domingo, 16 de mayo de 2010

En Badajoz, por primavera



Recuerdo de un paseo
por la Alcazaba de Badajoz,
en primavera,
con Flory, Saray, Jerónimo y Diego


Esta noche, la imagen de tus besos en el sueño que siempre me acompaña, me ha dejado impregnado de azahar, y ahora, bien despierto, al evocar el sueño, no sé qué es más real, si tus besos o el olor que siento…”
El visitante se acercó al lugar de donde creyó que venía aquella voz; pero allí no había nadie: la muralla de la Alcazaba, la torre albarrana, las palmeras, los naranjos, el viento…y nada más. Se quedó muy quieto, y de nuevo volvió a oír la voz.
El visitante sacó su libreta y escribió: en Badajoz, por primavera, el aire de la Alcazaba está perfumado de azahar, y al cerrar los ojos se oyen voces, y no hay duda de que son de enamorados.
Del libro “El amor y los naranjos

Texto e imagen de José Del Moral De la Vega