lunes, 9 de febrero de 2009

El Mosquito del trigo


Hembra de Mayetiola destructor Say

Los insectos fitófagos toman los alimentos vegetales mediante sus piezas bucales: unos muerden y mastican sustancias duras como hojas, tallos…; otros, dotados de un pico succionador, lo clavan en los órganos vegetales y absorben jugos nutritivos; también los hay que son lamedores, chupadores… Pero hay una especie, conocida por los labradores como Mosquito del trigo (Mayetiola destructor Say), que ha desarrollado sobre este cereal un original sistema de absorción de alimentos.
Los huevos del insecto son depositados por la hembra en el haz de las hojas jóvenes de las plantitas de trigo, y las larvas, inmediatamente de nacer, se desplazan en dirección al suelo hasta llegar al cuello de la planta, rico en meristemos nutritivos. Una vez fijas en esta zona, las larvas segregan una gran cantidad de saliva que contiene galacturonasa. Esta enzima actúa sobre la pared celular del vegetal, reacciona con las cadenas de ácido poligacturónico y rompe su estructura, apareciendo agujeros en la pared celular por donde se desborda el contenido del protoplasma. A partir de ese momento, el Mosquito sólo tiene que absorber estas sustancias nutritivas.
Este mecanismo de absorción de alimentos, donde la función mecánica de las piezas bucales ha sido sustituida por un procedimiento bioquímico, evidencia la capacidad evolutiva de los insectos.


(Para más información consultar el libro “Sanidad de los Vegetales Cultivados”

Texto de José Del Moral De la Vega

2 comentarios:

angélica beatriz dijo...

¡Hola José!

¿Qué prodigiosa es la naturaleza verdad?

¿Quién pensaría que en seres tan pequeños pudieran darse esos procesos tan sofisticados como el que nos platicas? De verdad que todavía tenemos mucho qué aprender ¡y reconocer! de la grandeza del reino animal y vegetal.

Gracias como siempre por tu valiosa e interesante aportación.

Un beso grande para ti.

José Del Moral De la Vega dijo...

Tienes razón, Angélica. Los que gozamos del privilegio de trabajar en estos temas asistimos, gratuitamente, a estos fenómenos maravillosos.
Un abrazo