viernes, 16 de septiembre de 2011

Septiembre

Françoise Hardy, Des ronds dans l'eau (1967)

La mañana en que la familia dejó el apartamento de al lado, aproveché un descuido de las limpiadoras y entré. Buscaba algún rastro de la chica. En uno de los dormitorios vacíos, sobre la mesilla de noche, un calendario de bolsillo de la Caja Postal. Eso era todo. Fin de las vacaciones, al día siguiente volvíamos a casa.


Texto: Diego

4 comentarios:

Gargantúa dijo...

Yo también estuve enamorado de Françoise Hardy, entre otras, como muchos otros, pero no tuve la suerte de veranear en el apartamento de al lado y, por lo tanto, de oler el perfume que hubiese dejado ella al partir.
Salud y cultura.

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, Diego:

Es una pena que se hayan terminado aquellas vacaciones, las que hoy recuerdas tan nostálgicamente.

Un abrazo, saludos a Don José.

Diego dijo...

Yo tampoco tuve demasiada suerte, Gargantúa. Cuando llegué, el aroma ya se había esfumado…
Salud y cultura.
Diego

Diego dijo...

Quizá, más bien, sea una alegría poder recordar algo con nostalgia.
Un fuerte abrazo, Rafael. Transmitiré tus saludos, aunque en este “patio de vecinos” seguro ya los habrá recibido.
Diego