domingo, 22 de junio de 2014

PARADIGMA DE HOMBRE. KIPLING



Es incuestionable que un poema nos puede desentrañar, en solo unos versos, verdades difíciles de exponer, ideas complicadas o textos bellísimos. Este poema de Kipling, compuesto a finales del siglo XIX,  está considerado actualmente por los ingleses como la mejor propuesta ética para un ciudadano ejemplar y feliz.
Yo lo conocí siendo muy joven y quedé cautivado por él.



ENTONCES SERÁS HOMBRE, HIJO MÍO

Si guardas en tu puesto la cabeza tranquila
cuando todo a tu lado es cabeza perdida.
Si tienes en ti mismo una fe que te niegan
y no desprecias nunca las dudas que ellos tengan.
Si esperas en tu puesto, sin fatiga en la espera.
Si engañado no engañas; si no buscas más odio
que el odio que te tengan...
Si eres bueno y no finges ser mejor de lo que eres,
Si, al hablar, no exageras lo que sabes y quieres.
Si sueñas, y los sueños no te hacen su esclavo;
si piensas y rechazas lo que piensas en vano.
Si tropiezas el triunfo; si llega tu derrota,
y a los dos impostores les tratas de igual forma.
Si logras que se sepa la verdad que has hablado,
a pesar del sofisma del orbe encanallado.
Si vuelves al comienzo de la obra perdida,
aunque esta obra sea la de toda tu vida.
Si arriesgas en un golpe y lleno de alegría
tus ganancias de siempre a la suerte de un día;
y pierdes y te lanzas de nuevo a la pelea
sin decir nada a nadie de lo que es y lo que era.
Si logras que tus nervios y el corazón te asistan,
aún después de su fuga de tu cuerpo en fatiga,
y se agarren contigo cuando no quede nada
porque tú lo deseas y lo quieres y mandas.
Si hablas con el pueblo y guardas tu virtud.
Si marchas junto a reyes con tu paso y tu luz.
Si nadie que te hiera, llega a hacerte herida.
Si todos te reclaman y ni uno te precisa.
Si llenas el minuto inolvidable y cierto
de sesenta segundos que te lleven al cielo...
Todo lo de esta tierra será de tu dominio
y mucho más aún; entonces, serás hombre, hijo mío.

Kipling

sábado, 14 de junio de 2014

ANÁLISIS DE ESPAÑA



Muñoz Molina no es sólo un literato conocido en todo el mundo, sino también un intelectual que como Susan Sontang, Vargas Llosa, etc., es muy sensible a los problemas de la sociedad que le rodea. En uno de sus últimos ensayos “Todo lo que era sólido” hace una extraordinaria disección de la sociedad española en ese tiempo en que pasamos de la euforia de creernos los mejores de Europa, a sentir que podíamos tener que utilizar cartillas de racionamiento como en la posguerra civil –finales del siglo XX hasta el 2008-. En ese periodo, a caballo entre EE.UU y España, Antonio Muñoz observa la realidad española y, con la pericia de un cirujano, va descarnando nuestras miserias con la intención de que los españoles las conozcamos en toda su realidad, paso inexcusable para que comience esa  regeneración que las personas honradas de este país están exigiendo.
El libro, lleno de referencias sobre hechos, cifras y personas, está escrito con una prosa sencilla, pero con la elegancia literaria que utiliza este autor y que hace que su lectura sea un placer.
Es muy difícil estar absolutamente de acuerdo con todo lo que se expone en la obra, pero son tan rotundos los argumentos planteados que, al menos yo, los podría suscribir casi en su totalidad.
Una obra que se lee del tirón y que los españoles deberían meter en la maleta las próximas vacaciones.

José Del Moral De la Vega