo la cámara, termina por rodear a los instrumentistas.
Al final del movimiento la música ha conseguido su objetivo, y en una explosión gozosa de alegría, virtuosos y espectadores, emocionados, parecen sentirse hermanos.
El vídeo, además de mostrar un concierto, es toda una lección de sociología, una propuesta de que cuando la aristocracia, la verdadera, la que está basada en los valores, el pensamiento, el arte, la ciencia, etc. se pone al servicio del pueblo, este la reconoce y admira, pudiendo surgir de ahí una forma de convivencia –la aristocracia de los valores y el pueblo- capaz de llevar a la humanidad a un mundo feliz, a ese con el que soñaba Beethoven cuando, en el siglo XIX, componía la sinfonía.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega



domingo, 26 de agosto de 2012

EROTISMO VERSUS ANIMALIDAD

 Los zapatos de tacón que usa la mujer alargan las piernas, marcan las pantorrillas y provocan una ligera inclinación del cuerpo, que exalta sus nalgas. Los zapatos de tacón -desaconsejados por médicos y fisioterapeutas–  son un poderoso elemento de la moda femenina actual.


El placer sexual es una de las causas de lo que somos, como individuos y como sociedad. En la mayoría de los animales la reproducción está auspiciada por el placer, pero en el hombre ese placer está modificado por el deseo de descubrir y por la cultura. Descubrir lo que está oculto –el misterio–, desvelar lo íntimo es un fenómeno ligado a la adquisición de la racionalidad, y en el sexo, la acción de descubrir puede llegar a ser tan placentera como el mismo descubrimiento, de ahí que la insinuación tenga tanto valor en la sexualidad. De la misma fuente de la racionalidad, del neo-córtex, también surge la cultura, por la cual todo puede ser representado por símbolos con la misma o incluso más intensidad que aquello a lo que representan. Y la insinuación y los símbolos sexuales son caminos que conducen al amor sensual, caminos cuya perfección, precisamente, definen el erotismo –aquello que estimula el amor sensual–.                                                                                                                                                                                                                                                                  
La “desanimalización” del amor físico condujo al erotismo, en el cual está el origen de algunas de las obras más sublimes de la civilización y una de las mayores fuentes de placer humano; pero actualmente, una corriente de opinión supuestamente progresista pretende eliminar el misterio y símbolos utilizados en el amor físico, con el interés de conseguir una naturalidad de la sexualidad –las clases de masturbación en los programas de educación de Extremadura y Andalucía, por ejemplo–. ¿Podría ocurrir que ese camino a una sexualidad natural condujera, muy a pesar de sus promotores, a su “animalización”? Y es que, como dice mi amigo el profesor Lorite: El hombre es un animal paradójico.

La falda que deja ver solo una parte de las piernas de una mujer, lo que realmente muestra es todo un hermoso cuerpo desnudo, que quien las contempla se imagina descubrir.


 La canción “Bésame mucho” de la mexicana Consuelo Velázquez ha sido interpretada por los mejores intérpretes, desde que se compusiera en el siglo pasado (1940). Las cadencias de los sonidos y las inflexiones de voz que la keniata Valeri Kimani le da a la canción hacen de ella una sensualísima pieza musical.
 Texto e imágenes originales de José Del Moral De la Vega

domingo, 12 de agosto de 2012

Los caminos de Extremadura


Si supiéramos valorar realmente lo que nos rodea, los rebaños de ovejas en Extremadura quizá tendrían otro valor, además del ganadero.

Caminar detrás de un rebaño de ovejas en la Campiña de Extremadura, con el calor de un día cualquiera del verano, es una vivencia en la cual los ruidos, la luz, el polvo del camino… te conducen a ti mismo, primero, y después, mucho más alto.

Texto y figura originales de José Del Moral De la Vega


domingo, 5 de agosto de 2012

La belleza de la Virgen desnuda

En la mitología, el desnudo fue utilizado por los artistas para exaltar la belleza de los personajes representados, costumbre que no fue asumida por las religiones posteriores (Escultura de Pradier).

En la naturaleza, los animales están desnudos, y la ocultación del cuerpo es un fenómeno que tiene una finalidad defensiva. El hombre descubrió el vestido para protegerse de las adversidades, y paralelamente a la evolución de su cerebro apareció el pudor, un sentimiento que le impide mostrar su desnudez a otros hombres –en el Génesis, el pudor es inmediato al conocimiento–.  Quizá sea esta la razón por la cual los católicos han estado obsesionados con “vestir” las figuras de la Virgen, llegando a cubrir imágenes de extraordinaria belleza y gran valor artístico.
La Virgen de la Cabeza, de cuya veneración se tiene conocimiento desde el siglo XIII, ha llegado a ser una de las romerías más populares de España y, probablemente, la más antigua de todas. Actualmente, la imagen de esta Virgen aparece cubierta por sallas, manto, rostrillo y corona que ocultan la verdadera imagen, una obra de arte del escultor José Navas Parejo.


Imagen de la Virgen de la Cabeza, tal y como se muestra actualmente en su Santuario de Sierra Morena (Andalucía).

Cuando la imagen de la Virgen de la Cabeza es desnudada de ropajes y abalorios se contempla su verdadera gracia, sencillez y belleza (Obra del escultor Miguel Peinado Blanco).

Texto y figuras de José Del Moral De la Vega

sábado, 21 de julio de 2012

Villanueva de la Reina (Andalucía), un lugar en las rutas del Imperio Romano


Los trabajos de arqueología desarrollados actualmente en Villanueva de la Reina están replanteando muchas cuestiones referidas a la ciudad romana de Iliturgi y su entorno.

La arqueología es la ciencia de los románticos.
Cuando la civilización mira a lo lejos, los arqueólogos observan lo próximo; lo que se desechó lo recogen, lo que quedó enterrado lo descubren. Dan forma a lo que estaba destruido y voz a lo que permanecía callado. Como a los místicos, les gustan los detalles y, después del triunfo, su mayor disfrute es la contemplación. 




La participación de universitarios voluntarios de toda España en las excavaciones arqueológicas realizadas es una manifestación de inquietud intelectual y compromiso de los jóvenes con la sociedad española.



El Batanejo, una construcción medieval recién restaurada, relacionada con Santa Potenciana, está situado sobre un lugar bellísimo del Guadalquivir a su paso por Villanueva de la Reina.

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega