miércoles, 13 de agosto de 2014

VILLANUEVA DE LA REINA Y PANAMÁ.


En la construcción del canal de Panamá, una de las obras más colosales realizadas por el hombre, participaron algunos villanoveros. (Figura bajada de INTERNET)

Un día, husmeando en el Archivo de Indias, de Sevilla, me topé con los nombres de unos villanoveros que formaron parte de las primeras expediciones de españoles que marcharon a América poco tiempo después de su descubrimiento, en 1492. Otro día, en el archivo de investigadores de la Biblioteca Nacional, comprobé que la primera misa que se celebró en la fundación de la capital de Filipinas se hizo en honor de santa Potenciana, dándose su nombre al primer colegio que se fundó en la ciudad de Manila (1589), nombre que también se puso a una calle de esta ciudad y que todavía hoy se conserva, lo que podría hacer sospechar que algún villanovero pudiera acompañar a Legazpi en su tarea colonizadora.
Parece increíble que los habitantes de un pequeño pueblo de España, como Villanueva, hayan podido estar presentes en muchos de los momentos históricos trascendentales de la historia. Uno de esos momentos fue la construcción del canal de Panamá, probablemente la obra de ingeniería más colosal que ha realizado el hombre y que hoy, 15 de agosto, hace 100 años que se abrió al tráfico.
Desde 1880, año en que comenzó a construirse este canal, hasta su finalización en 1914, el principal problema con el que tuvieron que luchar sus constructores no fue de ingeniería, sino de sanidad, ya que los estancamientos de agua que se producían propiciaban el desarrollo de una extraordinaria cantidad de mosquitos que trasmitían enfermedades como la malaria o la fiebre amarilla, y está documentado que de los primeros obreros que participaron en su construcción murieron más de 20.000.
Como prueba de que los villanoveros están en los mejores caldos, en aquella obra también participaron. Alguno de aquellos personajes, como Pedro Casado –abuelo de la familia actual de Villanueva, Mariscal Casado–, estuvo en Panamá y fue uno de los pocos que logró vencer todas las enfermedades, viviendo en Villanueva hasta los años sesenta –Otro día contaremos algunas anécdotas de estos villanoveros que, más que trabajadores, fueron héroes–.

Santa Potenciana, patrona de Vva de la Reina, es el nombre de un colegio y una de las calles más antiguas de la capital de Filipinas. (Figura bajada de INTERNET)

Texto original de José Del Moral De la Vega

viernes, 1 de agosto de 2014

CONTRA LA GUERRA, LA PAZ QUE ENGENDRA LA CULTURA


Daniel Barenboim dirige el cuarto movimiento de la novena de Beethoven con  la orquesta West-East Divan Orchestra,  movimiento en el cual el coro canta el poema de Schiller :«...¡Abrazaos millones de hermanos!/ Que este beso envuelva al mundo entero!/ Hermanos! Sobre la bóveda estrellada/ habita un Padre bondadoso!/ ¿Flaqueáis, millones de criaturas?/ ¿No intuyes, mundo, a tu Creador?/ Búscalo a través de la bóveda celeste,/ ¡Su morada ha de estar más allá de las estrellas!»

El conflicto Judeo-Palestino es, indiscutiblemente, el más antiguo de los que existen hoy en el mundo, y para entenderlo con un mínimo de objetividad es necesario poseer extraordinarios conocimientos de historia, razón por la cual la mayoría de las opiniones que oímos sobre el mismo y los planteamientos para solucionarlo son, en su inmensa mayoría, nacidos de la indignación que la guerra produce y sin rigor alguno; pero en lo que probablemente casi todos acertemos es que, por ambas partes, hay canallas muy poderosos empeñados en mantener abierto ese conflicto, sufra quien sufra –unas veces unos, otras veces los otros–. Conflicto que no es sino “la almendrilla” del desencuentro cultural y religioso de los musulmanes con los occidentales en todo el mundo.
Por ello, quizá la postura más conveniente del común de las personas sea “tragarnos” la indignidad que esta guerra nos produce todos los días y exaltar aquellos hechos, actitudes y símbolos de cualquiera que actúe por la paz de esa tierra. 
A finales del pasado siglo el músico Daniel Barenboim creó, junto al escritor de origen palestino Edward Said, la West-East Divan Orchestra formada por músicos de origen israelí, árabe o español, acción por la cual ambos recibieron el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, y hace poco el Papa Francisco, reuniéndose con los líderes musulmanes y judíos en Jerusalén, ha dado una extraordinaria lección política a tanto estadista zorruno como existe en la actualidad.

 

josé del moral de la vega