domingo, 30 de noviembre de 2008



Grupo de personas festejando el paso del tren TALGO
por Villanueva de la Reina (Jaén, España) en 1967.
Imagen del libro "Protagonistas de un Mundo Rural".
Fotografía que podría ser atribuida a Cartier Bresson.

Los trenes han sido unos instrumentos potentísimos para el progreso de los pueblos, pero ellos siempre han pasado de largo por el mundo rural.

José Del Moral De la Vega

sábado, 29 de noviembre de 2008

SANIDAD VEGETAL. Las enfermedades de los frutales. El otoño, una estación peligrosa (III)



Vista microscópica en la que se aprecian, sobre unas
células epiteliales estrelladas de las hojas del olivo,
las esporas del hongo Mycocentrospora cladosporioides,
causante del Mal del plomo.

La mayoría de los árboles que se cultivan por su fruta son de hoja caduca, pero también los hay de hoja perenne (olivo, naranjo, chirimoyo…), cuyo crecimiento es constante a lo largo del año. Y al igual que estos vegetales crecen con más o menos vigor durante todas las estaciones, también lo hacen los patógenos que provocan enfermedades en los mismos: Spilocea oleagina (Repilo del olivo), Phytophthora spp (Aguado de los cítricos)…
En el área mediterránea, las épocas más favorables al desarrollo de estos patógenos son primavera y otoño. Durante ellas, la humedad es alta y las temperaturas templadas, condiciones idóneas para que los patógenos crezcan. Es por esto que, en el otoño, los fruticultores están obligados a desarrollar aquellas terapéuticas que evitan o disminuyen los riesgos de que estos microorganismos causen enfermedades peligrosas para la rentabilidad de sus cultivos.
(Para más información consultar el libro "La Sanidad de los Vegetales Cultivados"

Fig. y texto de José Del Moral De la Vega

viernes, 28 de noviembre de 2008

Vieni via con me

Paolo Conte. Me gusta como canta el amor. Parece un fauno que hace años hubiera tirado la siringa, cansado, y la hubiera cambiado por un piano de sala de fiestas. Pero en el fondo sigue siendo la misma, vieja canción.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

¿Visitas de Cartier Bresson a Andalucía a mediados del siglo XX?



Puerta de la Iglesia de Villanueva de la Reina (Jaén, España)
donde figura un ángel casi idéntico a otro que hay en la
iglesia francesa de Rénnes-le-Chateau (Francia), donde se dice
que está escondido un tesoro del rey Salomón.


Hace mucho tiempo apareció por Villanueva de la Reina (Jaén, España) un francés calvo y simpático; un personaje un tanto extravagante que gustaba llevar siempre un pañuelo al cuello y una cámara de fotos con la que retrataba a todos y en todo momento.
El francés, al que la gente llamaba “El Retratista”, llegaba al pueblo de improviso y solía alojarse en casa de “La Paula”. Esta mujer comentó un día que ella no lo entendía muy bien, aunque siempre estaba hablando de los “cántaros, cátaros… o algo así...y de una leyenda (Terribilis est locus iste) que portaba un ángel de la puerta de la parroquia, idéntica, por lo visto, a la que aparecía en una iglesia de Rénnes-le-Chateau (Francia), donde se decía que estaba escondido un tesoro del rey Salomón.
En el verano de 2004, EL PAÍS publicó la noticia de la muerte de Cartier Bresson, y muchos del pueblo reconocieron en aquel personaje al “Retratista”.
Nunca se podrá saber con certeza si Cartier Bresson era “El Retratista” de Villanueva de la Reina, pero en este pueblo yo he visto muchas fotografías que, por su genialidad, fácilmente se podrían atribuir a este artista.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

domingo, 23 de noviembre de 2008



Barquillas atravesando el Guadalquivir (1951)
en Villanueva de la Reina (Jaén, España)
Imagen del libro "Protagonistas de un Mundo Rural".
Fotografía que podría ser atribuida a Cartier Bresson.

En los pueblos rurales españoles, hasta los años setenta del siglo XX,
las barquillas eran un medio de transporte frecuente para franquear los ríos.

José Del Moral De la Vega

sábado, 22 de noviembre de 2008

SANIDAD VEGETAL. Las enfermedades de los frutales. El otoño, una estación peligrosa (II)


Vista microscópica de peritecas de Venturia pirina
formadas en el parénquima de las hojas de peral
enfermas de Moteado en primavera-verano y caídas
al suelo en el otoño.

Entre las enfermedades causadas por hongos que sufren los frutales hay algunas, como la Mancha ocre del ciruelo, la Nomonia del cerezo, el Moteado del peral y manzano… cuya gravedad, durante la primavera y verano, estará definida por el desarrollo de estos hongos en las hojas que caen al suelo durante el otoño del año anterior .
Estos hongos tienen una fase perfecta, también denominada teleomorfo (Polystigma rubrum, Apiognomonia erythrostoma y Venturia spp son los nombres de los ejemplos citados) que es fruto de la reproducción sexual, y que se forma en las hojas infectadas durante primavera-verano y caídas al suelo en el otoño. El micelio de estos hongos evoluciona durante el invierno en las hojas caídas, dando origen a unas estructuras más o menos esféricas que encierran unas ascosporas las cuales, en primavera-verano, con temperaturas suaves y después de las lluvias, se proyectan al aire y, al caer sobre los órganos jóvenes del frutal (hojas, flores, ramos…), los infectan, desarrollando así las respectivas enfermedades.
Es por ello que, durante la estación otoñal es conveniente poner en marcha unas medidas preventivas y terapéuticas para evitar la formación, o al menos dificultarla, de las formas perfectas de los hongos.
(Para ampliar conocimientos consultar el libro La Sanidad de los Vegetales Cultivados)

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

La Caita


Alguien la ha llamado “pantera flamenca”, y eso la describe bien. Nunca ha grabado un disco, aunque haya participado en varios, y fuera de Badajoz se prodiga poco. Su repertorio es breve, jaleos y tangos extremeños, y bulerías, pero estos con un desgarro y una potencia expresiva admirables. Estrella Morente ha declarado inspirarse en ella para alguno de sus tangos. Curiosamente, en contraposición a su escasa discografía, la Caíta ha aparecido varias veces en el cine, en las películas Vengo y Latcho Drom, y en el espectáculo Vertiges, de Tony Gatlif. Tal vez sí, tal vez merezca mayor reconocimiento, al menos de nuestra parte, ya que prácticamente, la Caíta solo ha cantado para un público paisano, y este es uno de los mayores sacrificios −voluntario o no− que puede hacer un artista, sobretodo cuando tiene talento.


Jaleos de la Plaza Alta




Imagen: Diario Hoy

jueves, 20 de noviembre de 2008

ALEJANDRO DEGIANNE


Una historia. El niño quería ser un animal, un zorro. Cuando había que correr o perseguirse lo hacía a cuatro patas; cuando comía, lo hacía pensando que con el tiempo se le alargarían los colmillos, y se le pondrían los ojos de color amarillo, y olería a muchas leguas de distancia, y oiría hasta lo más sutil. Todos se apartaban de aquel niño montaraz. Un día decidió embarcarse y recorrer el mundo. En el puerto de Haffa conoció el amor; en Génova el desengaño; en Marsella la traición de los amigos; en Trípoli perdió el dedo corazón de la mano derecha; en Túnez fueron varios años de indolencia y exceso; en Alejandría enfermó gravemente y sanó; en Málaga se hizo rico y se arruinó. Volvió a Foligno. Aunque gastado, a su hermosa sonrisa no le faltaba un diente. Hábil negociante, no tardó en prosperar. Tuvo dos o tres amigos y una mujer a la que visitaba. Carnovali hizo de él un retrato que años después pertenecería al infante Sebastián Gabriel, en Nápoles. Se cuenta que una noche de agosto, dos días antes del terremoto, mientras hablaba con varios amigos en el Liceo, algunos de los presentes lo vieron girarse bruscamente hacia la puerta abierta, por la que entraba la brisa del río, aspirar fuertemente con los ojos cerrados, y estremecerse.


Diego. Amigos de aquella vida (1808-2008).


M. Giuliani-La folia

SANIDAD VEGETAL. Las enfermedades de los frutales. El otoño, una estación peligrosa (I)


Chancro del cerezo producido
por la bacteria Pseudomonas syringae

Son numerosas e importantes las enfermedades que soportan los árboles de hoja caduca, entre ellos los frutales. Entre los patógenos que las provocan se encuentran numerosas bacterias (Pseudomonas spp…) y hongos (Monilia spp…)
En el otoño, las temperaturas son todavía altas y, en el área mediterránea, las lluvias frecuentes, condiciones que hacen que los propágulos de los microorganismos que extienden esas enfermedades se multipliquen. Pero todavía hay una condición más que agrava el desarrollo de la enfermedad: llegada esta época, las hojas comienzan a desprenderse del árbol, y esa caída va a dejar una cicatriz en la rama, cicatriz que hasta que no se cierre completamente por una placa de súber, constituye una puerta de entrada por donde pueden entrar algunos de los patógenos que provocan enfermedades en el frutal.
(Para ampliar conocimientos consultar el libro La Sanidad de los Vegetales Cultivados)

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

lunes, 17 de noviembre de 2008


Casita de Reguengos de Monsaraz (Portugal)

La belleza, como la verdad, casi siempre nos
sorprende entre las cosas sencillas.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

sábado, 15 de noviembre de 2008



A mi amigo Javier Tello,
que nació en Cuenca,
la ciudad con las puertas más bellas.


Abrir la puerta del claustro de la madre y salir a la luz es lo primero. Y desde entonces, en el hombre no parece existir otro afán que el de abrir puertas, desvelar secretos, descubrir lo oculto, buscar lo sagrado. Siempre, al final, aparece una puerta. ¿Habrá una última y estará Todo detrás?

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

jueves, 13 de noviembre de 2008

El cocido de garbanzos y “El Americano”



Tienen los alimentos mucho que ver con el alma –somos un poco lo que comemos– y por ellos, como por un cordón umbilical, estamos unidos a una inmensidad de vínculos misteriosos con nuestra cultura. La madre, al alimentar el niño, le inicia en el aprendizaje del gusto, que pasa por la lengua, el paladar, las papilas… de la boca, órgano donde, precisamente, coinciden alimentos y palabras. Y la boca, a lo largo de la vida, se va a ir llenando, o no, de alimentos sabrosos y de palabras sabedoras. Una gran parte de lo que caracteriza al hombre maduro se empieza a gestar en su boca durante la infancia, y por ello los psicólogos huronean ahora por los rincones del alma intentando relacionar el ajo, la pimienta, el aceite… que utilizaba nuestra madre en su cocina, con la villanía o la virtualidad de nuestro comportamiento.
Va ya para veinte años que empezamos a estudiar las enfermedades del garbanzo en Extremadura. Vino una vez a discutir nuestros experimentos mi amigo el profesor Antonio Trapero, y le acompañaba en aquella ocasión Walter Kaiser, un profesor americano que disfrutaba de un año sabático y al que los agricultores que venían con nosotros llamaban, simplemente, “El Americano”. Llegada la hora de comer, disfrutamos de un cocido de tres vuelcos preparado en puchero de barro sobre cocina de leña y fuego lateral; un cocido con el que “El Americano”, a medida que lo degustaba, fue experimentando una metamorfosis para transformarse, al final, en un volcán de jovialidad y simpatía.
Cuando terminamos, un agricultor de los que nos habían acompañado, en un aparte me dijo: «¡Para que luego digan que los yanquis no son divertidos!».
Y entonces yo, que siento muy bien a los fantasmas, percibí muy bien la presencia de Abu Zacarías –agrónomo español del siglo XII– que me decía: “los garbanzos… tienen la virtud de que comidos calientes o fríos alegran al que los comiere, divierten el ánimo, hacen olvidar los cuidados, fortalecen el corazón, y apartan los pensamientos sombríos”.
Andan ahora los cocineros españoles discutiendo sobre la conveniencia, o no, de preparar recetas complicadas. ¿Tendrán que venir a Extremadura a comer un buen cocido, para darse cuenta de que el futuro de la cocina no está tanto en alambicar alimentos como en saber descubrir, mediante la espiritualidad, lo que de verdad encierran?

Imagen del MAPA. Texto de José Del Moral De la Vega
Publicado por el autor en el nº 201 de PHYTOMA ESPAÑA

martes, 11 de noviembre de 2008

FLAMENCO EN BADAJOZ

El video tiene solera, lo que le da mucho encanto, pero además es un documento interesante sobre el flamenco en nuestra tierra. La Marelu, de mocita, deliciosa en estos jaleos extremeños. El resto del elenco no tiene desperdicio: Ramón el Portugués, Juan Cantero y el Indio Gitano; a las guitarras Juan Salazar y Luis Habichuela.

domingo, 9 de noviembre de 2008



Un labrador viejo me dijo un día que los rebaños
de ovejas son, en realidad, procesiones de
cartujos disciplinados y rezadores.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

jueves, 6 de noviembre de 2008

INLAVABLES. HOT BOX BLUES (1995)

Una de las mejores bandas de blues nacionales, y la mejor que ha surgido de estos lares. Los podéis conocer en su Space.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Cadenas


Imagen del libro Protagonistas de un mundo rural

A Jesús Burgos Giraldo, que en Úbeda hablaba a los jilgueros
con el lenguaje universal de los limpios de corazón.


Encadenadas vienen
las palabras en los versos.

Encadenados están
hombres, bestias y arados
para pagar el verbo
desde el instante primero.

Encadenados
la tierra al mar,
la calma al viento,
la sombra al sol.

En cadenas retorcidas,
de ADN,
los ácidos se hacen carne.
Cadenas infinitas
de infinitos casi nada,
desde la mar
a la tierra
al aire.

Y sólo,
encadenados al amor,
pueden los hombres ver
la cara de Dios.

José Del Moral De la Vega