domingo, 26 de junio de 2011

"Tendámonos en medio de los caminos..."



“¿Qué era lo más importante? Pues que había gente capaz de destruir a la humanidad, gente loca y arrogante, y encima había que pedirles que no lo hicieran. Era necesario vencer a los enemigos de la vida. Que cada hombre examine su corazón. Por ejemplo, yo mismo, si no me sometiera a una gran transformación de mi corazón, no me fiaría de mí mismo si ocupase un cargo de autoridad. ¿Amo a la humanidad? ¿La amo lo bastante para no destrozarla si estuviera en posición de mandarla al infierno? Vistámonos todos con nuestros sudarios y marchemos sobre Washington y Moscú. Tendámonos en medio de los caminos los hombres, las mujeres y los niños y gritemos: ¡que continúe la vida; quizá no la merezcamos, pero que continúe!
En toda comunidad hay una clase de gente profundamente peligrosa para los demás. Y no me refiero a los criminales. Para ellos tenemos castigos. Me refiero a los dirigentes, a los jefes. Porque, invariablemente, la gente más peligrosa es la que trata de tener el poder en sus manos. Y mientras, hirviendo de indignación, los bien pensantes ciudadanos se retuercen el corazón porque nada pueden hacer para cambiar las cosas.”

Saul Bellow. Herzog (1964)



sábado, 11 de junio de 2011

La Escherichia coli y las hortalizas españolas



Escherichia coli Migula es una bacteria beneficiosa para el hombre que forma parte de la flora intestinal de los animales y de la cual, en algunas ocasiones, se derivan cepas que producen enfermedades en el hombre y animales (cistitis, meningitis, neumonías, etc.) Debido a que el hábitat de E. coli es el intestino, la bacteria se encuentra, de manera natural, en todos los elementos o habitáculos relacionados con este: aguas fecales, estiércoles, establos, etc., y, por supuesto, en la carne y los despojos animales.
Hasta el momento actual, no ha sido descrita ninguna patología de E. coli sobre vegetales, por lo que cuando alguna vez se detecta su presencia en estos es a causa de una contaminación por aguas residuales, estiércol fresco, ganado, etc., condiciones que no son las que definen los cultivos hortícolas del sur de España.
Esta primavera, ha surgido en Alemania una epidemia desencadenada por la cepa O157:H7 de E.coli que, según la OMS, se ha extendido por 12 países de Europa, EE.UU y Canadá, ha afectado a más de 3000 personas, y 30 de ellas han muerto a consecuencia de la enfermedad.
En un principio, las autoridades sanitarias alemanas declararon que el origen de la epidemia de E. coli en humanos estaba en los pepinos procedentes del sur de España –esto ha provocado la ruina de muchos hortelanos almerienses–, aunque posteriormente lo han desmentido, situando el origen en semillas germinadas procedentes de una granja ecológica de la Baja Sajonia.
Para el hombre, no todo lo que produce la Naturaleza es bueno –un volcán que arrasa a miles de personas–, ni bello –una hembra animal que se come a los lechones que acaba de parir–, ni inócuo –un animal que se muere inmediatamente después de comer algún vegetal como Conium maculatum–; pero actualmente existen colectivos que opinan lo contrario, y en su beatería ecologista se empeñan en desarrollar una agricultura de “Arcadia feliz” donde, entre otras cosas, se implantan murciélagos para eliminar insectos –conllevan el peligro de transmitir el virus de “la Rabia”–; se sustituyen los fertilizantes industriales por estiércoles frescos de los ganados –pueden transmitir cepas patógenas de E. coli en las hortalizas abonadas con ellos–… ¿Habrá sido ese el origen de la epidemia de E. coli surgido en una granja ecológica de la Baja Sajonia?
Esta epidemia humana, donde aparecen relacionados el hombre, los animales y las plantas, es todo un ejemplo real y acertadísimo de la necesidad que la Civilización tiene de una Medicina de las plantas con el mismo nivel de formación y organizativo que la Medicina humana y Veterinaria. Se evitarían así muchos problemas, como esta epidemia de E.coli, y se impediría la ruina de muchos agricultores –como la sufrida por los hortelanos de Almería–, una de las consecuencias de las declaraciones insensatas –o quizá peor– que han hecho las atolondradas autoridades alemanas.

Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega


jueves, 9 de junio de 2011

Arqueología del mundo rural ordenada en el calendario: junio



Desde hace 11.000 años, el trigo ha sido uno de los soportes fundamentales de la civilización, y para ello la gente del mundo rural ha dedicado su vida, generación tras generación, a trabajos durísimos y poco o nada valorados.
¿Se contemplarán algún día en el centro de ciudades como Londres, Madrid, New York, etc, monumentos dedicados a los campesinos?


Hoz en mano y pañuelo blanco, saliente como un pabellón, sombreando el bello rostro juvenil. Tres, cuatro mozas ágiles, gallardas, apañaban las gavillas. Hábiles eran en redondear las morenas.
Era la siega. Bella como una canción de siglos.



–Del libro “Voces del Campo”–



Imágenes y texto de José Del Moral De la Vega