domingo, 18 de marzo de 2012

El lugar donde siempre sucede un milagro en primavera

Badajoz está llena de ciruelos japoneses (Prunus pisardi) que, todos los años, en el tiempo exacto, anuncian la llegada del equinoccio de primavera.

Los hombres más sabios que he conocido saben disfrutar con pequeñas cosas que los demás califican de triviales: el olor del campo después de una tormenta, un vaso de vino compartido con unos amigos,  la lectura de un libro a la sombra de un árbol…
Badajoz está llena de Prunus pisardi y, todos los años, como un milagro, cuando llega el equinoccio de primavera la ciudad aparece llena de flores moradas. Un fenómeno mágico y maravilloso que solo unos pocos son capaces de disfrutar.

Imagen y texto de José Del Moral De la Vega.

8 comentarios:

angélica beatriz dijo...

Poder disfrutar de las cosas bellas y sencillas de la vida es un privilegio que Dios les da a los corazones humildes y puros.

¡Qué felicidad deben sentir aquellos que pueden admirar esos matices rosados que engalanan las tardes y el corazón de los que, como tú, viven en Badajoz, querido José!

Indudablemente, eres adortunado.

Un beso y un abrazo muy grande por ser hoy el día de tu santo.

Luis Fernández dijo...

Precioso Pepe, seguro que esta entrada hace que se contemplen estos árboles y nopasen desapercibidos.
Un abrazo

Ariadna dijo...

hola que tal! estuve visitando tu blog y me pareció interesante, Me encantaría enlazar tu blog en los míos y de esta forma ambos nos ayudamos a difundir nuestras páginas. Si puedes escríbeme a ariadna143@gmail.com

saludos

José Del Moral De la Vega dijo...

Querida Angélica, si algún día vienes por Badajoz, podrás comprobar por ti misma cuántas cosas bonitas encierra esta ciudad.
Muchas gracias por tu felicitación.
Un abrazo

José Del Moral De la Vega dijo...

Estimado Luis, tú sabes que ese espectáculo es precioso, aunque extraordinariamente corto. Esos días, todos los niños de Badajoz deberían estar en los jardines contemplándolos, haciendo fotos, dibujos, redacciones...
Tendremos que proponerlo.
Un abrazo

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Es una suerte poder disfrutar de tan bonitos regalos que la naturaleza nos ofrece.

abrazos

María dijo...

Bonito lugar y cálido este rincón, el cual acabo de descubrir de la mano de Angélica, me quedo viéndolo, con tu permiso.

José Del Moral De la Vega dijo...

Muchas gracias, Rafael y María, por vuestra visita.
Un abrazo