sábado, 14 de marzo de 2009

En México dicen “mano”


Castillo de Feria (Extremadura, España) con el pueblo a sus faldas

Para Beatriz, que vive con su familia en EE. UU,
pero tiene su alma en México

Cuando yo era niño me encantaban las películas de Cantinflas, aquel cómico mexicano que, más que otra cosa, filosofaba. Y una de sus expresiones que llamaban mi atención era su constante “manito” al hablar con alguien.
En Extremadura (España), los pueblos de Feria, Almendral y Barcarrota marcan los vértices de un triángulo mágico donde la historia y la naturaleza nos sorprenden, y en cuyo lugar hubo castillos-monasterios de la orden de los templarios, orden de monjes caballeros que se dirigían unos a otros llamándose hermano –hermano Rodrigo, hermano Pedro…–. Esa costumbre subsiste todavía entre las personas mayores, aunque habiendo transformado “hermano” en “mano”.
Es un hecho conocido que de estos lugares, a partir de 1492, partieron para América una gran cantidad de aventureros, comenzando por Hernán Cortés, el primer europeo que llegó a México.
¿Estará en los caballeros templarios extremeños la razón filológica del “mano” o “manito” que utilizan frecuentemente los mexicanos?
Es curioso, mientras más “nos globalizamos”, más nos damos cuenta de que el mundo no es otra cosa que un patio de vecinos, y la historia de la Humanidad, la de una familia donde sus miembros, unas veces se aman, y otras andan a la gresca.
¿Nos convenceremos algún día, –como hace nuestro cerebro primitivo–, de que lo mejor es olvidar nuestras miserias y recordar sólo los tiempos de amor?

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

7 comentarios:

tino dijo...

efectivamente, el mundo es un granpatio de vecinos que adolece de presidente de la comunidad, pero saltando por encima de esto es maravilloso comprobar cuestiones como las que describes en tu artículo. Llamar "hermano" o "hermana" tiene también esa connotación religiosa que le da cierto tono de cercanía y esoterismo. Un abrazo. Tino

BEATRIZ dijo...

Pepe,

Me ha dejado usted maravillada. Primero que se tomara el tiempo de hacer esta entrada referida a México, que mencione a Cantinflas...mi comediante favorito -era de esperarse- en un tiempo yo tenía toda la colección de sus películas, con el tiempo y los cambios de casas la colección ha ido quedando incompleta.
Gracias por la dedicación, efectivamente por razones varias vivo en Usa, pero mi corazón es bien mexicano.
Ya que lo mencionas eso de -manito- de lo cual desconocemos el origen exacto, pueda que sí tenga que ver con la riligión, pero actualmente se le dice manito solamente a una persona cercana, como si se reconociera la cercanía o el cariño con solo escuchar esa palabra.

Un abrazo de manito hasta España

José Del Moral De la Vega dijo...

Muchas gracias, Tino y Beatriz, por vuestra visita.
Seguiré hurgando entre las cosas guardadas para tratar de encontrar otras relaciones hermosas entre los pueblos mexicano y español.
Un abrazo

Gaudiosa dijo...

Querido Pepe, ojalá llegue ese día del que hablas: recordar los tiempos de amor. ¿No es eso ser feliz? Recordar y vivir en el tiempo del amor.

Ahora, a bote pronto, me viene una palabra que estuvo hace poco de moda en España (por un accidente desgraciado) y que nos prestó uno de los pueblos mejicanos: chapapote. Proviene del azteca chapapotli, que significa asfalto más o menos espeso que se halla en las Antillas. Curioso ¿no?.

Un abrazo, mano.

José Del Moral De la Vega dijo...

Me parece muy oportuno tu comentario, Asun. Esa me parece que es una de las grandes posibilidades de la Red: una idea genera, a su vez, otras mil.
Un abrazo

Silvia Beatriz dijo...

José: Se dice que en nuestro país existen costumbres muy arraigas, especialmente en los aborígenes del norte, similares a las del pueblo japonés. El guaraní es el idioma aborígen de esa zona (también en Paraguay y parte de Bolivia)que tiene palabras que son giros del idioma de ese país. Supongo que cuando se haga un estudio profundo de estos remas, se descubrirá que como bien dices, todos compartíamos el mismo patio.
Besos

José Del Moral De la Vega dijo...

Este tema es muy interesante y deberemos volver a plantearlo.
Muchas gracias, Silvia, por tu visita.
Un abrazo