domingo, 22 de febrero de 2009

La sanidad de la semilla, requisito fundamental contra la Rabia del garbanzo (Didymella rabiei)


Tipos más importantes de semillas de garbanzos utilizados para el
consumo humano: grande y rugoso; mediano y rugoso; pequeño y liso.


Es probable que cualquier agricultor afirme que un lote de semilla conteniendo un solo garbanzo afectado de Rabia (Didymella rabiei) por cada mil sanos, es un lote de semilla muy bueno; pero ese mismo agricultor diría que un cultivo donde, en una hectárea, aparecieran 400 focos primarios de Rabia, sería una ruina. Pues ambos valores son equivalentes. Un lote de semilla con un 1‰ de granos afectados por el patógeno, se convierte, en el cultivo, en 400 focos primarios de la enfermedad.
Por ello es recomendable, para evitar esta enfermedad, asegurarse que el lote de semilla utilizado para la siembra procede de un campo en el cual no se produjo la Rabia y, por otra parte, es muy conveniente impregnar las semillas, previamente a la siembra, con una sal de cobre, o una mezcla de un bencimidazol más un ditiocarbamato (metiltiofanato + mancoceb, metiltiofanato + folpet…)

(Para más información consultar el libro “Programa sanitario para el control de la Rabia del garbanzo

Fig. y texto de José Del Moral De la Vega

2 comentarios:

BEATRIZ dijo...

Es un hecho extraño lo de la rabia en los garbanzos. Me ha parecido muy interesante este artículo para el control sanitario de los cultivos.

Saludos

José Del Moral De la Vega dijo...

Bienvenida a este blog y muchas gracias por tu visita, Beatriz.
Las plantas son tan complicadas y sensibles comno los animales, y al igual que éstos tienen enfermedades, que también se curan con terapéuticos.
Realmente es un mundo apasionante.
Con todo mi afecto