miércoles, 13 de agosto de 2014

VILLANUEVA DE LA REINA Y PANAMÁ.


En la construcción del canal de Panamá, una de las obras más colosales realizadas por el hombre, participaron algunos villanoveros. (Figura bajada de INTERNET)

Un día, husmeando en el Archivo de Indias, de Sevilla, me topé con los nombres de unos villanoveros que formaron parte de las primeras expediciones de españoles que marcharon a América poco tiempo después de su descubrimiento, en 1492. Otro día, en el archivo de investigadores de la Biblioteca Nacional, comprobé que la primera misa que se celebró en la fundación de la capital de Filipinas se hizo en honor de santa Potenciana, dándose su nombre al primer colegio que se fundó en la ciudad de Manila (1589), nombre que también se puso a una calle de esta ciudad y que todavía hoy se conserva, lo que podría hacer sospechar que algún villanovero pudiera acompañar a Legazpi en su tarea colonizadora.
Parece increíble que los habitantes de un pequeño pueblo de España, como Villanueva, hayan podido estar presentes en muchos de los momentos históricos trascendentales de la historia. Uno de esos momentos fue la construcción del canal de Panamá, probablemente la obra de ingeniería más colosal que ha realizado el hombre y que hoy, 15 de agosto, hace 100 años que se abrió al tráfico.
Desde 1880, año en que comenzó a construirse este canal, hasta su finalización en 1914, el principal problema con el que tuvieron que luchar sus constructores no fue de ingeniería, sino de sanidad, ya que los estancamientos de agua que se producían propiciaban el desarrollo de una extraordinaria cantidad de mosquitos que trasmitían enfermedades como la malaria o la fiebre amarilla, y está documentado que de los primeros obreros que participaron en su construcción murieron más de 20.000.
Como prueba de que los villanoveros están en los mejores caldos, en aquella obra también participaron. Alguno de aquellos personajes, como Pedro Casado –abuelo de la familia actual de Villanueva, Mariscal Casado–, estuvo en Panamá y fue uno de los pocos que logró vencer todas las enfermedades, viviendo en Villanueva hasta los años sesenta –Otro día contaremos algunas anécdotas de estos villanoveros que, más que trabajadores, fueron héroes–.

Santa Potenciana, patrona de Vva de la Reina, es el nombre de un colegio y una de las calles más antiguas de la capital de Filipinas. (Figura bajada de INTERNET)

Texto original de José Del Moral De la Vega

viernes, 1 de agosto de 2014

CONTRA LA GUERRA, LA PAZ QUE ENGENDRA LA CULTURA


Daniel Barenboim dirige el cuarto movimiento de la novena de Beethoven con  la orquesta West-East Divan Orchestra,  movimiento en el cual el coro canta el poema de Schiller :«...¡Abrazaos millones de hermanos!/ Que este beso envuelva al mundo entero!/ Hermanos! Sobre la bóveda estrellada/ habita un Padre bondadoso!/ ¿Flaqueáis, millones de criaturas?/ ¿No intuyes, mundo, a tu Creador?/ Búscalo a través de la bóveda celeste,/ ¡Su morada ha de estar más allá de las estrellas!»

El conflicto Judeo-Palestino es, indiscutiblemente, el más antiguo de los que existen hoy en el mundo, y para entenderlo con un mínimo de objetividad es necesario poseer extraordinarios conocimientos de historia, razón por la cual la mayoría de las opiniones que oímos sobre el mismo y los planteamientos para solucionarlo son, en su inmensa mayoría, nacidos de la indignación que la guerra produce y sin rigor alguno; pero en lo que probablemente casi todos acertemos es que, por ambas partes, hay canallas muy poderosos empeñados en mantener abierto ese conflicto, sufra quien sufra –unas veces unos, otras veces los otros–. Conflicto que no es sino “la almendrilla” del desencuentro cultural y religioso de los musulmanes con los occidentales en todo el mundo.
Por ello, quizá la postura más conveniente del común de las personas sea “tragarnos” la indignidad que esta guerra nos produce todos los días y exaltar aquellos hechos, actitudes y símbolos de cualquiera que actúe por la paz de esa tierra. 
A finales del pasado siglo el músico Daniel Barenboim creó, junto al escritor de origen palestino Edward Said, la West-East Divan Orchestra formada por músicos de origen israelí, árabe o español, acción por la cual ambos recibieron el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, y hace poco el Papa Francisco, reuniéndose con los líderes musulmanes y judíos en Jerusalén, ha dado una extraordinaria lección política a tanto estadista zorruno como existe en la actualidad.

 

josé del moral de la vega

domingo, 22 de junio de 2014

PARADIGMA DE HOMBRE. KIPLING



Es incuestionable que un poema nos puede desentrañar, en solo unos versos, verdades difíciles de exponer, ideas complicadas o textos bellísimos. Este poema de Kipling, compuesto a finales del siglo XIX,  está considerado actualmente por los ingleses como la mejor propuesta ética para un ciudadano ejemplar y feliz.
Yo lo conocí siendo muy joven y quedé cautivado por él.



ENTONCES SERÁS HOMBRE, HIJO MÍO

Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.
Si engañado no engañas; si no buscas más odio
que el odio que te tengan...
Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres,
Si, al hablar, no exageras lo que sabes y quieres.
Si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo;
si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si tropiezas el triunfo; si llega tu derrota,
y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofisma del orbe encanallado.
Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría
tus ganancias de siempre a la suerte de un día;
y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.
Si logras que tus nervios y el corazón te asistan,
aún después de su fuga de tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo cuando no quede nada
porque tú lo deseas y lo quieres y mandas.
Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.
Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llega a hacerte herida.
Si todos te reclaman y ni uno te precisa.
Si llenas el minuto inolvidable y cierto
de sesenta segundos que te lleven al cielo...
Todo lo de esta tierra será de tu dominio
y mucho más aún; entonces, serás hombre, hijo mío.

Kipling

sábado, 14 de junio de 2014

ANÁLISIS DE ESPAÑA



Muñoz Molina no es sólo un literato conocido en todo el mundo, sino también un intelectual que como Susan Sontang, Vargas Llosa, etc., es muy sensible a los problemas de la sociedad que le rodea. En uno de sus últimos ensayos “Todo lo que era sólido” hace una extraordinaria disección de la sociedad española en ese tiempo en que pasamos de la euforia de creernos los mejores de Europa, a sentir que podíamos tener que utilizar cartillas de racionamiento como en la posguerra civil –finales del siglo XX hasta el 2008-. En ese periodo, a caballo entre EE.UU y España, Antonio Muñoz observa la realidad española y, con la pericia de un cirujano, va descarnando nuestras miserias con la intención de que los españoles las conozcamos en toda su realidad, paso inexcusable para que comience esa  regeneración que las personas honradas de este país están exigiendo.
El libro, lleno de referencias sobre hechos, cifras y personas, está escrito con una prosa sencilla, pero con la elegancia literaria que utiliza este autor y que hace que su lectura sea un placer.
Es muy difícil estar absolutamente de acuerdo con todo lo que se expone en la obra, pero son tan rotundos los argumentos planteados que, al menos yo, los podría suscribir casi en su totalidad.
Una obra que se lee del tirón y que los españoles deberían meter en la maleta las próximas vacaciones.

José Del Moral De la Vega

sábado, 31 de mayo de 2014

EL PODER INMENSO DE LA MODA

Por los años treinta, el tenis era un deporte de las élites ingleses puesto de moda entre la aristocracia y acaudalados españoles. Y aunque parezca increíble, aquella moda llegó a un pueblecito rural de Andalucía (Vva. de la Reina), en el cual los jóvenes jugaban al tenis por aquellos años.

Sabemos que la moda es el seguimiento de una parte importante de la población respecto a la forma de vestir, de divertirse, del tipo de deporte que se practica, etc.,  pero si queremos conocer cuál es la génesis psicológica, fisiológica, antropológica, etc., de la moda, lo que generalmente encontramos son divagaciones.
La moda tiene su origen, como casi todo lo emocional, en el paleocerebro, y sin que sepamos muy bien por qué, nos excita poderosamente. De repente, sin necesidad de convencimiento, nos fascina una música, un tipo de sombrero, una bebida, una forma de andar, etc.
Lord Byron es todo un ejemplo del poder de la moda. Este poeta rico y romántico, extraordinariamente atento con las mujeres y apasionadamente deseado por ellas, constituía el paradigma del europeo elegante en el siglo XIX, y como era un poco cojo y llevaba bastón, todos los hombres elegantes de su época simulaban que eran un poco cojos y usaban bastón –¡increíble, el poder de la moda!–.
Este encantamiento cotidiano no solo afecta a lo trivial –y eso es lo preocupante– sino también a los aspectos más importantes de nuestra vida personal y social: el tipo de política, la religión en que nos apoyamos, la forma de convivencia de la pareja, el sentimiento nacionalista, etc., cuestiones que por su trascendencia nos debieran exigir un gran esfuerzo para situarnos ante ellas, no solo con motivaciones emocionales, sino con razones.  

En la primera mitad del siglo XX, la solución a los terribles problemas sociales de los europeos se planteó desde la extrema izquierda y la extrema derecha, propuestas cuyo “encontronazo” condujo a una catástrofe. Actualmente, esas propuestas acaban de aparecer en Europa, y pudiera ocurrir que esas alternativas se aceptaran por efecto de la novedad. Ahora se está poniendo de moda la música de cabaret que predominaba en los ambientes nazis europeos, y el gusto por esa música, en coincidencia con la aparición de brotes políticos extremistas, pudiera ser más que una anécdota.  

José Del Moral De la Vega

lunes, 26 de mayo de 2014

BADAJOZ, PARA VIVIR

Badajoz es una ciudad española que ha experimentado en los últimos años una transformación milagrosa. Si hubiera que elegir un calificativo para definir las riveras de su río, sus jardines, su aire, su luz…, yo escogería: brillante.

Las partículas materiales del aire con un tamaño inferior a 2,5 μm (PM 2,5) son capaces de  atravesar los sistemas de filtrado que poseemos los seres humanos, llegar a los pulmones –por esa razón se les denomina respirables–, fijarse a las superficies celulares y, en consecuencia, afectar a la salud: dañan el tejido pulmonar, inducen carcinogénesis y coadyuvan a una muerte prematura.
Por esta peligrosidad, la OMS (Organización Mundial de la Salud) hace estudios periódicos del porcentaje de estas partículas en el aire de las ciudades más pobladas o industriales del mundo.
En el último estudio realizado por la OMS en España entre 2008 y 2012, Badajoz es  la capital de provincia con más de 100.000 habitantes de la mitad sur española, con mejor calidad del aire. Una limpieza que contrasta con el de otras ciudades sureñas, cuya media en PM 2,5 empieza a ser preocupante: Córdoba (13 microgramos/m3), Sevilla (16 microgramos/m3), Granada (16 microgramos/m3), Málaga (17 microgramos/m3), etc.
El aire del ambiente donde vivimos es tan importante, o más, que su paisaje, monumentos, oferta cultural, etc. El de Badajoz es uno de los mejores del sur de Europa.

Imagen y texto originales de José Del Moral De la Vega

viernes, 9 de mayo de 2014

La artrosis, los camarones y la Virgen

Las quisquillas o camarones poseen una cubierta riquísima en quitina que está constituida por glucosamina, con la cual los humanos fabricamos el colágeno de la piel, huesos y tendones. Al ser estos crustáceos muy pequeños, se ingieren enteros, por lo cual son un alimento extraordinario para mantener sanos nuestra piel, huesos y tendones, y prevenir la artrosis.

Por los años cincuenta-sesenta, cuando llegaba la feria de mi pueblo (Vva de la  Reina) se producía una alegría súbita y colectiva que inducía a gastar en golosinas y diversión los ahorros de todo un año. Los que tenían más dinero tomaban mariscos con cerveza, y los niños nos conformábamos con unos cartuchitos de camarones o quisquillas que costaban una peseta –la ciento sesenta y seisava parte de un euro–. Lo que entonces no sabíamos era el tesoro que escondían aquellos cartuchitos comprados con una peseta.
El colágeno es la proteína con la que los animales fabrican y reparan el cartílago de la piel, huesos, tendones y ligamentos, y está constituido, entre otras moléculas, por glucosamina. La falta o deterioro de colágeno produce envejecimiento y dolores articulares, consecuencia de lo que se conoce como artrosis, fenómeno que se exalta con la senectud  En los países más desarrollados se alarga la esperanza de vida y, consecuentemente, se aumenta el porcentaje de personas con artrosis, enfermedad que se suele mitigar mediante antiinflamatorios y analgésicos.
Recientemente se ha comprobado que las personas que consumen la cubierta de los crustáceos no suelen tener artrosis, la razón está en que esa cubierta está constituida por grandes cantidades de glucosamina, con la que nosotros fabricamos el colágeno –Los niños que no teníamos mucho dinero y comprábamos camarones o quisquillas, al comerlos enteros, estábamos ingiriendo glucosamina con la que fabricábamos colágeno para nuestra piel, huesos y tendones–.
Algunas veces, oímos opinar malévolamente que la Virgen siempre se aparece a los niños, los campesinos o los indigentes; pero qué casualidad, en mi pueblo, los niños comíamos camarones –el marisco más valioso contra la artrosis–, los campesinos almorzaban con arenques –uno de los alimentos más ricos en omega 3– y los más pobres guisaban las patatas con las colas de bacalao que nadie quería –según Ferrán Adriá, estas colas son la alhaja de los pescados–.
¿Podremos saber algún día por qué los más pobres son, al final, los más ricos, y los más ignorantes, los más sabios? Y es que el hombre, como dice mi amigo el profesor José Lorite, es un animal paradójico.

Imagen y texto originales de José Del Moral De la Vega

miércoles, 23 de abril de 2014

LA RESURRECCION

La procesión del Resucitado de mi pueblo no requiere de ensayos y la imagen es llevada en andas, espontáneamente, por jóvenes.

La Semana Santa no se podría entender sin la Resurrección, el triunfo del amor sobre el mal, y el pueblo, que aparentemente no sabe de teología, de filosofía, ni de metafísica… intuye acertadamente el valor de ese momento y lo escenifica magistralmente.
En mi pueblo, la procesión del Resucitado no lo organiza ninguna cofradía y cuando esta se pone en marcha lo hace sin orden alguno, evidenciándose que es la alegría lo único importante de ese momento.


En el flamenco se produce algo que no logra ni el gregoriano, ni el jazz, ni la ópera o cualquier otra forma de canto. En el flamenco, de manera espontánea, el grito se transforma en música. Enrique Morente, al cantar este Gloria, nos llena de una espiritualidad con la que se siente una fe sencilla que emociona, la fe del pueblo. 
Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega

domingo, 13 de abril de 2014

LA SEMANA SANTA EN ESPAÑA

La luz, el colorido, los sonidos…decoran el inmenso teatro de la Semana Santa, en cuyo escenario los intérpretes participan desde un punto de vista sagrado o profano sin estorbarse  o inquirirse, en sintonía con el mensaje de profundo respeto que predica Jesús, al que se conmemora. (Soldados romanos de Vva. de la Reina)

La Semana Santa en España es, probablemente, la manifestación cultural de un pueblo –el español– más compleja y auténtica del mundo –sí, del mundo–. Sastras, bordadores, carpinteros, costureras, sochantres, escultores, periodistas, campaneros, cereros, floristas, tenderos, poetas, sacristanes, electricistas, soldados romanos, cantaoras, doradores, músicos, curas, fotógrafos, cantantes, costaleros, monaguillos, cineastas, anderas, nazarenos … participan alrededor de la conmemoración de los últimos momentos de la vida de Jesús, una figura que para todos es, como mínimo, la más auténtica personificación de la verdad que ha conocido la Humanidad.
Para algunos, esta fiesta tendrá un sentido religioso, para otros será, solo, un fenómeno cultural, pero todos, incluidos los simplemente espectadores, participan en ella con un profundo respeto, sentimiento recibido de los mayores con tanta o más fidelidad que se hereda el ADN.

La Semana Santa es un buen momento para reflexionar sobre el amor a la naturaleza, sentimiento que exhibe Jesús a lo largo de su vida.

Imágenes y texto originales de José Del Moral De la Vega

miércoles, 9 de abril de 2014

CAMPESINOS

Cuadrilla de aceituneros en Vva de la Reina (1960)

En muchos escenarios representa el hombre su obra: El gran teatro del mundo. El más apropiado, el campo. No necesita bambalinas ni efectos especiales. Ni académicos saberes los artistas… Sencillez y sensibilidad les sobra para contemplar admirados, boquiabiertos, el vuelo de un águila o el de una mariposa.
¡Ah, los hombres del campo…! ¿Qué son? ¿De qué están hechos? Por sus andanzas, dependencia, amores y desamores con la tierra, de tierra parecen estar hechos. Por la hebra que los sostiene, resecos, duros, macizos ¿no serán un sarmiento, un tronco humanizado?
¿Un encino sin otra fronda que dos ramas de acero hechas para trabajar y abrazar?
Más allá del sol, el viento y las lluvias ¿qué buriles lo esculpieron? Ni un gramo de grasa le dejaron. Un manojo de músculos y nervios montado sobre un espíritu irrompible. Una bestia divinizada es, que vive el drama de la tierra en lucha y amor permanentes, tensos.
Suyos son por conquista el cielo y la tierra, el lenguaje de las bestias y de las plantas. Ellos le dictan su calendario. Y, por bien entenderlo, espiando el tiempo ha de vivir. En ellos tiene su universidad. Tal vez sea analfabeto. Pero de corrida sabe leer el gran libro: la Naturaleza. Dividido en cuatro partes. Y a cada una de las cuatro les rebusca y halla duende para vivirlas con gozo y provecho.
No sabe álgebra. Pero sabe que en el campo hay que vivir en disposición de siembra y trabajo permanente. Y sabe que, a la hora de arrojar la semilla, ha de predominar la esperanza sobre el riesgo.
Una enciclopedia es. Sabe cuándo el níscalo es más sabroso y acoge menos arena. Y que, si al ajo no lo siembras por San Martín, será escaso y ruin. Predice la lluvia en el pelo de las bestias, en el vuelo de las aves y en el ritmo de la ringlera de las hormigas.
Y persuadido está de que la lidia con la tierra es lucha y amor.

Imagen y texto del libro Voces del Campo (Jesús Burgos, J.M. Berzosa, J. Del Moral)

lunes, 31 de marzo de 2014

LA POLÍTICA INTELIGENTE

La magnífica escultura realizada por Miguel Peinado Blanco en Vva de la Reina (Andalucía) para simbolizar la Constitución de 1978 se superpone sobre las piedras del templo. El resultado es bellísimo.

Somos cultura y esta se estructura mediante un sistema de símbolos –nuestro nombre, nuestra  lengua, nuestro arte, nuestras recetas culinarias, nuestro folklore, etc.– Sin ellos no somos nada. Decía Jung: el que habla con símbolos habla mil lenguas. Por ello, los mayores criminales, antes que a los hombres matan los símbolos –los nacionalistas están permanentemente empeñados en destruir los símbolos del Estado contra el que luchan –en nuestro país: contra la monarquía, la bandera y hasta el mismo nombre (España)–.
En mi pueblo (Vva de la Reina), un pequeño lugar de Andalucía, existía un monumento en memoria de personas asesinadas por una de las facciones contendientes en la guerra civil española del 1936. Evidentemente, era un símbolo de los ganadores, cuya forma de gobierno fue la dictadura. Alcanzada en España la democracia, la  mayoría del pueblo estaba de acuerdo en destruir ese símbolo, que solo representaba a una parte de las víctimas de una guerra tan cruel, o bien construir otro para los demás inmolados. Y  los socialistas que en esos momentos lideraban la corporación tuvieron una idea inteligente: cualquier símbolo de la guerra de 1936 es una mirada para atrás, es un recuerdo, para unos o para otros, a la violencia, la miseria, la venganza… Y se dijeron: cambiemos el monumento de los vencedores por otro nuevo que exalte la paz, la concordia, el progreso. Sustituyamos el pasado por el futuro. Utilicemos la historia, no para recrearnos morbosamente en las heridas, sino para no volver a repetir errores y para diseñar un futuro en Paz de unos con otros.
El símbolo creado: una mujer –la fecundidad–, sostiene un ejemplar de la Constitución de 1978 –la concordia– y de su mano sale una paloma –la paz que vuela al progreso–. Ahora, la sombra de ese símbolo se superpone sobre las piedras centenarias del templo y, como si de un milagro se tratara, se funde con su arquitectura; pero mucho más profundamente que sobre las piedras del templo, ese símbolo de concordia, de paz y progreso, penetra día a día en el alma de las nuevas generaciones.
Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega

lunes, 27 de enero de 2014

SOMOS RICOS SIN SABERLO

El atardecer en las dehesas extremeñas del valle de Carrión es un espectáculo grandioso y gratuito que produce una profunda paz en todo aquel que, simplemente, es capaz de detenerse y mirar.


Lo que la civilización actual nos enseña para alcanzar la felicidad es que a ella se llega con la posesión de mercancías, a estas por el éxito, que se alcanza con la eficacia, para lo cual es necesario adquirir capacidades… para las matemáticas, el arte, la ingeniería, las ideas, el deporte. Y en ese afán por ser muy capaz se pierde de vista lo que nos rodea, y no oímos al pájaro que canta cerca de nosotros, ni nos damos cuenta de las florecillas que pisamos, ni sentimos el silencio envolvente del crepúsculo, y uno recuerda aquella parábola bíblica de alguien que, confundido por sus instintos, cambió una enorme herencia por un insignificante plato de lentejas.

Si los maestros enseñaran en sus escuelas a admirar una puesta de sol, a sentir el pálpito de un pajarillo dentro del hueco de nuestra mano, a embriagarse con la fragancia que surge a la orilla de un arroyo…Si desde niños aprendiéramos a disfrutar lo que la naturaleza nos regala a cada instante, es probable que descubriéramos que somos inmensamente ricos, y que es casi nada lo que no tenemos y obstinadamente  queremos poseer.
Fig. y texto originales de José Del Moral De la Vega

miércoles, 15 de enero de 2014

EL ACEITE DE OLIVA, PILAR DE LA SOSTENIBILIDAD DEL MUNDO RURAL

Parajes concretos de Andalucía, como los montes de Vva. de la Reina (Jaén), están produciendo aceites que son la admiración del sector mundial de la restauración,  manjares fundamentales en la sostenibilidad del mundo rural que estamos obligados a catalogar para su justa valoración.


El aceite de oliva, mucho más que un alimento, constituye uno de los elementos con los que se ha edificado la cultura mediterránea. Ungidos con él son bautizados los cristianos cuando entran a su fe, con él son despedidos de la vida en la extremaunción, y el símbolo de la paz es una rama de olivo.

Este aceite ha sido, durante miles de años, sustento de pobres y medicina de enfermos; él fue, hasta el descubrimiento de la electricidad, fuente de iluminación;  con él se han conservado alimentos cuando no se conocía la industria del frío y, gracias a él, sin que tuvieran conocimiento de ello, sus consumidores han tenido la tasa mundial más baja de cardiopatías. 

El olivo es fundamental en el equilibrio agroecológico de la agricultura mediterránea, genera oxígeno, fija dióxido de carbono y evita la erosión del suelo; con sus hojas han ramoneado rebaños y con su madera se han mantenido hasta antes de ayer los hornos de pan de muchos de los pueblos españoles.

El olivar es base de la principal actividad agroalimentaria de Jaén, que ha generado una importantísima riqueza y propiciado el sustento  de millones de personas durante cientos de años. La mejora del cultivo y los sistemas de extracción de aceite al final del pasado siglo ha sido extraordinaria, pero no ha sido igual la mejora de su comercialización ni la tipificación del aceite, existiendo en la actualidad diversos sistemas de producción (diferente densidad de plantación, secano/regadío, distinta recolección…) que tienen influencia en las características del aceite y de lo cual el consumidor no es informado en las etiquetas del producto elaborado.

Actualmente, en las Vegas del Guadiana, Guadalquivir, y en otras zonas del norte de África y Turquía se están implantando miles de hectáreas de olivar de cultivo superintensivo (>1400 pies/ha, >20.000 kg/ha de aceituna) y extraordinariamente mecanizado (recolección en 0,5 ha/h, con un coste aproximado de 150 €/h), sistemas de cultivo con cuyos rendimientos es imposible que los olivares tradicionales (de peana) puedan competir, si solo se valora la producción por su cantidad.

Un fenómeno similar (distintos sistemas de producción no bien descritos al consumidor) ha ocurrido en España en el sector del cerdo ibérico, y ello ha provocado, en  los últimos años, la ruina del mismo, fenómeno que de producirse en Jaén ocasionaría un desastre socioeconómico de proporciones incalculables.


Ha llegado la hora –y son menos cinco– de que todo el sector olivarero, junto al poder político, se sienten y armonicen los distintos sistemas de producción del aceite de oliva con su calidad y comercialización. 
Los olivares tradicionales –de peana le llamaban antiguamente en mi pueblo– con un extraordinario valor agroecológico, no pueden defender su viabilidad si solo se valoran por la cantidad de aceitunas producidas.
  

Figs. y texto originales de José Del Moral De la Vega

sábado, 11 de enero de 2014

Begin to begin



Cuando después de mucho trabajo todo se viene abajo, cuando las esperanzas puestas en algo o alguien no se cumplen, cuando el fruto que se esperaba recoger está vano…es cuando la voluntad tiene que enseñorear el alma y gritar: “begin to begin”. Este vídeo antiguo de esa canción, interpretado magistralmente por Mario Lanza y bailado por la mejor pareja de baile de todos los tiempos, puede ser una buena despedida del día para dejar preparado el de mañana. 
José Del Moral De la Vega

jueves, 2 de enero de 2014

LO QUE HAY DELANTE Y NO SE VE

Impresionante vista de un paisaje de Villanueva de la Reina –aparece enmarcada al fondo–  contemplado desde la mina Salas de Galiarda.

No hace mucho, un grupo de amigos hicimos una excursión para descubrir una mina de interés arqueológico con más de 2000 años de antigüedad –Salas de Galiarda–. Su hallazgo y contemplación fue un extraordinario motivo de alegría, pero lo que no sospechábamos que íbamos a descubrir era un paisaje, inédito para nosotros, del valle existente entre las cordilleras Bética y Penibética.

Durante toda mi vida, desde el mirador del patio de mi casa en Villanueva de la Reina he podido disfrutar del bonito panorama que ofrece el valle del Guadalquivir, pero ahora, observado dicho valle desde el sitio opuesto, lo que se contempla es una vista grandiosa de la misma realidad, espectáculo que produce una profunda emoción que conduce, inexorablemente, a lo reverencial.

La experiencia vivida me lleva de la emoción a la reflexión, y de esta a la física: dos resultados (paisajes) distintos de una misma esencia. Metáfora que parece propia de la física cuántica: tras la multiplicidad de las apariencias subyace la unidad de la realidad, una realidad donde se funden el observador y lo observado.


–¿Producirá, la contemplación de paisajes inmensos y bellísimos, como éste,  la magnificación del alma? ¿Llegará algún día en que el remedio a tantos desequilibrios psíquicos se produzca desde la admiración espiritual de lugares tan grandiosos y encalmados como el que se disfruta desde este lugar?
El placer que produce el turismo naturalista, arqueológico, paisajístico, etc, puede ser muy superior al turismo urbano o playero.
José Del Moral De la Vega

miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA NAVIDAD, UNA FIESTA DE TODOS


Para los cristianos, la Navidad es el recuerdo de aquella noche primera en la cual la palabra se hizo carne, la única palabra -amor-  con la cual, como símbolo mágico, solo parece que se pueda alcanzar el progreso de verdad.
Para cualquier persona culta, la Navidad es la noche en que nace Jesús, un hombre cuyo discurso de paz alcanza los mayores niveles de coherencia de toda la historia de la civilización.

Los anglosajones, que desde hace más de cien años llevan el timón de la historia, cantan unas canciones bellísimas para celebrar esta noche, y “Holy Night”, una canción de origen francés, es una de ellas. En un concierto realizado en 1988 en la catedral de Ely, del condado de Cambridgeshire, la soprano Jessye Norman canta un Holy Night como solo los ángeles lo podrán hacer. Y debe ser esto bastante cierto porque si al escucharlo se cierran los ojos, el cuerpo parece que perdiera peso y, más que levitar, se puede volar.
Feliz Navidad

viernes, 13 de diciembre de 2013

LA CULTURA PRODUCE CUENTOS

 
Escuela de niñas en Villanueva de la Reina a principios del siglo XX.

A Miguel Peinado, por su generosidad, y a Isabel Casado, que con su cuento nos ha transportado al tiempo ingenuo y dulcísimo de la adolescencia.
 
Villanueva de la Reina es un pequeño pueblo andaluz a orillas del Guadalquivir, un lugar donde se crearon las primeras escuelas a comienzos del pasado siglo.
Por aquellos tiempos, su población se podía clasificar muy fácilmente: una pequeñísima parte eran labradores propietarios, otros pocos ejercían como artesanos, y la mayoría trabajaban como jornaleros del campo. El nivel de instrucción de su gente se correspondía bastante bien con las profesiones que ejercían: solo algunas personas poseían un discreto nivel cultural, los artesanos leían y escribían deficientemente y tenían escasos conocimientos de aritmética; la mayoría de la población era analfabeta y, las mujeres, casi todas.
Hace unos meses, en ese lugar, un escultor afamado, biznieto de aquellos antiguos propietarios, decidió organizar un concurso literario y premiar la mejor composición con una obra suya. El certamen ha sido todo un éxito, y una chica, biznieta de aquellos villanoveros de hace cien años, ha compuesto un original cuento  que ha merecido el premio.
Ahora, en el pueblo ya no hay mujeres analfabetas; ellas comparten con los hombres todas las profesiones; la clase media es la predominante, y es significativo el gran porcentaje de personas con título universitario. Todo un ejemplo del milagro que ha producido la cultura desde la llegada de unos pocos maestros, hace un siglo.
Gracias a la cultura, el hombre puede pasar de la bestialidad a la civilización; pero cuando ella consiste en una simple trasmisión de conocimientos su fruto es más bien efímero y el progreso que produce es decorativo. Para que esta provoque una auténtica metamorfosis del hombre es necesario que, además de la trasmisión de conocimientos, además de una disposición esforzada para aprender, exista una decisión generosa del que la da, que en clave cristiana se define como amor –“el amor nos salva” es la esencia del mensaje de Cristo-. Es evidente que en la metamorfosis de la gente de Villanueva durante estos cien años ha habido mucha cultura impartida con generosidad, y este certamen ha sido un ejemplo de ello: un cuentecico, pero real.
La margarita es una flor con la que frecuentemente juegan los adolescentes cuando se enamoran. Ella ha sido el elemento en que se apoya el argumento de la obra con la que Isabel Casado ha ganado el I Concurso de Cuentos Miguel Peinado Blanco.
José Del Moral De la Vega

domingo, 24 de noviembre de 2013

LA AGRONOMÍA, PRINCIPIO Y BASE DE LA CIVILIZACIÓN


Imagen que cualquiera podría atribuir a Asturias, Galicia, etc, aunque en realidad es un paisaje de Extremadura durante este otoño, extraordinariamente seco. Esta dehesa es el fruto de un proyecto realizado hace treinta años por el ingeniero Francisco Domínguez, todo un ejemplo de la acción agronómica que sirve para conservar el medio, generar riqueza, crear puestos de trabajo y permitir la sostenibilidad del mundo rural.


Las necesidades comunes al género humano que nos desveló Maslow, desde la supervivencia a la trascendencia, las ha alcanzado el hombre mediante la razón, los sentidos y la voluntad, facultades con las cuales ha creado, entre otras herramientas, la ciencia y la técnica.
La agronomía es la tecnología que marcó el comienzo de lo que somos desde hace 11.500 años en la cuenca del Eufrates. Su estructura está fabricada con principios científicos del campo de la biología, la química, la física y las matemáticas. Sin ella el hombre estaría en el paleolítico, y aunque en su desarrollo se han cometido errores, como en cualquier otro ámbito de la civilización, no se puede dudar de su papel fundamental para el progreso.
Actualmente, existen grupos de opinión que, basándose en esos errores, pretenden desautorizar a la agronomía, presentándola como generadora de todos los males de la civilización (cáncer, contaminación ambiental, inductora del cambio climático, extirpadora de especies, etc.), por lo cual proponen una serie de técnicas basadas en hipótesis sin contrastar científicamente que, de ser aplicadas, solo conducirían, en el mejor de los casos, a una significativa disminución de la producción de alimentos.
La dehesa arbolada es un ejemplo de la acción de la agronomía sobre el medio, al manejar científicamente la energía radiante, el suelo, las especies vegetales, el ganado y la maquinaria, y cuyo resultado, en esencia, es: conservación y equilibrio de las especies autóctonas,  incremento de fotosintetatos y mejora del suelo.
Se puede –se debe– criticar el desarrollo de la agronomía, como cualquier producto científico; pero negar su valor y pretender sustituirla por fantasías sin contrastar es, cuando menos, además de un peligro para la humanidad, un insulto a los que desde Columela se han dedicado a ella inspirados en el rigor de la ciencia.



El profesor Borlaug, premio nobel  y doctor honoris causa por numerosas universidades, ha conseguido, merced a la agronomía, que países como China, India, Pakistan, etc., hayan pasado de soportar hambrunas y ser importadores de trigo, a producir lo necesario e incluso exportar a otras naciones.

Texto e imagen original de José Del Moral De la Vega