lunes, 17 de noviembre de 2008


Casita de Reguengos de Monsaraz (Portugal)

La belleza, como la verdad, casi siempre nos
sorprende entre las cosas sencillas.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

3 comentarios:

angélica beatriz dijo...

¡Qué hermoso pensamiento querido José! Y es que en las cosas sencillas de esta vida, Dios se ha recreado de manera especial, guardando en cada una de ellas, una perla que solamente se puede contemplar y conservar con los ojos del alma plena de amor...

Gracias, José querido, por entregarnos tanto en cada reflexión.

La fotografía es preciosa. Me gustó mucho.

Un beso muy grande para ti.

Mar y ella dijo...

Será que tanto adorno y tanto maquillaje en nuestras palabras,en nuestros actos en nuestro caminar desvirtua lo esencial,por eso los ojos del alma tiene esa maravillosa capacidad de ver lo que vale la pena lo que los ojos de nuestra cara no tienen esa capacidad ....

Una linda reflexión.
Abrazos..

Mariella

Vere dijo...

Hola, he venido a visitarte un ratito corto por que es bien tarde por acá, y mañana parto muy temprano al sur.

Gracias por tu visita y lindas palabras, creo que has sido un poco modesto con tu blog eso si :).... luego leeré más

Un abrazo
Vere