martes, 23 de junio de 2015

UNA FARSA... CONVENIENTE



Aun cuando esto sea una pantomima, su significado tiene un alcance que va mucho más allá de los propios intereses del PSOE; va tanto más allá, que es de las pocas, poquísimas veces en nuestra historia reciente, que una operación de marketing de partido podría beneficiar a todos los españoles. ¿Y dónde está el beneficio? En que, con un solo gesto, se ha terminado con décadas de apropiación de la bandera, −y del mismo término “patriotismo”− por parte de la Derecha; significa la posibilidad de que desaparezcan al fin los últimos restos hediondos de ese fraude catastrófico de “las dos Españas”; significa un paso diminuto hacia el logro − ¿utópico?− del sentido de la colectividad, de la hermandad, que aquí tanto nos faltan…

Por supuesto, que los principales partidos de Izquierda y Derecha se exhiban a partir de ahora ante la misma bandera, compitiendo en patriotismo, no deja de ser una farsa, o más exactamente, un número de esa farsa mayor que empieza con que dos partidos en decadencia sigan ostentando unas ideologías de las que en realidad carecen… tanto como de patriotismo.  Y eso reduce mucho el efecto ejemplar que este gesto puede tener  en los demás partidos, especialmente los de izquierda… Pero fuera del juego político, en la realidad de la sociedad, entre los ciudadanos, quizá esta vez la farsa tenga consecuencias más beneficiosas de lo que nos pensamos… si ponemos nuestra voluntad en ello, claro. 


Diego del Moral Martínez