domingo, 19 de diciembre de 2010

Sefarad, una canción de Navidad


Romance del pastor. Interpretado por la cantante israelí Mor Karbasi, en ladino, español hablado por los judíos sefardíes expulsados de España en 1492, y conservado hasta hoy por sus descendientes en todo el mundo.


“Salieron de las tierras de sus nacimientos chicos y grandes, viejos y niños, a pie y caballeros en asnos y otras bestias y en carretas, y continuaron sus viajes cada uno a los puertos que habían de ir, e iban por los caminos y campos por donde iban con muchos trabajos y fortunas, unos cayendo, otros levantando, otros muriendo, otros naciendo, otros enfermando, que no había cristiano que no hubiese dolor de ellos y siempre por do iban los convidaban al bautismo, y algunos con la cuita se convertían y quedaban, pero muy pocos, y los rabinos los iban esforzando y hacían cantar a las mujeres y mancebos y tañer panderos y adufos para alegrar la gente, y asi salieron de Castilla.”

Andrés Bernáldez (1450-1513). De cómo los judíos vivían en España, e de sus riquezas e oficios, e de la fortuna que llevaban. Historia de los Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel, cap.CXII.


viernes, 17 de diciembre de 2010

EL PRIMER VILLANCICO

Os anuncio una gran alegría […]
Os ha nacido hoy,
en la ciudad de David,
un Salvador, que es el Mesías,
el Señor
(Lucas 2, 11)




Alfonsina Garrido-Colón y Arroyo de Alianza

El jurado del concurso de villancicos flamencos de este año ha otorgado el primer premio al Peregrinito, un joven cantaor extremeño que ha interpretado una seguidilla, de cuya letra es autor.
Esta es la noticia que acaba de dar el canal 1 de TVE, y que sería irrelevante para mí si no fuera por la letra del villancico ganador.
En casa de mi abuela Leonor había una salita cuyo acceso estaba vedado a los niños de la casa. La tata Manuela, mientras nos preparaba la cena, solía contarnos extrañas historias de una sombra que, de vez en cuando, deambulaba por aquella habitación que fue de Alfonsina, una hija de mi bisabuelo a la que, desde bien pronto catalogaron en la casa como “rarita”. Educada por un tío canónigo, había aprendido lenguas orientales –arameo, siríaco y persa, principalmente– y para ella sólo tenían interés los libros que llenaban aquella habitación.
Una noche, la tía Alfonsina soñó que estaba en el portal de Belén, entre los pastores, cantando al Niño Jesús. Por la mañana pudo revivir fielmente todo el sueño, pero fue incapaz de recordar la letra de aquel canto. A partir de entonces, toda su vida giró alrededor de ese sueño –¿cuál fue la letra del primer villancico que se cantó al Niño Dios?–


Mesita-velador con objetos de tía Alfonsina

Por unos escritos que Alfonsina encontró de una monja maronita, pudo saber que Addai, uno de los Setenta enviados por el apóstol Tomás a cristianizar Persia, trasladó a este país unos legajos en los cuales el evangelista Lucas contaba con mucho detalle todo lo que ocurrió en Belén. Entre ellos había uno donde figuraba, precisamente, la letra de aquel primer canto de los pastores. Texto que, después de muchos avatares, fue traducido del persa al español por un profesor de Salamanca y que, todavía hoy, se conserva sobre la mesa-velador de la salita a donde se retiraba la tía Alfonsina.
Todo esto sería una tradición más de la Navidad si no fuera porque ese texto coincide, exactamente, con la seguidilla del Peregrinito que ha ganado el premio en el concurso de villancicos.
Supone Jung que la mente humana es capaz de crear realidades.–¿Podríamos sospechar que aquel canto que encontró la tía Alfonsina fue creado en realidad por ella? ¿Pero, y si hubiera sido, más bien, la mente del Peregrinito la que creara a mi tía Alfonsina para que él, más de cien años después, ganara con la letra de ese canto, el premio de villancicos flamencos?–
Seguro que dentro de muy poco, la física cuántica nos explicará, en clave matemática, la verdad de este fenómeno. Mientras tanto, yo prefiero quedarme con la belleza, espontánea y humilde, de la seguidilla:

Entre animales riendo
está el niño Jesús
y los pastores corriendo
hemos venido a su luz


Texto persa del primer villancico


Imágenes y texto de josé del moral de la vega

jueves, 2 de diciembre de 2010

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: diciembre


La cara de muchos labradores es el reflejo de una breve, pero inmensa, epopeya: la historia de la vida auténtica de los hombres del campo.

Cuántos campesinos maduros que dejaron la pana y el dril se establecieron en la ciudad. Y de corazón viven en el pueblo, porque allá, aparcadas, dejaron su vida y su alma. Háblale del tiempo, las cosechas… Y pronto te abrumará de nostalgias sangrantes: él, allá en su pueblo, llevaba un par de mulas grandes como dos montañas. Pateaba terrones todo el día y no se cansaba… –Del libro “Voces del campo”–

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

lunes, 22 de noviembre de 2010

La metamorfosis de los insectos y el aborto


Ninfa de Calamobius filum Rossi, coleóptero que vive en el interior de las cañas de trigo.

Es frecuente que un naturalista, en sus estudios por el campo, descubra dentro de su refugio la ninfa de un insecto, la recoja cuidadosamente y la coloque en un lugar seguro. Al cabo de un tiempo, la ninfa se habrá transformado en un insecto adulto bien distinto a ella. Este fenómeno biológico, llamado metamorfosis, es un espectáculo bellísimo al que se puede asistir al contemplar la naturaleza, y cualquier persona con un mínimo de sensibilidad consideraría una bestialidad interrumpirla. Resulta incomprensible que existan colectivos sociales en España, –intitulados progresistas– para los cuales la interrupción de la metamorfosis de un insecto es un atentado contra la naturaleza, mientras que el aborto de un feto humano es algo insubstancial.


Insecto adulto de Calamobius filum sobre una hoja de trigo.

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

sábado, 6 de noviembre de 2010

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: noviembre


Las bellotas producidas en los árboles de las dehesas se transforman, engullidas por el cerdo ibérico, en alimentos que son un manjar para los sentidos y unas sustancias fundamentales (ácido oleico) para la salud humana.

A Nora de Liechtenstein,
que es capaz de descubrir,
entre la potencialidad económica de la dehesa,
mucho más que números.


El campo ha sido como una inmensa escuela en la que el hombre aprendía a labrar eriales, a obtener los frutos de la tierra y a hermanarse con la naturaleza, de tal forma que hombres, plantas, animales, aire, tierra, agua y paisaje componían un cuadro, sencillo y hermoso, que no parecía tener fin –Del libro “Voces del campo”–

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

viernes, 29 de octubre de 2010

La carne de pintada extremeña, eficacísimo remedio contra las enfermedades del corazón


Pintada en pepitoria al azafrán (Receta original y diseño de Luis Gonzalo Olmeda, cocinero del Parador de Zafra)

A nivel popular, es un hecho incuestionable que el consumo de grasas y aceites conlleva problemas de colesterol, enfermedades coronarias y obesidad. Sin embargo, hoy existen pruebas que evidencian que determinados tipos de grasas no sólo no son negativas, sino que son necesarias para la salud.
Entre esas grasas se encuentran los ácido grasos poliinsaturados omega-3 y omega -6. Estas moléculas son precursoras de las hormonas conocidas como prostaglandinas, unas hormonas que conocemos desde hace muy poco –aunque se descubrieron en 1936, hasta 1982 no se valoró fisiológicamente su verdadero papel, investigaciones por las cuales se otorgó el Nóbel de Medicina a los bioquímicos Bergström, Samuelsson y Vane–
Corroborando estas investigaciones, científicos daneses observaron que los esquimales que vivían en Groenlandia presentaban una incidencia de muerte por cardiopatías ocho veces menor que la de los esquimales que habían emigrado a Dinamarca. Y ello a pesar de que su dieta era muy rica en grasas. La razón de la aparente incongruencia estaba en los altos niveles de omega-3 que contenía la sangre de los que vivían en Groenlandia, fruto de un consumo elevado de aceite de pescado. Estos datos confirmaban la influencia positiva de estos ácidos grasos en la prevención de la aterosclerosis. Hoy sabemos con certeza que tanto los omega-6 como los omega-3 tienen múltiples virtudes que los convierten en un instrumento fundamental para nuestra salud.
Los ácidos omega 3 y 6 se encuentran en numerosos alimentos, y la carne del ave pintada (Numida meleagris) es rica en dichos ácidos grasos.
Las investigaciones que se han realizado en Extremadura para la cría extensiva de esta ave –al aire y al sol del campo extremeño– son un auténtico regalo para la economía de los agricultores, para el turismo gastronómico y para todo aquel que quiera disfrutar platos de esta carne, lo que se puede hacer en los mejores restaurantes y Paradores de Extremadura.


Luis Gonzalo Olmeda

Texto e imágenes de José Del Moral De la Vega

viernes, 22 de octubre de 2010

PREMIO DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN A LA CAPACIDAD INVESTIGADORA DE LOS ALUMNOS DEL COLEGIO MARISTA DE BADAJOZ


La contaminación de las aguas superficiales es un grave problema de nuestra sociedad que estamos obligados a resolver.

La contaminación de las aguas superficiales por los vertidos urbanos e industriales es un problema de nuestra sociedad, y la concienciación de los jóvenes frente a ese problema debe ser un objetivo de los programas de formación. Otro de los objetivos de esa formación es despertar en los jóvenes interés por la investigación, por lo que si los estudiantes desarrollan experimentos con el fin de resolver problemas de contaminación, se habrán alcanzado, al mismo tiempo, esos dos objetivos educativos.
Con esa intención, el profesor Jerónimo del Moral*, con un grupo de alumnos del Colegio Marista Nuestra Señora del Carmen de Badajoz, y la ayuda económica de la Caja de Extremadura, han desarrollado un trabajo experimental con el que han sido capaces de descubrir que algunas especies de plantas (Bacopa spp y Mentha pullegina L.) tienen un extraordinario poder depurativo de las aguas contaminadas por materia orgánica.
El trabajo realizado ha sido presentado al XXIII Certamen de Jóvenes Investigadores 2010, certamen nacional que junto a diversas entidades universitarias organiza el Ministerio de Educación, habiendo alcanzado este trabajo el segundo premio.
No cabe duda de que las conclusiones obtenidas por estos jóvenes son inestimables para la conservación del medio ambiente, pero es probable que lo más valioso de este trabajo haya sido haber despertado en estos estudiantes la pasión por la investigación científica.

(*) Este profesor, y el Dr. Guillermo Pérez Patrón, jefe de estudios del citado colegio, forman parte de un Grupo de Investigación de la Junta de Extremadura



Los resultados obtenidos han servido para despertar sensibilidad medioambiental en los estudiantes e interés por la investigación, contribuyendo modestamente, pero de manera significativa, a resolver un grave problema de la sociedad.


El profesor Jerónimo Del Moral junto a sus alumnos del Colegio Marista Nuestra Señora del Carmen, de Badajoz (Álvaro Machón, Alba Rodríguez y Rafael Torres)

viernes, 15 de octubre de 2010

AMÉRICA, NUESTRA ESPERANZA


Mural de Daniel Vázquez (1929) que tapiza el interior del convento de La Rábida (Huelva) y donde aparece Colón exponiendo su teoría sobre el “camino a las Indias”.

La civilización, como los árboles filogenéticos de las especies biológicas, se va construyendo a partir de unas culturas sobre otras: Mesopotamia, asirios, egipcios, persas, griegos, romanos, árabes…; el italiano Marco Polo se fue a China, y de vuelta se trajo la imprenta, la pólvora y la brújula, y con ellas se inició un Renacimiento que permitió a Colón llegar a América. De allí nos vienen hoy los vientos del progreso, y ayer mismo un escritor –Vargas Llosa– ha sido premiado por llenar a los hombres de emociones con solo la palabra, la misma que utilizaba Cervantes.
El doce de octubre pasado han hecho quinientos dieciocho años que Colón y sus marineros quedaron extasiados al ser los primeros europeos que contemplaban América. La vida de este héroe y la historia de aquella epopeya son hechos que dignifican al género humano, y rememorarlas es un magnífico ejercicio para mantener la esperanza en el hombre y su civilización.
Pero los encuentros entre especies, personas, culturas… distintas, no siempre están llenos de equilibrio y entendimiento. De aquel encuentro entre americanos y europeos –encontronazo más bien, por lo instantáneo del descubrimiento de unos y otros– surgieron también hechos salvajes y execrables que a unos y otros nos avergüenzan.
Mantener la veracidad de los hechos históricos es un deber de todas las generaciones humanas, pero revolver en ellos para situarse en un permanente memorial de agravios con el que alimentar los odios de unos contra otros, es una tarea con la cual los nacionalistas justifican la manipulación de los agraviados.
La vida de Colón y el descubrimiento de América constituyen una epopeya tan grandiosa como la que compuso Homero de los héroes griegos, y conocerla es el mejor ejercicio para recargar el alma de confianza en el género humano.

Monumento a Colón delante del convento de La Rábida (Huelva)

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

viernes, 8 de octubre de 2010

EL ACEITE DE OLIVA Y SUS MISTERIOS


Los aceites de oliva de Vva de la Reina (Jaén) están catalogados entre los mejores del mundo

Que el consumo habitual de aceite previene contra infartos de corazón y cerebrales es algo sabido de todos; que las vitaminas que contiene protegen frente a determinados tipos de cáncer, también; pero lo que no todo el mundo conoce es que al tomarlo crudo, con un pequeño trozo de pan, se descubre una extraordinaria sinfonía de sabores, aromas, texturas...

El pasado día veintitrés, en un concurso-degustación internacional celebrado en la ciudad de Moscú, un aceite de Vva de la Reina, embasado con la marca Oro Bailén, ha sido seleccionado entre los tres mejores.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

domingo, 3 de octubre de 2010

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: octubre


Hasta no hace tanto, en los pueblos del mundo rural españoles, la cosecha de grano era como un milagro, que cada principio de otoño, hacía la naturaleza, y con el que las familias comían durante todo el año.

En los pueblos, el día de la senara* era un día grande. El labrador sacaba brillo a los arreos. Preparaba los collares de esquilas y llevaba a casa una cántara del vino mejor. Su mujer tenía a punto una bacalada, cecina y queso curado.
(*)senara: cosecha.

–Del libro “Voces del campo”–

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

domingo, 26 de septiembre de 2010

La pintada, una joya de Extremadura


Pechuga de pintada extremeña a la miel de las Villuercas (Receta original y diseño de Pedro Camacho, Jefe de cocina del Parador de Zafra, experto en la cocina de la pintada extremeña)

Para mi amiga Mclaudia,
que se ha empeñado en
convertirse en cocinera


Comer es algo más que nutrirse, y la comida no es sólo un alimento.
Entre las primeras órdenes que aparecen en el Génesis, está la de comer; y por la forma de obtener los alimentos y de prepararlos hemos llegado al nivel de desarrollo que ahora disfrutamos. No es extraño, pues, que la historia, la ciencia, el erotismo... y hasta la mística, estén relacionados con la gastronomía, y quizá por ello, todo lo que rodea a la cocina tiene un altísimo interés en el desarrollo de cualquier comunidad.
Cuando se instaló en París el primer restaurante –Le Boulanger–, comenzó una “Competición Europea de la Buena Mesa” en la que los franceses casi siempre han ganado; pero desde no hace mucho los campeones son españoles, y en ese equipo destacan los extremeños, que además de su ingenio cuentan con unos alimentos excelentes, entre los que se encuentra el ave conocida como “Pintada”, cuya forma de ganadería extensiva –al aire libre de Extremadura–, la hacen única en Europa.
La gastronomía de Extremadura es todo un lujo de sabores, olores, colores, armonías...–creatividad en estado puro–; y los platos de pintada extremeña son un manjar para el disfrute de los que visitan esta tierra.


Pedro Camacho

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

lunes, 20 de septiembre de 2010

Sueño con Esther en Connecticut

Esther Steenbergen y Eric Calmes. Teclado marfil, de Juan Pablo Dobal


Después del concierto los encuentro en la barra del bar. Eric Calmes y Enrique Firpi, muy borrachos, están discutiendo sobre el efecto Coriolis en los cuartos de baño de los hoteles de la Costa Este. Riendo, Esther me hace sitio junto a ella. Le digo “Sólo tenemos esta noche en Bridgeport, mañana cada uno volverá a estar por su lado”. Entonces ella aparta su cuerpo de la barra, deja la copa con la que estaba jugueteando, y con infinita suavidad… me despierto.

Texto: Diego

domingo, 12 de septiembre de 2010

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: septiembre


Trilladora en plena tarea. Escena que se hizo habitual en las eras de los pueblos rurales españoles a partir de los años cincuenta.



La trilladora… se llevó románticas estampas… Carros, trillos, herramientas, bestias y arreos. Mañas y destrezas, que hacían viva la era y urdían gozoso el poema del verano, desaparecieron.
(arreo.- Adorno que se pone a las caballerías)

–Del libro “Voces del Campo”–

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

sábado, 4 de septiembre de 2010

EL ACEITE DE OLIVA



La vida, en síntesis, no es más que un ir y venir de la energía a las moléculas, de la radiación a la materia. El aceite de oliva es una parábola de esas metamorfosis, en cuya esencia queda mucho recuerdo de la luz primera, y por ello, antes que el sabor o el olor, nada hay tan propio a él como el brillo.
Por Villanueva de la Reina, en los meandros que el río Guadalquivir va formando entre La Campiña y el zócalo de Sierra Morena, se producen los mejores aceites del mundo, y desde antes de Cristo, muchas de las cántaras del Monte Testacio se llenaron con ellos para colmar las exigencias de emperadores y pontífices romanos.
El flavor de estos aceites es único, y al saborearlos se vive el milagro de captar unos aromas indescriptibles, justo los mismos que impregnan las orillas y juncales por donde el Guadalquivir pasa.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega

viernes, 20 de agosto de 2010

Postales


Siempre me ha gustado esa escena de Bande á part, en la que Odile, Arthur y Franz atraviesan a toda velocidad las salas del Louvre, batiendo el record de la visita más rápida de la historia. En realidad, y aparte su valor cinematográfico, el asunto en sí parece bastante banal. Lo común es ir a los museos y no ver nada de lo allí expuesto. La diferencia está en hacer de esto una experiencia genuina, y en el caso de Bande á part además divertida. Lo contrario, lo común, volví a comprobarlo hace unos meses al visitar el Hermitage de San Petersburgo.
Allí me sorprendió la manera en que la mayoría de visitantes se acercaba a los cuadros, especialmente a uno de ellos, la famosa Madonna Litta de Leonardo. Esta es una obra de pequeñas dimensiones, y los grupos de turistas, encabezados por los guías, se agolpaban por tandas ante la vitrina que la custodia. La mayoría iban ya con la cámara o el móvil dispuestos ante los ojos, algunos incluso alargándolos por encima o entre los cuerpos de los que tenían delante. Así como llegaban ante el cuadro, disparaban la foto o el video y continuaban su visita sin detenerse. Todo se resolvía en un flash, como en el chiste del orgasmo chino. Esto me recordó, por contraste, mi primera visita de niño a un museo, donde me aburrí soberanamente; no sólo yo, también alguno de los adultos que me acompañaban, pero estos obligándose a fingir entusiasmo, demorándose un poco ante cada obra, porque el arte, ¡oh! el arte era algo reverenciable.
Qué entrañable me parece ahora aquel aburrimiento, qué puro y espontaneo comparado con esta actitud que hace de la experiencia directa algo insignificante, postergable, confiable a una memoria electrónica. Una memoria supuestamente impecable que nos devolverá luego, en la pantalla del ordenador, una imagen de la Madonna Lita desenfocada y casi oculta por un hombro o una cabeza; en cualquier caso, más de lo que vimos. Y más nítida, a pesar de todo, que las fotos de la mañana siguiente en el Parque Lenin, donde una chica −la mujer, la novia, la amiga− nos manda desde muy lejos y con los ojos engurruñados por el sol, una sonrisa para la cámara, y otra sonrisa auténticamente desesperada para ese ruso tan guapo que pasaba por detrás del fotógrafo y que éste no pudo ver, como tampoco vio a la chica, ni el parque, ni a Lenin…


Texto: Diego

jueves, 19 de agosto de 2010

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: agosto


Hace mucho tiempo, por agosto, cuando para poner fresquitos los alimentos había que meterlos dentro de una canastilla de mimbre y bajarlos al agua del pozo, los niños teníamos un deseo irrefrenable: irnos a las eras a jugar entre las bestias, los carros, los muleros y las parvas.

En las eras, siempre, poderoso referente fueron las parvas.
parva.- Mies tendida en la era para trillarla, o después de trillada, antes de separar el grano. –Del libro “Voces del Campo”-

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

domingo, 8 de agosto de 2010

¿Es verdaderamente nuestra la dignidad?


Mujer sentada en una calle de La Alberca (Salamanca), probablemente el pueblo más bonito del mundo.

A mis amigos Dionisio y Rosa Mari, que en verano siempre vuelven a su pueblo
a redescubrir lo sencillo y sentir felicidad.

¿Vivirá sola esta mujer que veo sentada a la puerta de una casa? ¿Estará casada? ¿Habrá parido y tendrá hijos? ¿Será una mujer bondadosa, sacrificada? ¡Quizá haya leído a Platón en griego y a Virgilio en latín. A lo mejor, cuando era niña, vio en su pueblo alguna representación de García Lorca, y después de estudiar, quizá fue preparadora entomológica en el Museo de Ciencias; o tal vez, es muy probable que, cuando era joven, cuidara cabras en las Batuecas!
No sé.
Nunca podré conocer nada de esta mujer sentada a la puerta de una casa. Pero ¿de dónde nace tanta dignidad como alcanzo a ver en su figura? ¿Será que la excelencia se refleja, como la luz, y viene siempre de lo alto?

Texto y figura originales de José Del Moral De la Vega

jueves, 29 de julio de 2010

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: julio


En los pueblos rurales españoles, durante el mes de julio, toda la atención estaba puesta en la trilla de las cosechas de cereales y leguminosas.

La gran función –dramática– del verano, además de grandes actores, tenía su escenario propio: la era. Y de cuanto allí se escenificaba, nada tan bello y atrayente como la trilla –Del libro “Voces del campo”–

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

sábado, 17 de julio de 2010

Polisacáridos de los garbanzos protegen contra el cáncer


La salud y longevidad de los españoles se puede relacionar con la gastronomía.

El Instituto de Salud Carlos III acaba de publicar un atlas que recoge la distribución municipal del cáncer en España. Y el responsable del estudio, el doctor López Abente, afirma que las diferencias de distribución de la enfermedad se relacionan con factores ambientales –lo que nos rodea, lo que comemos y bebemos, el lugar en el que trabajamos…–
Es incuestionable que el cáncer es una de las consecuencias de nuestra civilización, y si no podemos sustraernos a ésta, tampoco podemos, o al menos es muy difícil, controlar la enfermedad. -¿Los habitantes de una zona industrial pueden evitar respirar aire contaminado; se puede dejar de comer verduras, aún sabiendo que una gran mayoría de éstas se han abonado en exceso con fertilizantes desencadenantes de la enfermedad…?–
Pero en el arcón donde nuestra civilización guarda el conocimiento suelen encontrarse auténticas joyas del saber que, muchas veces, por no venir del pozo de la ciencia, despreciamos. Y ese muestrario, en el ámbito de la alimentación, es inabarcable.
En el siglo XII, el agrónomo español Abu Zacarías Yahia escribía lo siguiente sobre las excelencias de los garbanzos “Si se pone un cuartillo de garbanzos de noche a la luna, cuando está en creciente, y alzados luego por la mañana, antes de nacer el sol, se tienen después a remojo dos horas en agua dulce, y con la misma se cuecen hasta enternecerse, tienen la virtud de que comidos calientes o fríos alegran al que los comiere, divierten el ánimo, hacen olvidar los cuidados, fortalecen el corazón, y apartan los pensamientos sombríos” Conocimientos empíricos que han sido confirmados por la ciencia –Hoy día sabemos que los garbanzos son muy ricos en betaglucanos, polisacáridos no digeribles que forman un gel con el agua intestinal, gel que no solo impide la absorción de gran parte del colesterol presente en el intestino durante la digestión, sino que tiene un efecto protector contra la diverticulitis, el estreñimiento crónico y el cáncer de colon y recto_.
Desde hace algún tiempo, en España, nuestra sabia cultura gastronómica ha sido sustituida por otra en la que predominan las grasas saturadas. ¿Estarán relacionados el incremento de los cánceres del aparato digestivo, tal y como recoge el estudio del Instituto de Salud Carlos III, con la disminución del consumo de garbanzos?



Las comidas de garbanzos son una pieza fundamental para evitar muchas de las enfermedades del aparato digestivo.

Texto y composición fotográfica de José Del Moral De la Vega


jueves, 24 de junio de 2010

EL MILAGRO DE LA VIRGEN DE KAZAN (SAN PETERSBURGO)


Jóvenes delante del Ermitage (San Petersburgo).

A todos mis amigos,
a los que no quiero darles la matraca
con miles de anécdotas
de mi viaje a Rusia


San Petersburgo es una de las ciudades más bellas del mundo. Al visitante le puede sorprender el Ermitage, sus catedrales, malecones, palacios, jardines… Todo es grande y esplendoroso, pero lo que realmente distingue a esta ciudad son sus mujeres. Es probable que las eslavas sean las más bellas del mundo, y San Petersburgo está lleno de jóvenes preciosas y con unas piernas que sus minifaldas permiten contemplar, mucho más estilizadas por los zapatos de tacón que usan.
Pasear por la avenida Nevski y encontrarse rodeado por cientos de rusas a cual más atractiva es un espectáculo para no olvidar; pero lo que no se puede ni sospechar es que, muy cerca de allí, al entrar en la Catedral de Nuestra Señora de Kazan, esas mismas jovencitas, con los cabellos cubiertos por un tul y llevando en su mano una vela encendida, se postran delante de un icono de la Virgen y besan el suelo.
Parece increíble contemplar un fenómeno de tal religiosidad ligado a la juventud en el siglo XXI. Mucho más en este país, en el cual, durante casi un siglo, la Unión Soviética tuvo como objetivo aniquilar la religión.
Tenemos numerosos casos en la historia de que un elemento fundamental en la cultura de los pueblos, como es el idioma, ha podido ser erradicado y sustituido por otro en menos de cien años de acción programada; en cambio, el sentimiento religioso de la juventud rusa no ha podido ser doblegado a pesar de las terribles persecuciones que durante el siglo XX se produjeron en la Unión Soviética.
Los especialistas en evolución cerebral no se ponen de acuerdo en determinar la etiología del sentimiento religioso. Marx dijo un día que “la religión es el opio del pueblo”, frase que a mí siempre me pareció una de esas cagaditas que suelen producir los genios, probablemente para que no olvidemos que pertenecen al género humano. Ahora, en cambio, estoy convencido de que es acertadísima. El sentimiento religioso está resultando ser una medicina salvífica elegida libremente por el pueblo contra la falsedad de las ideologías, la impudicia de los políticos y las canalladas de los poderosos.
Existe una tradición en San Petersburgo de que quien pone una vela a la Virgen de Kazan vuelve otra vez a visitarla. -¡Yo le encendí una! ¿Seguirá estando todavía la catedral llena de jóvenes rusas con minifalda?-



Icono de la Virgen en la Catedral de Nuestra Señora de Kazan (San Petersburgo).


Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

miércoles, 23 de junio de 2010

EL “8th IWC” Un congreso extraordinario en una ciudad mágica (San Petersburgo)


Campo de parcelitas para la selección de líneas de trigo

San Petersburgo es, probablemente, la ciudad más bella del hemisferio boreal, y sin duda, la ciudad rusa más impregnada de cultura occidental. En ella se acaba de celebrar un congreso mundial sobre el trigo (8th IWC). Más de seiscientos científicos de distintos países, razas y lenguas se han intercambiado sus conocimientos con el propósito decidido de luchar contra el hambre en el mundo, y por ello a esta asamblea, al margen de su valor científico, habría que calificarla de hermosa.
Sorprende que de los más de trescientos trabajos presentados, casi todos han versado sobre biotecnología y genética, y tan solo uno ha estado referido a agricultura, probable consecuencia de la preocupación social aparecida en los años ochenta del pasado siglo contra la utilización de dos de los más importantes factores productivos del cultivo –fertilizantes y plaguicidas-. Es un hecho que desde entonces, la alternativa al uso de fertilizantes y plaguicidas se ha buscado en el germoplasma de trigos primitivos, donde se han encontrado resistencias a factores bióticos y abióticos adversos, habiéndose obtenido variedades que han incrementado las producciones al tiempo que han evitado la contaminación del medio ambiente. ¿Pero se podrá seguir indefinidamente explotando esta “mina” de genes de resistencia?
Está suficientemente demostrado que en diversas especies de Aegilops –ancestro del trigo– hay un inmenso caudal de resistencias a factores adversos que estas adventicias han tenido que conseguir por selección natural, existiendo actualmente bancos de germoplasma para conservar dicha riqueza –en el Leibniz Institute of Plant Genetic existen actualmente más de 800.000 accesiones de Triticum y Aegilops¬; pero ante las inmensas posibilidades de mejora derivadas de la extraordinaria variabilidad del Aegilops, es evidente la necesidad de construir más bancos, no sólo para orientar los itinerarios de prospección en áreas geográficas de similares características ambientales, sino también para ampliar todo lo posible el catálogo de características fenotípicas de las plantas recolectadas, optimizando así la mejora derivada del germoplasma de este ancestro del trigo. En la Península Ibérica ya se está trabajando en ello, ¿será Aegilops la “key word” más citada en los trabajos de los próximos congresos mundiales sobre el trigo.


Espiga de Aegilops triuncialis

Imágenes y texto originales de José Del Moral De la Vega

jueves, 17 de junio de 2010

LA DEHESA ARBOLADA SE MUERE (La muerte silenciosa de los árboles, “la Silenciosa”) 7*


Fig. 1. Construcción de una trampa utilizando un envase desechado de agua mineral

*Debido a la extensión de este tema, se presenta en sucesivos posts con el mismo título, y numerados de forma correlativa.

Se ha comprobado que la utilización de trampas mediante cebos alimenticios es un método profiláctico, biológico y eficaz contra “la Silenciosa” -nombre vernáculo de la plaga de Cerambyx welensii sobre la dehesa arbolada-, procedimiento que al evitar o disminuir esta plaga, no sólo protege el arbolado de la dehesa, sino a las miles de especies que la habitan, así como al mundo rural que vive de ella.
Este método biológico, fácil de aplicar, no contamina el ecosistema; actúa contra los excesos de población de los insectos, aunque sin erradicarlos; y su acción está limitada al ámbito de su localización.

Para fabricar la trampa que debe contener el cebo, se puede utilizar un envase desechable de agua mineral (Fig. 1).
Receta para preparar el cebo:
En 1 l de vino tinto se disuelven 200 gr. de azúcar. A las 48 horas, se le pone al caldo anterior 200 gr de sal común; se agita hasta que se disuelva, y se le añade 1 l de agua.
El caldo resultante es el cebo empleado, con él se llenan las trampas hasta que el líquido alcance unos 5 cm de altura.
Las trampas se colocan pegadas a los troncos por medio de cinta adhesiva de embalar, o algún otro medio, situándose a la altura de los ojos del operario (Fig. 2).
El número de trampas a colocar estará en función de la densidad del arbolado y el nivel de parasitismo, estimándose que 1 trampa /ha puede ser un valor medio recomendable.
Es conveniente que las trampas permanezcan colocadas durante los meses de junio y julio.



Fig. 2. Llenado de una trampa pegada al tronco de un árbol parasitado mediante un cebo a base de vino



Texto y figuras de José Del Moral De la Vega

domingo, 16 de mayo de 2010

En Badajoz, por primavera



Recuerdo de un paseo
por la Alcazaba de Badajoz,
en primavera,
con Flory, Saray, Jerónimo y Diego


Esta noche, la imagen de tus besos en el sueño que siempre me acompaña, me ha dejado impregnado de azahar, y ahora, bien despierto, al evocar el sueño, no sé qué es más real, si tus besos o el olor que siento…”
El visitante se acercó al lugar de donde creyó que venía aquella voz; pero allí no había nadie: la muralla de la Alcazaba, la torre albarrana, las palmeras, los naranjos, el viento…y nada más. Se quedó muy quieto, y de nuevo volvió a oír la voz.
El visitante sacó su libreta y escribió: en Badajoz, por primavera, el aire de la Alcazaba está perfumado de azahar, y al cerrar los ojos se oyen voces, y no hay duda de que son de enamorados.
Del libro “El amor y los naranjos

Texto e imagen de José Del Moral De la Vega

miércoles, 21 de abril de 2010

LA DEHESA ARBOLADA SE MUERE (La muerte silenciosa de los árboles, “la Silenciosa”) 6*


Fig. 1. Adultos de C. welensii. La utilización de trampas para capturar adultos evita que muchas hembras sean fecundadas.

*Debido a la extensión de este tema, se presenta en sucesivos spots con el mismo título, y numerados de forma correlativa.

Descubrir un procedimiento biológico para disminuir la población de Cerambyx welensii que forma plaga en las dehesas arboladas, ha sido fundamental para poder conservar este agrosistema que, en palabras de la FAO es “uno de los bienes más preciados de la humanidad”. La utilización de trampas con cebos alimenticios lo ha hecho posible.
Realmente, los daños de este insecto en los árboles de la dehesa son considerables, pero no tanto porque el número de insectos sea muy grande, sino porque durante mucho tiempo (de 3 a 5 años) permanece dentro del tronco construyendo galerías.
La época en que la mayoría de los adultos de C. welensii salen del tronco es corta (junio-julio) (Fig. 1)
La fabricación y colocación de las trampas para atraer a los adultos del insecto es sencilla.
Este procedimiento biológico de trampeo de adultos, al evitar la puesta (Fig. 2) de las hembras capturadas, y de que muchas de ellas sean fecundadas, es muy eficaz para disminuir las plagas del insecto.



Fig. 2. Huevos de C. welensii. La captura de adultos del parásito disminuye de manera importante las puestas del insecto.

Texto y figuras de José Del Moral De la Vega

lunes, 22 de marzo de 2010

¿CARTEL DE CARTIER-BRESSON?


Fotografía de un joven en Villanueva de la Reina (Jaén, España), en septiembre de 1961

Querido amigo Pepe Aranda: Te escribo con premura porque he encontrado nuevas pruebas que quizás sean decisivas para confirmar las posibles visitas de Cartier-Bresson a Villanueva de la Reina (Jaén, España) a mediados del pasado siglo.
Hace unos meses, encontré en este pueblo una fotografía que parece estar llena de símbolos de la juventud española en la Dictadura. Y el otro día, con motivo de un viaje a Sevilla, entré en una librería de lance y descubrí un libro que llamó mi atención; pero lo que no me podía imaginar era que dentro, bien doblada, había una cuartilla azul escrita por dentro. Era un telegrama que decía:

Octubre, 1961.
¡¡¡CONFIDENCIAL!!!
Dionisio ha conocido a Schlesinger. Peligro información a Kennedy. Necesario cartel turístico sobre jóvenes españoles. Proponer Cartier-Bresson. Encargo urgente a Ministro de Información.
SS.

Amigo Pepe Aranda, –¡un telegrama del Servicio Secreto de Franco!–
Investigado el texto, mira estos apuntes que he recopilado: Es un hecho histórico que a finales de los años cincuenta, Dionisio Ridruejo, falangista crítico con el general Franco, travó amistad con Arthur Schlesinger, un asistente especial del presidente Kennedy, que sabemos aconsejó a éste para que rehusase aceptar la visita que el Generalísimo le hizo al ser elegido presidente de los EE.UU. Por otra parte, el telegrama habla de un cartel que debería hacer Cartier-Bresson sobre los jóvenes españoles.

Querido amigo, fíjate en la relación de lo anterior con la foto que he encontrado en Villanueva. Aparentemente, ésta no es más que el retrato intrascendente de un muchacho. Físicamente, el joven es todo un modelo –joven, guapo, fuerte…–su cara es la felicidad personificada–. Delante de él, a su alcance, varios objetos: un tablero de ajedrez –instrumento para ejercitar la inteligencia–, el diario ABC –prueba de la información libre que recibían los jóvenes–, un transistor –el medio de comunicación más moderno del momento– y el periódico deportivo MARCA –¿un arma potentísima contra las concupiscencias de los jóvenes?–.
El mensaje de esta foto, en aquella época, no parece dejar lugar a dudas: en la España del general Franco, los jóvenes son guapos, fuertes, felices, viven en la modernidad y están bien informados.
Querido amigo Pepe Aranda: ¿Sería este retrato el que debería haber hecho Cartier para un cartel de propaganda política del Régimen, en una de las visitas que realizó a Villanueva? Para mí, esto es una joya que solo la pudo componer un genio del arte y la psicología. Tu estudio sobre las características técnicas de esta fotografía será fundamental para seguir la pista a Cartier-Bresson por Andalucía.

Texto de José Del Moral De la Vega. Imagen del libro Protagonistas de un Mundo Rural

martes, 9 de marzo de 2010

Inmersión

Llueve en todas partes, llueve de forma cansina, monótona, desesperante. Y uno llega a casa soñando -las inundaciones quedan lejos de aquí- con una larga ducha caliente, o con meterse durante horas en la bañera. Como si el tiempo nos estuviera diciendo: sumérgete.

martes, 2 de marzo de 2010

Cristina Megía

Óleo de Cristina Megía, perteneciente a la exposición A room with a view. Sala Camarote (Ciudad Real), enero-febrero de 2010


“Mirar es analizar el resultado de una acción: otra frase robada y útil porque cada vez que voy a una exposición me recuerda que debo tratar de imaginarme qué hay detrás de lo que veo: si hay lentitud o prisa en la pincelada, qué tipo de pincel, qué seguridad o qué dudas, un sinfín de pequeñas elecciones para ese resultado concreto… Eso facilita la empatía, la empatía facilita la comprensión, y la comprensión el disfrute. Porque la pintura no es solamente imagen, también es materia. Materia capaz de contener luz (y oscuridad), tiempo, emoción. La huella del pintor los retiene y los hace visibles. La mente destila la realidad, la transforma, la ordena, elige, se posiciona."

Cristina Megía. El placer de mirar (2007)


A Cristina la conocí el primer año de Bellas Artes. Ya desde antes había empezado a autorretratarse, casi siempre desnuda, casi siempre envuelta en una atmósfera azul y blanca, donde lo único reveladoramente cálido eran unos labios muy rojos. Llegabas a su casa y te recibían no una, sino muchas Cristinas. Desde las paredes, los caballetes, los rincones, salían a tu encuentro, siempre detrás de la verdadera Cristina, que era la única vestida y la única que sonreía. Eran la luna, las lunas de Cristina, la luna en su pintura, en todo. Y qué alegría cualquier noche torcer aquella esquina entre la calle Sol y Matahacas, y descubrir luz en las ventanas y llamar y que te abrieran todas aquellas Cristinas, encantadoramente sorprendidas, con todas las luces de la casa encendidas y alegrándose de verte, en lugar de mandarte al cuerno porque a ciertas horas ni la angustia justifica levantar a nadie de la cama. Y cuánto he molestado yo, Dios mío, en aquella época, pidiendo compañía, dinero, tabaco, paciencia… Y Cristina, por supuesto, me acogía, acogía a cualquiera de sus amigos en aquella austera economía de su casa, de sus cosas, recreada con heroísmo y fantasía, y sin la ayuda de aquellas otras Cristinas que ni lavaban ni cocinaban ni aportaban nada a la casa, todo lo ponía ella de su beca, duramente ganada cada curso. Pero “pasan los días, los meses, los años”, como ella dice, un poco dramática, con esa incertidumbre de los que han aprendido a vivir en la pura confianza, apostando el tipo, y ahora sigo su obra desde lejos, perdiéndome todas sus exposiciones, pero sintiendo que cada una de ellas, para el que aun vagabundea sin rumbo a altas horas de la noche, es como aquella luz encendida en las ventanas de la calle Sol.


Óleo de Cristina Megía. Exposición individual en el Ayuntamiento de Valdepeñas (Ciudad Real), marzo-abril de 2007


Texto: Diego

domingo, 28 de febrero de 2010

LA DEHESA ARBOLADA SE MUERE (La muerte silenciosa de los árboles, “la Silenciosa”) 5*


Fig. 1. Los adultos del insecto Cerambyx welensii salen de sus refugios durante las noches cálidas del verano.

*Debido a la extensión de este tema, se presenta en spots sucesivos con el mismo título, y numerados de forma correlativa.


Cerambyx welensii pasa la mayor parte de su vida en forma de larva dentro de galerías que son construidas por el insecto en el interior de los troncos de encinas y alcornoques, galerías que funcionan como si fuesen cámaras acorazadas frente a sus enemigos naturales. Los adultos del coleóptero se forman dentro de las galerías, abándonándolas para reproducirse, y una vez que han logrado ese objetivo se mueren.
La salida de los adultos, la cópula, la puesta de huevos, el nacimiento de las larvitas y la introducción de éstas en el interior de los troncos se realiza en las primeras horas de las noches cálidas del verano (Fig. 1).
¿Cómo se podía intervenir para evitar las plagas de un insecto que pasa la mayor parte de su vida en el duramen de arboles, y sólo durante un brevísimo periodo de su vida, y por la noche, sale al exterior?
Afortunadamente, se pudo descubrir que los adultos de C. welensii sienten una gran atracción por el melón, y utilizando recipientes con trozos de su pulpa (Fig. 2), colocados desde primavera hasta final del verano, en años sucesivos, se ha podido determinar que la época en que se produce esta salida, en Extremadura, es durante los meses de junio-julio.
Conocer con precisión la época de la salida de los adultos -momento en que se realiza la reproducción del insecto- es fundamental para el diseño de un programa eficaz contra las plagas de Cerambyx welensii.




Fig. 2. Recipientes de plástico con trozo de pulpa de melón, colocados en el tronco de árboles parasitados por C. welensii, constituyen una trampa eficaz para capturar adultos del insecto.

Texto y figuras de José Del Moral De la Vega

viernes, 19 de febrero de 2010

Un ramito de violetas



A mi profesor don Fernando Cueto,
que cuando tenía catorce años,
en la SAFA de Úbeda, me enseñó a mirar
lo que hay detrás de los retratos



Las fotografías pueden tener muchas finalidades: ilustrar un texto, mostrar un detalle, decorar…y, lo más importante, representar símbolos.
En esta foto –Un ramito de violetas– aparecen tres elementos principales ¬–una persona mayor, un niño y unas florecillas– que, aparentemente, no tienen mucha significación. Técnicamente, la instantánea es bastante vulgar: sin contrastes de luces, ni de planos, sin efectos especiales…; aunque tan cargada de símbolos –las manos, el ramito de flores…–, que seguro que podría hacer las delicias de Saussure o Barthes.
No obstante, para mí, su interés es bien distinto a la semiótica.
Los dos protagonistas, ajenos a la cámara, observan atentamente un ramito de violetas, y cualquiera que contemple la foto puede conocer esa realidad –una persona mayor le enseña a un niño unas flores, que ambos miran atentamente-; pero además de ello, el espectador tiene la certeza de que entre ambos personajes hay una trama, una historia, que solo ellos conocen; y al ver la instantánea, lo que aquel contempla son dos historias (la que aparece en la fotografía, elemental, objetiva) y otra, la que están viviendo los personajes de la foto, que sólo puede imaginar.
La esencia de la racionalidad, la almendrilla de lo que somos, está en la atracción irresistible que sentimos por conocer aquello que intuimos que existe, pero que aparece velado ante nosotros –el interés por desvelar, por desnudar, por descubrir “sensu stricto” lo que está oculto, lo sagrado-.
Esta imagen, más que una fotografía efectista –para adornar–, podría servir como sutil lección de psicología –o quizá mejor, de antropología–.

Figura y texto de José Del Moral De la Vega

miércoles, 17 de febrero de 2010

LA DEHESA ARBOLADA SE MUERE (La muerte silenciosa de los árboles, “la Silenciosa”) 4*


Fig. 1. Los adultos de Cerambyx welensii salen de las galerías en verano; pero en ciertas ocasiones, cuando algunos de ellos retrasan su aparición, permanecen como tales dentro de las galerías hasta el próximo verano, y si las ramas donde viven son podadas, pueden salir al exterior antes de la fecha habitual.

*Debido a la extensión de este tema, se presenta en sucesivos pots con el mismo título, y numerados de forma correlativa.


¿Y quién es el responsable de los troncos de encinas y alcornoques taladrados, y de las ramas principales agujereadas y caídas por golpes de viento o nevadas, tan frecuentes en las dehesas arboladas de la Península Ibérica?
Hasta hace bien poco, el hombre de campo no era capaz de responder a esa pregunta porque el insecto causante de esos daños ¬–el coleóptero Cerambyx welensii– ha desarrollado un extraordinario procedimiento de ocultación. Los adultos (Fig. 1), que pueden medir más de 60 milímetros de longitud, son negros, y salen al exterior tan solo durante las noches de los meses de verano ¬–¿qué labrador va al campo en las noches de verano a mirar los árboles con una linterna…?–. Las larvas (Fig. 2) se desarrollan, durante toda su vida –3 ó 4 años– alimentándose de la madera del árbol en el interior del tronco o duramen, sin salir para nada al exterior. La ninfosis también se realiza en el interior de las galerías donde vive la larva. Los huevos, parecidos a granos de arroz, los pone la hembra en las resquebrajaduras de la corteza, y las larvitas, recién nacidas, excavan una galería, se cubren con el serrín que producen al perforar la madera y se introducen rapidísimamente en el interior de los árboles.
Conociendo la biología de este insecto productor de “La Silenciosa”, es explicable comprender por qué los labradores no conocían este parásito que ha vivido, probablemente siempre, en las dehesas arboladas de España y Portugal, y que ahora forma plagas importantes.


Fig. 2. Las larvas del insecto, del tamaño de un dedo gordo, son blancas, ápodas y musculosas. En algunas ocasiones, al podar las ramas donde viven, aparecen al exterior.


Texto y figuras de José Del Moral De la Vega

miércoles, 10 de febrero de 2010

Match Point, de Woody Allen


En Crimen y Castigo, Raskolnikov acaba siendo descubierto y condenado a trabajos forzados en Siberia, donde se redimirá de su culpa, aceptará el perdón de la única mujer que le ama, y él mismo aprenderá a amar. En Match Point el protagonista, aparéntemente libre y afortunado, parece condenado al remordimiento de por vida, haciendo el papel ante una mujer a la que no ama y que nunca tendrá la oportunidad de perdonarle. Y aunque Match Point cuenta una tragedia, el tema es bastante común: la curiosa capacidad del ser humano para, buscando la ansiada libertad, ir estrechando progresivamente los límites de la propia vida, hasta cerrarse cualquier salida o, en último caso, decidirse por la solución más extrema o absurda. No ha tomado poco Woody Allen de Dostoievski: la Nola del neoyorquino casi podría ser la Sonia del ruso, aunque la grandeza de alma de ésta ha sido sustituida por el bellezón de Scarlett Johansson. Pero las dos son perdedoras, dos criaturas simples, maltratadas por unos supuestos héroes que, sin embargo, tienen en ellas la clave de su felicidad.
Quizá la película más estremecedora, más profunda y más dura que haya visto en años. Entre sus temas principales, la romanza Mi Par D'udir Ancora, cantada por Caruso, acaba volviéndose escalofriante.


Texto: Diego

martes, 2 de febrero de 2010

"La carne hace carne/el vino hace sangre"


“Y la peña defensora de lo orgánico, con su ferviente recital de riesgos que conllevan los pesticidas, las hormonas, los antibióticos y la manipulación genética, da la impresión de que se mueve por impulsos totalmente ajenos al gusto o el placer. El lobby de la “comida lenta”, en su defensa de las materias primas sostenibles, los productos orgánicos y biológicos, la carne no sometida a ninguna clase de crueldad y el retorno a un país de las maravillas agrarias muy fotogénico pero utópico, parece pasar por alto el hecho de que tales productos son caros, de que gran parte del mundo se va a la cama con hambre y de que la mayoría del personal no puede montarse en el vehículo deportivo de Sting para ir a la tienda macrobiótica y pagar el doble del precio del mercado.”

Anthony Bourdain. Malos tragos (2006)


De Anthony Bourdain disfruté leyendo Confesiones de un chef, volví a hacerlo con Viajes de un chef, y ahora estoy haciéndolo con los artículos de Malos tragos. Por si no queda claro, Bourdain es cocinero y escritor, y su experiencia en lo primero le da un importante material para lo segundo. De su estilo diría que es como una eficaz mezcla de novela negra norteamericana, la brutalidad hedonista de un Rabelais y un “toque” de Bucowski. Bourdain también es un fenómeno mediático y como tal tiene su personaje, que es el de chico duro, con un pasado de sexo, drogas y rock and roll, pero sensible. Una de sus manías son las nuevas corrientes dietéticas. Quizá sea en algunas páginas de Malos tragos donde mejor se despache contra macrobióticos, vegetarianos, veganos, orgánicos, crudívoros y demás grupos que, al igual que los puritanos de antes machacaban con el sexo, ahora machacan con la comida. En realidad, lo que a Bourdain le fastidia es que muchos de ellos no se limiten a cumplir religiosamente sus preceptos, sino que, basándose en “la ciencia” o en diversas corrientes de pensamiento a medio digerir, arremetan contra la antigüedad, la riqueza y la complejidad de la culinaria mundial, como si ésta no fuera más que un inmenso y continuado error, y hasta hoy no existieran criterios, o aun siquiera la mínima percepción de lo que a cada individuo le sienta bien o mal. Le parece, además de una ofensa, un peligro. Y coincido con él. La imagen de Michael Jackson viviendo en una burbuja de plástico es el icono de una época aterrorizada. Por todo. Ahora el diablo anda más suelto que nunca, en el aire que respiramos, en el agua que bebemos, en el suelo que pisamos, en la ropa que vestimos… Y en la comida, especialmente en la comida, cocinada con esfuerzo, creatividad e ingenio por generaciones de hombres durante miles de años, con frecuencia desde la escasez y la falta de recursos.
Lo cierto es que, si no quieres terminar envenenado por tus propias toxinas, has de tener un buen sueldo para poder llevar a tu mesa todos los días un potaje de Azuki, una ensalada de agar-agar o un plato de macarrones de espelta integral con salsa de tomate de cultivo biológico, por ejemplo. Lo que no parece el caso de la mayoría de hogares del mundo, especialmente de ciertas partes del mundo, más preocupadas por su supervivencia que en equilibrar sus ying y yang.
Los extremismos tienen algo heroico, lo reconozco, pero cuando alguno de esos con expresión angelical intenta venderme el vegetarianismo o la macrobiótica como “forma de vida equilibrada”, tengo la impresión de encontrarme ante un jihadista. Y casi puedo entenderlo... Pero si ese mismo se atreve, en mitad de un festín de cochinillo al horno o de fritura de pescado, a decirme, con sonrisilla condescendiente, que estoy arruinando mi salud, entonces me dan ganas de convertirme yo en el jihadista.
Por eso me gusta Bourdain, a pesar de su pose macarra, porque me recuerda que la comida, como cualquier placer, es una experiencia emocionante, un viaje más allá de lo púramente orgánico. Un viaje que implica riesgos, claro, pero que si no los hubiera, sería como la cocina que nos proponen los nuevos apóstoles: un puñado de mijo hervido.


Texto:
Diego

El título del artículo pertenece al poema La carn fa carn, de Salvat-Papasseit.

sábado, 23 de enero de 2010

Měsíčku

Canción a la Luna. Aria de la ópera Rusalka (1901), de Antonín Dvořák (1841-1904).


Hay hechos extraordinarios en la vida de uno que, por algún curioso efecto, se olvidan, y se mantienen en ese olvido durante años. En realidad, no se descubre que han sido extraordinarios hasta el momento en que, de improviso, uno recuerda, o se reencuentra con aquello olvidado. Eso mismo me ha sucedido con la música de Dvorak. Su Sinfonía del Nuevo Mundo fue un descubrimiento, el comienzo de mi interés por los clásicos; la culpable, también, de sumar un rasgo más de rareza al adolescente bastante raro que yo era entonces. Porque lo de Dvorak fue verdadera pasión: durante aquella época compré todas las grabaciones de sus obras que pude, entusiasmado cada vez que encontraba su nombre en la carátula de algún cassette de saldo; leí todo lo que se había escrito sobre aquel aprendiz de carnicero que llegó a ser uno de los compositores más grandes de su tiempo, y más aún: hice porque me gustaran incluso aquellas obras que −no quería confesármelo a mí mismo− no me gustaban. Pero aquello se fue enfriando, sobretodo a raíz de mi fracaso con las clases de violín; en realidad yo quería aprender viola, como Dvorak en su juventud, aunque supongo que igual me habría ido… Pero hace unos meses me topé con esta tremenda Canción a la Luna, y el nombre de su autor destelló en mi memoria. En recuerdo del viejo amigo volví a escuchar su Stabat Mater, en uno de aquellos primeros y queridos CDs. Por supuesto, volvía a atrancarse a mitad del Inflammatus et accensus, como el primer día. Y es que ciertas cosas mejor no moverlas, y lo bueno de esta luna es que sea luna nueva, aunque traiga viejas resonancias.


Texto: Diego

viernes, 15 de enero de 2010

LA SOMBRA


Las Hurdes (Extremadura, España)

Te crees
que por medir el tiempo
conoces lo que es,
que por tener las cosas
las posees,
que al abrazar un cuerpo
eres dueño de su alma.
Y estás convencido de que las envolturas
guardan en su interior las esencias,
adonde llegas
con algoritmos y teoremas.
Pero no hay voces de verdad,
son solo ecos,
ni palabras,
son murmullos.
Todo no es más que una sombra,
inmensa,
de algo que está detrás.


Imagen y poema de José Del Moral De la Vega

domingo, 3 de enero de 2010

La amabilidad

Anna Karina en Vivre sa vie (1962), de Jean-Luc Godard

Viendo esta escena, me acuerdo de algo leído hace tiempo, y es que quizá lo importante no sea tanto la manera en que uno mira, sino cómo se deja uno mirar; no cómo uno acaricia, sino cómo se deja acariciar; no la forma de ofrecerse, sino la de aceptar. Pienso en la palabra amable. Según el diccionario de la RAE: “Del latín Amabilis, digno de ser amado”. Sospecho que la vieja raíz latina esconde un más difícil todavía. Lo confirmo en la web del profesor Mariano Arnal: amabilis también significa “El que se deja querer”. El que se entrega y el que acoge unidos en la misma palabra, en esa mirada. Pienso en la sensación de plenitud que únicamente nos proporcionan algunos sueños, y en la facilidad con que la mayoría de los niños te echan los brazos para que los cojas. El desasimiento, la total falta de resistencia, convertidas en rigidez y estrechura con la madurez, en la vida real. Hay una famosa web privada, Beautiful Agony, que exhibe los rostros de cientos de personas filmadas durante el orgasmo. En la misma línea, pero en versión más “Disney”, se me ocurre cómo sería filmar a otras tantas personas recibiendo sus regalos estas Navidades, la expresión de sus caras. Sería un curioso proyecto. Un instante de libertad, podría titularse…


Texto: Diego

viernes, 1 de enero de 2010

LA DEHESA ARBOLADA SE MUERE (La muerte silenciosa de los árboles, “la Silenciosa”) 3*


Fig. 1 Tronco de alcornoque con orificios de Cerambyx welensii (Fig. original de P.E. Rosado)

*Debido a la extensión de este tema, se presenta en sucesivos spots con el mismo título, y numerados de forma correlativa.

Quizá una de las mayores dificultades para evitar o controlar este problema parasitario del arbolado de la dehesa, conocido como la Silenciosa y provocado por el insecto Cerambyx welensii, es que el agricultor no es consciente de la gravedad que afecta a sus árboles, a menos que éstos se hayan caído por viento, nieve o algún otro accidente.
Para determinar el grado de infestación de una dehesa es necesario recorrerla detenidamente e inspeccionar el troco de los árboles. Cuando éstos están parasitados, se pueden observar orificios de 1 cm de diámetro, o incluso algo mayores, y que corresponden a los agujeros de salida del insecto (Fig. 1). Por estas aberturas, cuando existe una gran actividad larvaria, aparece serrín que se amontona en la base del árbol.
Otro de los síntomas que denuncia la presencia del Cerambyx aparece en las operaciones de poda. Al cortar las ramas, si el árbol está parasitado, se pueden ver las galerías del insecto (Fig. 2).
En los muestreos realizados desde finales del siglo pasado, en dehesas arboladas de Extremadura, se ha podido comprobar el ritmo creciente de los síntomas de la Silenciosa, que actualmente se estiman en un 20% de árboles parasitados, existiendo enclaves con la práctica totalidad de su arbolado afectado.


Fig. 2. Sección de una rama podada en la que se aprecian las galerías que el insecto hace en el interior de la madera (Fig. original de J. Del Moral)

Texto de José Del Moral De la Vega