jueves, 1 de noviembre de 2012

La exaltación de lo particular, un peligro para los europeos

El nacionalismo es, antropológicamente, el seguidismo de lo tribal basado en lo puramente reptiliano que duerme en el hombre, en detrimento de lo racional.


A finales del siglo XV, los Reyes Católicos fundan el primer Estado europeo (Ortega, 1933). Cinco siglos después se pone la primera piedra de lo que llegará a ser la UE, una unión de países construidos sobre una cultura común de origen greco-romano y cristiano (Humanismo), pero que contempla y preserva  las particularidades  de las distintas regiones que integran los Estados que la componen.
Los europeos somos libres de orientar nuestro destino, pero exaltar las particularidades culturales de las regiones europeas en detrimento de los valores comunes de la Unión conducirá, antes o después, a la transformación de numerosas  regiones –Cataluña, Vascongadas, Flandes, etc.– en Estados, de manera que siendo el interés principal de la UE la cohesión de los pueblos que la componen a fin de ser un potente eje de progreso, con esta deriva, Europa se perderá en particularismos y perderá eficacia en su competición con las otras zonas de desarrollo mundial.
¿Ganaría con este “experimento” el pueblo europeo? No es fácil predecirlo, pero quien indudablemente sí ganaría sería  la casta de los políticos, que tendrían así una magnífica razón para justificar su “dificilísimo” trabajo y, consecuentemente, los privilegios inherentes a su colaboración;  y los políticos nacionalistas, además, serían considerados unos héroes por sus comunidades, aunque fueran conducidas por estos a la catástrofe social.



Es muy probable que el tremendo costo económico de las experiencias nacionalistas en la UE  no serán pagadas por los dirigentes que las promueven, sino por los segmentos más desvalidos de la población.

Texto e imágenes de José Del Moral De la Vega

1 comentario:

RAFAEL H. LIZARAZO dijo...

Hola, Juan:

Un estado legalmente constituido e históricamente reconocido como tal, debe permanecer unido luchando por un ideal común: Progreso y bienestar para sus ciudadanos... La unión hace la fuerza.

Un abrazo.