sábado, 22 de noviembre de 2008

SANIDAD VEGETAL. Las enfermedades de los frutales. El otoño, una estación peligrosa (II)


Vista microscópica de peritecas de Venturia pirina
formadas en el parénquima de las hojas de peral
enfermas de Moteado en primavera-verano y caídas
al suelo en el otoño.

Entre las enfermedades causadas por hongos que sufren los frutales hay algunas, como la Mancha ocre del ciruelo, la Nomonia del cerezo, el Moteado del peral y manzano… cuya gravedad, durante la primavera y verano, estará definida por el desarrollo de estos hongos en las hojas que caen al suelo durante el otoño del año anterior .
Estos hongos tienen una fase perfecta, también denominada teleomorfo (Polystigma rubrum, Apiognomonia erythrostoma y Venturia spp son los nombres de los ejemplos citados) que es fruto de la reproducción sexual, y que se forma en las hojas infectadas durante primavera-verano y caídas al suelo en el otoño. El micelio de estos hongos evoluciona durante el invierno en las hojas caídas, dando origen a unas estructuras más o menos esféricas que encierran unas ascosporas las cuales, en primavera-verano, con temperaturas suaves y después de las lluvias, se proyectan al aire y, al caer sobre los órganos jóvenes del frutal (hojas, flores, ramos…), los infectan, desarrollando así las respectivas enfermedades.
Es por ello que, durante la estación otoñal es conveniente poner en marcha unas medidas preventivas y terapéuticas para evitar la formación, o al menos dificultarla, de las formas perfectas de los hongos.
(Para ampliar conocimientos consultar el libro La Sanidad de los Vegetales Cultivados)

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

3 comentarios:

angélica beatriz dijo...

Hola querido José.

Después de leer este artículo que nos compartes, me asalta una pregunta: ¿qué pasa con la fruta del árbol que ha sido infectado?

Gracias por estos contenidos tan interesantes y valiosos.

Un beso para ti.

José Del Moral De la Vega dijo...

Hola Angélica. Generalmente esos patógenos no son peligrosos para el hombre, por lo que si la fruta enferma no aparece muy afectada, si no tiene mal sabor o no repugna su aspecto, se puede consumir.
Ocurre que en el otoño, en el área mediterránea, hay pocas frutas en el árbol (variedades de peras tardías, naranjas, limones, aceitunas... y poco más)
¿Era esa tu curiosidad?
Un abrazo

angélica beatriz dijo...

Sí José, muchas gracias.

No me di cuenta de ese detalle, lo del otoño. Como cada semana voy a comprar el mandado, y traigo a casa entre 10 y 12 frutas distintas, no puedo pensar que hay poca variedad que se coseche en esta estación. Claro, todo depende de qué fruta sea verdad José? :-)

Seguimos aprendiendo a tu lado.

Un beso.