miércoles, 10 de febrero de 2010

Match Point, de Woody Allen


En Crimen y Castigo, Raskolnikov acaba siendo descubierto y condenado a trabajos forzados en Siberia, donde se redimirá de su culpa, aceptará el perdón de la única mujer que le ama, y él mismo aprenderá a amar. En Match Point el protagonista, aparéntemente libre y afortunado, parece condenado al remordimiento de por vida, haciendo el papel ante una mujer a la que no ama y que nunca tendrá la oportunidad de perdonarle. Y aunque Match Point cuenta una tragedia, el tema es bastante común: la curiosa capacidad del ser humano para, buscando la ansiada libertad, ir estrechando progresivamente los límites de la propia vida, hasta cerrarse cualquier salida o, en último caso, decidirse por la solución más extrema o absurda. No ha tomado poco Woody Allen de Dostoievski: la Nola del neoyorquino casi podría ser la Sonia del ruso, aunque la grandeza de alma de ésta ha sido sustituida por el bellezón de Scarlett Johansson. Pero las dos son perdedoras, dos criaturas simples, maltratadas por unos supuestos héroes que, sin embargo, tienen en ellas la clave de su felicidad.
Quizá la película más estremecedora, más profunda y más dura que haya visto en años. Entre sus temas principales, la romanza Mi Par D'udir Ancora, cantada por Caruso, acaba volviéndose escalofriante.


Texto: Diego

2 comentarios:

Lully dijo...

El mismo sentimiento despertó en mí Match Point con el sinsabor del papel que hizo Scarlett Johansson. Un final desafortunado para mi gusto con el remordimiento aparente de por vida.

Te abrazo con afecto desde mi alma.

Diego dijo...

Y es que Nola, con toda su llaneza y su aparente función de "objeto", le da mil vueltas a Chris, más complejo y,supuestamente,más inteligente que ella. Al final,es la grandiosa víctima de un pobre infeliz.

Gracias Lully, un abrazo!