lunes, 22 de noviembre de 2010

La metamorfosis de los insectos y el aborto


Ninfa de Calamobius filum Rossi, coleóptero que vive en el interior de las cañas de trigo.

Es frecuente que un naturalista, en sus estudios por el campo, descubra dentro de su refugio la ninfa de un insecto, la recoja cuidadosamente y la coloque en un lugar seguro. Al cabo de un tiempo, la ninfa se habrá transformado en un insecto adulto bien distinto a ella. Este fenómeno biológico, llamado metamorfosis, es un espectáculo bellísimo al que se puede asistir al contemplar la naturaleza, y cualquier persona con un mínimo de sensibilidad consideraría una bestialidad interrumpirla. Resulta incomprensible que existan colectivos sociales en España, –intitulados progresistas– para los cuales la interrupción de la metamorfosis de un insecto es un atentado contra la naturaleza, mientras que el aborto de un feto humano es algo insubstancial.


Insecto adulto de Calamobius filum sobre una hoja de trigo.

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega

6 comentarios:

Santa Biología dijo...

Tema escabroso éste...jejeje

En este tema como en tantos otros hay más pedantería que sentido común y más interés por crear dos grupos diferenciados, pro/contra, que se pueden manejar mejor por los partidos políticos que por buscar una solución a una mal aplicada ley del aborto.

Yo tengo un punto de vista, claro esta, pero procuro no hablar de ese tema, al igual que procuro no pronunciarme respecto a la política, ya me aburre y me desilusiona tremendamente que las personas se sigan rigiendo por tópicos, siendo los extremos el penoso amparo de los mediocres. Me aburre escuchar que lo que no es blanco es negro, que si no es de noche es de día...que que que.....

Un saludo y enhorabuena por el blog

José Del Moral De la Vega dijo...

Muchas gracias, Aarón, por tu visita y tu reflexión.
En España, es tan aberrante el planteamiento que han hecho los políticos de este problema, que leer el Código penal en lo referente a esta cuestión es nauseabundo.
Mira como se trata al que coge cualquier órgano de una especie protegida, y al que destruye un embrión humano:
El capítulo IV del Código penal español, al referirse a los delitos relativos a la protección de la flora, fauna y animales domésticos, en su Artículo 332 dice: "El que con grave perjuicio para el medio ambiente corte, tale, queme, arranque, recolecte o efectúe tráfico ilegal de alguna especie o subespecie de flora amenazada o de sus propágulos, o destruya o altere gravemente su hábitat, será castigado con la pena de prisión de cuatro meses a dos años o multa de ocho a 24 meses".
En España, "la Ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo determina que el aborto –la destrucción de un embrión humano– es libre hasta la semana 14de gestación".
Esto es realmente vomitivo para cualquier persona con un mínimo sentido de la dignidad humana.
Un abrazo

Carla Kowalski dijo...

Muy interesante, un gran mensaje...

P.D:queria invitarte a que pases por mi nuevo blog: Las Historias de Carla

José Del Moral De la Vega dijo...

Pasaré por tu nuevo blog, Carla.
Muchas gracias por tu visita.
Un abrazo

RAFAEL LIZARAZO dijo...

Hola, José:

Extraña manera de pensar la de aquellos que se autodenominan progresistas, realmente somos una especie desconcertante.

Cada vida tiene su propio valor y cada ser su misión en este mundo.

Abrazos.

José Del Moral De la Vega dijo...

Cierto, Rafael. Parece increible que mientras algunos están dispuestos a conferir dignidad a los animales, le niegan cualquier valor al embrión humano.
Una ministra española, en un alarde de erudición y pensamiento, se ha atrevido a decir:El embrión es un ser vivo, pero no es un ser humano. ¿Y a qué especie pertenecerá ese ser vivo, que no es humano? -Lamentable-
Muchas gracias por tu visita y tu comentario.
Un abrazo