domingo, 19 de diciembre de 2010

Sefarad, una canción de Navidad


Romance del pastor. Interpretado por la cantante israelí Mor Karbasi, en ladino, español hablado por los judíos sefardíes expulsados de España en 1492, y conservado hasta hoy por sus descendientes en todo el mundo.


“Salieron de las tierras de sus nacimientos chicos y grandes, viejos y niños, a pie y caballeros en asnos y otras bestias y en carretas, y continuaron sus viajes cada uno a los puertos que habían de ir, e iban por los caminos y campos por donde iban con muchos trabajos y fortunas, unos cayendo, otros levantando, otros muriendo, otros naciendo, otros enfermando, que no había cristiano que no hubiese dolor de ellos y siempre por do iban los convidaban al bautismo, y algunos con la cuita se convertían y quedaban, pero muy pocos, y los rabinos los iban esforzando y hacían cantar a las mujeres y mancebos y tañer panderos y adufos para alegrar la gente, y asi salieron de Castilla.”

Andrés Bernáldez (1450-1513). De cómo los judíos vivían en España, e de sus riquezas e oficios, e de la fortuna que llevaban. Historia de los Reyes Católicos Don Fernando y Doña Isabel, cap.CXII.


viernes, 17 de diciembre de 2010

EL PRIMER VILLANCICO

Os anuncio una gran alegría […]
Os ha nacido hoy,
en la ciudad de David,
un Salvador, que es el Mesías,
el Señor
(Lucas 2, 11)




Alfonsina Garrido-Colón y Arroyo de Alianza

El jurado del concurso de villancicos flamencos de este año ha otorgado el primer premio al Peregrinito, un joven cantaor extremeño que ha interpretado una seguidilla, de cuya letra es autor.
Esta es la noticia que acaba de dar el canal 1 de TVE, y que sería irrelevante para mí si no fuera por la letra del villancico ganador.
En casa de mi abuela Leonor había una salita cuyo acceso estaba vedado a los niños de la casa. La tata Manuela, mientras nos preparaba la cena, solía contarnos extrañas historias de una sombra que, de vez en cuando, deambulaba por aquella habitación que fue de Alfonsina, una hija de mi bisabuelo a la que, desde bien pronto catalogaron en la casa como “rarita”. Educada por un tío canónigo, había aprendido lenguas orientales –arameo, siríaco y persa, principalmente– y para ella sólo tenían interés los libros que llenaban aquella habitación.
Una noche, la tía Alfonsina soñó que estaba en el portal de Belén, entre los pastores, cantando al Niño Jesús. Por la mañana pudo revivir fielmente todo el sueño, pero fue incapaz de recordar la letra de aquel canto. A partir de entonces, toda su vida giró alrededor de ese sueño –¿cuál fue la letra del primer villancico que se cantó al Niño Dios?–


Mesita-velador con objetos de tía Alfonsina

Por unos escritos que Alfonsina encontró de una monja maronita, pudo saber que Addai, uno de los Setenta enviados por el apóstol Tomás a cristianizar Persia, trasladó a este país unos legajos en los cuales el evangelista Lucas contaba con mucho detalle todo lo que ocurrió en Belén. Entre ellos había uno donde figuraba, precisamente, la letra de aquel primer canto de los pastores. Texto que, después de muchos avatares, fue traducido del persa al español por un profesor de Salamanca y que, todavía hoy, se conserva sobre la mesa-velador de la salita a donde se retiraba la tía Alfonsina.
Todo esto sería una tradición más de la Navidad si no fuera porque ese texto coincide, exactamente, con la seguidilla del Peregrinito que ha ganado el premio en el concurso de villancicos.
Supone Jung que la mente humana es capaz de crear realidades.–¿Podríamos sospechar que aquel canto que encontró la tía Alfonsina fue creado en realidad por ella? ¿Pero, y si hubiera sido, más bien, la mente del Peregrinito la que creara a mi tía Alfonsina para que él, más de cien años después, ganara con la letra de ese canto, el premio de villancicos flamencos?–
Seguro que dentro de muy poco, la física cuántica nos explicará, en clave matemática, la verdad de este fenómeno. Mientras tanto, yo prefiero quedarme con la belleza, espontánea y humilde, de la seguidilla:

Entre animales riendo
está el niño Jesús
y los pastores corriendo
hemos venido a su luz


Texto persa del primer villancico


Imágenes y texto de josé del moral de la vega

jueves, 2 de diciembre de 2010

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: diciembre


La cara de muchos labradores es el reflejo de una breve, pero inmensa, epopeya: la historia de la vida auténtica de los hombres del campo.

Cuántos campesinos maduros que dejaron la pana y el dril se establecieron en la ciudad. Y de corazón viven en el pueblo, porque allá, aparcadas, dejaron su vida y su alma. Háblale del tiempo, las cosechas… Y pronto te abrumará de nostalgias sangrantes: él, allá en su pueblo, llevaba un par de mulas grandes como dos montañas. Pateaba terrones todo el día y no se cansaba… –Del libro “Voces del campo”–

Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega