domingo, 25 de noviembre de 2018

PARA PERDER PESO Y ESTAR SANO


Un desayuno potente y equilibrado pan, mermelada, aceite de oliva, ajo negro, jamón, queso y café.

La Dra. Daniela Jakubowicz, endocrinóloga del Centro Médico Wolfson de la Universidad de Tel Aviv (Israel), como si estuviera en nuestra mesa camilla, nos da unos consejos facilísimos para perder peso y estar sanos.


Suena el despertador y el *cerebro* empieza a preocuparse: "Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible"... Llama a la primera *neurona* que tiene a mano y pregunta ¿cuánta glucosa hay en la sangre?
Desde la *sangre* le responden: aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más'.
El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la Neurona mensajera: de acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva.
En el *hígado* consultan la cuenta de ahorros y responden que a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos'.
En total solo hay unos 290 gramos de *glucosa*, lo que alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.
El cerebro le ordena a la Cortisona: saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel'.
La *Cortisona* pondrá en marcha los mecanismos para que las células dejen salir sus proteínas y estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa que pasa a la sangre, proceso que continuará hasta que volvamos a comer.
Por tanto, el que no desayuna se come sus propios músculos, se “autodevora”. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia y destruyendo tejidos corporales y, cuando la persona, después de varias horas decide almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de *'grasa de reserva'*y la persona engordará.
La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona Cortisol, que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.

*ASÍ QUE YA LO SABES... NUNCA MÁS SALGAS DE CASA SIN DESAYUNAR, TE LLENARAS DE ENERGÍA, TENDRÁS UN PESO JUSTO Y MÁS SALUD”.


Texto e imagen de José Del Moral De la Vega 

1 comentario:

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Un estupendo consejo, José, aunque soy delgado procuro cuidarme, y lo pondré en práctica.

Un abrazo.