domingo, 30 de diciembre de 2012

Ciencia y religión, dos vías a un mismo lugar (Higgs, su Bosson, y san Juan)

El camino es, probablemente, la metáfora perfecta del sentido de la vida


El físico Higgs, descubridor del Bosson, ha dicho: "soy agnóstico, pero entiendo que ciencia y religión son perfectamente compatibles".
Hay muchos que dan a la religión un sentido mágico y, por ello, cuando la ciencia hace un nuevo descubrimiento comprueban que la magia solo es truculencia, y la religión se les disuelve; pero cuando la religión es, entre otras cosas, una contemplación humilde y emocionada del Universo, los descubrimientos científicos son más leña para avivar ese fuego del que nos habla Teresa de Ávila y Juan de la Cruz.
La  física nos descubre el camino desde la energía a los elementos. Desde ahí a la piedra se encarga de explicarlo la química, la biología lo hace desde la piedra a la vida. La antropología nos describe las fases que van de la vida al grito, y la filología lo hace desde el sonido al signo –las palabras–, símbolos con los que construimos la ciencia, hacemos las leyes y componemos poemas –la técnica, el derecho y el arte–. 
La ciencia nos ha explicado el trayecto de la energía desde el Bosson de Higgs a la vida; pero desde esta a la poesía, lo que aparece es un camino inverso al del Bosson, son los átomos los que se transforman en palabras, ideas carentes de materia y capaces de crear.
Dice Juan (Cap. 1, vers.1-2): In principio erat Verbum et Verbum erat apud Deum et Deus erat Verbum… (En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios…)

Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La alegría nace en Nochebuena



La Nochebuena es, para los cristianos, la llegada de Dios a la tierra, y para cualquiera, esta noche es el recuerdo del punto inicial de nuestra civilización.
Este acontecimiento nos llega repleto de datos históricos y de matices tradicionales, de los cuales surgen ideas sobre muchas cuestiones que van desde los valores humanos, como la humildad, hasta actitudes sociales, como el sentimiento ecológico; pero la emoción  más frecuente que  miles de generaciones han sentido ante la Nochebuena es la alegría.
Ahora, los neurocientíficos nos descubren lo que la gente sencilla ya había intuido hace miles de años: que con el sentimiento de alegría la persona es dichosa, incluso en medio de los mayores problemas.
¡Que la Nochebuena sirva para recordarnos que la alegría nos salva!

La Nochebuena despierta la alegría, y de ella, espontáneamente, surge la canción de Navidad, que en España llamamos villancico. La interpretación de esta Holy Night es verdaderamente emocionante. Al escucharla, uno se imagina estar ante un coro de ángeles, y Picasso decía:  Todo lo que puedas imaginar es real.
 Texto e imagen originales de José Del Moral De la Vega

martes, 4 de diciembre de 2012

LA CONTEMPLACIÓN COMO POSTURA CIENTÍFICA

Los sonidos de los instrumentos, traducción de un mensaje abstracto de signos garrapateados en un papel, se transforman en nuestro cerebro en millones de moléculas que nos excitan y emocionan, evidencia de que materialidad y espiritualidad son como un trayecto cósmico de venida y vuelta, dos caras de una esencia que no conocemos.


A mi amiga Pepa, que trabaja en los conflictos de mentes y cerebros para recomponer  fronteras y pactos con los demás o con uno mismo.


Muchas de las hipótesis sobre mente y cerebro que esbozaron Pauli y Jung son ahora traídas, de la mano de la física cuántica, a lo que todavía nos parece fantasía, y que antes que la ciencia nos lo haya contado, lo hicieron los poetas, lo que confirmaría la profecía: Cuando un día los científicos estén cercanos a las puertas de la Verdad, les saldrán al encuentro los poetas.

Somos energía, aire, agua y tierra que en millones de años llegaron a ser cuerpos y a los que un día les brotó la palabra, y con ella la mente y el pensamiento, y de este la poesía, la ciencia y la canción. 

Y la melodía, formada por ondas intangibles, se hace de nuevo materia en mi cerebro, millones de moléculas que en los sistemas neuronales me excitan y emocionan, y me hacen mirar a lo alto, justo a un punto, Altísimo, donde solo parece haber luz.



Magnífico concierto para trompeta, de Hummel, en el cual el solista español Manuel Blanco, un joven de Ciudad Real, confirma la expectación que está causando en los ambientes musicales internacionales.

Texto e imágenes originales de José Del Moral De la Vega