sábado, 15 de octubre de 2011

LOS CORTIJOS DEL SUR DE ESPAÑA, JOYAS DEL TURISMO RURAL


El restaurante San Benito es un paradigma de la arquitectura rural del sur de España en el siglo XVIII.

El mundo rural es el alfar donde se ha cocido gran parte de lo que somos. Y si queremos progresar en armonía con la naturaleza estamos obligados a detenernos y, de vez en cuando, mirar para atrás, volver al pasado y huronear en ese mundo y en las cosas viejas que encierra.
Entra esas cosas viejas, hoy ya casi desaparecidas, están los cortijos. En ellos se asentaba una parte de la población dispersa alrededor de las poblaciones del sur de España (Andalucía y Extremadura).
Esa construcción es la heredera, o quizá mejor, aquello en que se transforma la “quinta romana” y que llega a nosotros, con actividad, hasta el segundo tercio del siglo XX. En la actualidad, la mayoría de los cortijos no tienen actividad agrícola, pero su situación, arquitectura y belleza los hacen extraordinariamente útiles para su explotación como industrias turísticas del mundo rural.
El cortijo de San Benito, joya de la arquitectura rural andaluza, es un restaurante situado junto a la autovía de Córdoba a Málaga, cercano a Antequera. Entrar en este restaurante es como sumergirse en el ambiente rural del siglo XVIII.


Uno de los pilares del turismo rural es el gastronómico. En el cortijo San Benito se pueden disfrutar de unos excelentes menús, entre los que se encuentran los elaborados con recetas mozárabes.

Texto e imágenes originales de José Del Moral De la Vega

5 comentarios:

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, José:

Qué bonito es conservar los tesoros arquitectónicos del pasado y, en general, la cultura ancestral. Así los pueblos perdurarán en la historia.

Un abrazo.

BEATRIZ dijo...

Se me ha abierto el apetito con esa imagen gastronómica, luego imagino el ambiente interior del restaurante y creo que sería una delicia.

Un abrazo Pepe

José Del Moral De la Vega dijo...

Cierto, Rafael. Es una alegría poder sumergirse en ese mundo de hace doscientos o trescientos años.
Ni te imaginas la delicia de la receta, Beatriz. ¡Y pensar que estuviste en España comiendo en los McDonald´s! La próxima vez que vengas con tu familia os puedo hacer un itinerario de "ensueño", y muy barato.
Muchas gracias a los dos por vuestra visita.
Un abrazo

Javier Jiménez dijo...

No me lo pierdo en mi próxima visita a Antequera, conociendo al autor de esta entrada, seguro que el surtido de vinos no me deja indiferente.

Un abrazo

José Del Moral De la Vega dijo...

¡Bueno, no es eso, precisamente, la fortaleza del establecimiento!; pero el vino de la casa está muy bien seleccionado. Para mí, aparte del "continente", lo que más me gusta es la amabilidad del personal -ese carácter del buen andaluz, que debe haber sido heredado por vía angelical ¡(que también tienen tentaciones los ángeles!)
Un abrazo