lunes, 5 de enero de 2009

Siguiendo los pasos a Cartier-Bresson



Grupo de hombres en una taberna de Villanueva de la Reina (Jaén, España),
a mediados del siglo XX.
Imagen del libro "Protagonistas de un Mundo Rural"
Fotografía que podría ser atribuida a Cartier-Bresson


Para mi amigo Pepe Aranda, amante de la fotografía
y admirador de Cartier-Bresson


En Andalucía, a mediados del siglo XX, el punto de encuentro de los hombres era la taberna. Ella era el “Ateneo” de un mundo rural donde a la pobreza y a la incultura se le ganaba con imaginación, y en la taberna coincidían, en igual condición y trato, ilustrados y analfabetos, labradores y asalariados, pobres y ricos. La taberna era un lugar para disfrutar, para aprender, para hacer acuerdos, para curar la melancolía…
En la figura que ilustra este texto aparece un grupo de hombres en la taberna “La Paula”, donde se alojaba un retratista que, muchos años después, algunos identificaron, sin mucha base, con Cartier-Bresson. No obstante, sí es sospechoso que, en el centro de la foto y junto al personaje con sombrero, aparezca Ximena, boxeador en su juventud que acabó siendo un famoso fotógrafo en Suiza, y muy relacionado con ese mundo profesional por media Europa. ¿Estaría visitando Cartier-Bresson a su amigo Ximena y sería él el autor de la instantánea?

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

8 comentarios:

Mar y ella dijo...

MI buen Jose,para mi es muy grato visitarte,a veces con más frecuencia que en otras,y siempre aprendo algo y mi ignoprancia se hace mas pequeñita y mi cultura sobre temas que desconozco aumenta.
Gracias.
Un abrazo
Mariella

José Del Moral De la Vega dijo...

Eres muy generosa Mariella. Nuestra intención es que este sitio sea un cuartito de estar acogedor, en el que todos los que paséis por aquí toméis lo que os apetezca o sirva y os sintáis felices por ello.
Tu alegría es la mía
Un abrazo

angélica beatriz dijo...

¡Cómo me gusta descubrir en cada foto compartida el instante mágico que movió al autor a dar ese clic!

Las miradas de los hombres los delatan, y al hacerlo, entendemos mejor el secreto de la sincera convivencia: alegra el alma y aligera el espíritu.

Gracias José querido. Estas entradas tan especiales me encantan.

Un fuerte abrazo.

José Del Moral De la Vega dijo...

Querida Angélica, no sabes cómo me alegra que estas fotos te encanten.
Tu análisis, como siempre, muy atinado. Yo conozco bastante bien el "alma" de esa instantánea, y lo que mejor la define es, precisamente, la convivencia.
Un fuerte abrazo

Pepe Aranda dijo...

Pepe. Me rindo, me parece increíble que no se sepa la identidad del retratista, sea Cartier-Bressón, ¡oh…! Perico el de los palotes, y si eres tú me encantará conocer todas tus fotos. Es una EXCELENTE FOTO, observa cómo te vuelve a llevar la mirada al centro de la foto, el del sombrero y el que está justo a su lado, los demás están de comparsa. Cómo está desenfocado el señor de atrás, ha utilizado un diafragma, abierto y justo, para conseguir lo que quería. El abrigo del señor del sombrero, que es negro, a conseguido (en tv se llama nivel de negros) que se puedan ver los pliegues, esto a la hora de revelar suele ser complicado.

Buenas Noches.
Pp

José Del Moral De la Vega dijo...

Mi querido amigo, ¡qué más quisiera yo que ser el autor de esa foto!, aparte de que, cuando se debió de hacer, yo debía estar en la escuela.
Coincido contigo en el análisis: sencillamente magistral. A mi me impresiona su habilidad para hacer un relleno humano por la derecha, cosa que consigue con ese espectador ¿espontáneo? que aparece en la imagen.
Te seguiré buscando para que me ayudes en próximas publicaciones.
Un fuerte abrazo

Pepe Aranda dijo...

Pepe. He buscado en Internet fotos de Cartier-Bresson. Observa la siguiente foto y compara:
http://www.chess-theory.com/images1/02416_henri_cartier_bresson.jpg

Por lo menos, yo diría, que tienen la misma escuela y puede que la misma cámara.
Un abrazo
Pp

José Del Moral De la Vega dijo...

Querido amigo: La foto que has localizado es magistral y coincido contigo en que, por lo menos, la de Villanueva debería ser clasificada en la misma escuela.
Un abrazo